Tantadel

noviembre 21, 2009

El libro de texto gratuito y el PAN

Publicado el 20 de noviembre de 2009 en La Crónica
El libro de texto gratuito y el PAN
René Avilés Fabila

Cuando Adolfo López Mateos lanzó el Libro de Texto Gratuito, nadie se opuso más que la Iglesia católica y el PAN. Por años recibió críticas y una acusación deleznable, que pintaba de cuerpo entero al conservadurismo mexicano, bien retratado en el libro de Gastón García Cantú, El pensamiento de la reacción mexicana, era comunista. Lo asombroso es que ni Fox ni Calderón lo han rechazado. Lo asumen como suyo. Hace un año, en un homenaje al poeta Rubén Bonifaz Nuño, se acercó una mujer y me entregó una pomposa tarjeta de presentación que la acreditaba como asesora de Josefina Vázquez Mota, entonces titular de la SEP y me dijo: Sé que su padre, formado en la Escuela Nacional de Maestros, fue el creador del Libro de Texto Gratuito. ¿Podría hacerme una pequeña ficha narrando la historia? Quiero que el magisterio esté orgulloso de un profesor formado allí y cuyo trabajo fue destacado.

Acepté. Se suponía, eso dijo la mujer, que la incluirían en los libros. La escribí más como un deber para con la educación pública que como un acto de vanidad y se la envié. Nunca apareció, tampoco tuve noticias de ella. Menos una respuesta o explicación. Al poco rato se fue la Vázquez Mota y llegó Lujambio, quien hace poco hizo un elogio, más o menos forzado del Libro de Texto Gratuito. Aprovecho este generoso espacio que me concede La Crónica, para publicar la nota que escribí supuestamente para la SEP o para la Conaliteg.

El libro de texto gratuito, una idea surgida del propio magisterio

Hace unos cincuenta años, mi padre, el profesor René Avilés Rojas, me dijo, vehemente: “Si el artículo tercero constitucional indica que la educación debe ser gratuita es necesario complementar los esfuerzos hechos hasta hoy con la entrega de libros de texto gratuitos para los niños”. Trabajó la idea y se la entregó a Jaime Torres Bodet, secretario de Educación Pública, a quien había conocido personalmente en París, cuando el poeta y eficaz funcionario era director de la UNESCO. A su vez, Torres Bodet la aceptó y la puso en manos de un político sensible: Adolfo López Mateos. De esta forma surgió el libro de texto gratuito que ha sido fundamental en el desarrollo de la nación. La primera comisión estuvo a cargo del novelista Martín Luis Guzmán y en ella destacaban René Avilés Rojas y Adelina Zendejas, ambos normalistas.

René Avilés Rojas nació en el DF, en 1911, hijo de educadores, estudió en la Escuela Nacional de Maestros. Su padre, Gildardo F. Avilés había nacido en Chicontepec, Veracruz y se educó en Jalapa bajo la dirección del célebre Enrique C. Rébsamen. Avilés Rojas rescató la correspondencia entre ambos personajes en un estupendo libro editado por la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística: Del discípulo y el maestro. En esta obra podemos observar la forma en que Rébsamen trabajaba en la difusión de sus métodos pedagógicos y enviaba a sus mejores alumnos a diversos puntos del país, a don Gildardo lo mandó a Morelos y a la Ciudad de México.

René Avilés Rojas fue maestro de primaria de 1932 a 1937 y más adelante impartió clases de historia y lengua y literatura en instituciones de segunda enseñanza; asimismo ocupó diversos cargos en la SEP. Al frente de la Oficina Técnica del Departamento de Supervisión de la SEP, 1938-1940, llevó a cabo la primera encuesta sobre las causas de reprobación en la educación primaria. En 1953 creó la Sociedad de Amigos del Libro Mexicano para, entre diversas tareas, defender los intereses de los escritores mexicanos y editó materiales para adultos recién alfabetizados. Junto con Eulalia Guzmán, Avilés Rojas hizo una importante contribución al estudio de la Guerra de Intervención (veintiocho tomos) en la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. En sus últimos años, ya jubilado, ocupaba la secretaría general del Instituto de Amistad e Intercambio Cultural México-URSS y hacía un boletín para divulgar en nuestro país los avances del socialismo, principalmente en educación.

La obra de René Avilés Rojas es amplia y básicamente la componen libros de historia dirigidos a la niñez y la juventud y una larga serie de libros sobre pedagogía, pero también fue literato. Entre otras, escribió una innovadora y hermosa novela, Leonora, urbana y psicológica en una época en que dominaba la literatura rural y los autores no solían mirar el interior de sus personajes. Vale la pena mencionar también que hizo libros valiosos sobre Francisco Zarco, Benito Juárez, Ignacio Altamirano, Ignacio Ramírez, Lenin y la educación socialista y una obra sui géneris: El humorismo en la literatura rusa.

Sin duda su mayor acierto fue la creación del Libro de Texto Gratuito, hecha en los tiempos en que la educación pública mexicana brillaba. Luego de su muerte, ocurrida en 1979, la SEP le puso su nombre a una escuela secundaria, el de un maestro normalista enamorado de la educación, quien con asombrosa fidelidad le dedicó su vida: René Avilés Rojas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

lA SANGRE HUASTECA O TENEK PREVALECE EN TUS VENAS. UN ABRAZO Y CONTIGO LOS AVILES SIGUEN DEJANDO HUELLA EN LA EDUCACION DE ESTE BELLO PAIS. IMELDA ROBLES

Anónimo dijo...

Para acusar a alguien de ser "un servilista más" se necesita más que el simple insulto. René Avilés ha sido congruente en toda su carrera periodística y nunca "ha doblado los brazos" con ninguna persona. Qué lamentable que se lanzen insultos sin mayor prueba que los chismes.
Afortunadamente el nombre y el prestigio de René siempre se imponen a las envidias y mentiras.
Montserrat Moreno

clara elvia dijo...

Querido René; Estoy segura que al leer el comentario que cobardemente firman utilizando mi nombre CLARA ELVIA TAPIA HERNANDEZ, no lo creiste de mi persona pués, sabes bién de mi profundo respeto que te tengo no solamente por el escritor que eres sino por el profesionalismo en tu tarea peridistica y en tu compromiso social que tienes con tlalpan y con los tlalpenses.
No es raro que, una vez más, utilicen mi nombre para denostar el prestigio y la honorabilidad de las personas con quienes coincido en su mirar a la vida social, politica y económica.
Te mando el mejor de mis abrazos y mi respeto irrestricto.
CLARA ELVIA TAPIA HERNANDEZ. La de verdad.