Tantadel

noviembre 14, 2010

Fotografías presentación 13 Noviembre 2010 - 50 años Literatura RAF




De izquierda a derecha:
David Figueroa, Rafael Luviano, René Avilés Fabila, Jorge Meléndez y David Gutierrez.


50 años de la Literatura de René Avilés Fabila
Sala Hermilio Novelo del Centro Cultural Ollin Yoliztli

Soy totalmente chilango: Avilés


Excelsior - Comunidad 13 noviembre 2010

octubre 31, 2010

50 años de la Literatura de René Avilés Fabila

50 años de la Literatura de René Avilés Fabila
Sábado 13 de Noviembre 2010 a las 17 horas
Sala Hermilio Novelo del Centro Cultural Ollin Yoliztli

Participan:

David Gutiérrez Fuentes
Joaquín Jiménez
Rafael Luviano
Jorge Meléndez

Periférico Sur 4151
Colonia Isidro FabelaMéxico, D. F.

octubre 23, 2010

Fotos del Homenaje a René Avilés Fabila en el Museo de Antropología 19 Octubre 2010





Mario Saavedra, Raúl Hernández, René Avilés Fabila, David Gutíerrez y Bernardo Ruiz



El 19 de octubre en el Museo Nacional de Antropología, precisamente en el auditorio Jaime Torres Bodet, la UAM, el IPN y la delegación Miguel Hidalgo llevaron a cabo un homenaje-presentación dedicado a René Avilés Fabila con motivo de sus cincuenta ños como escritor. El libro fue De sirenas a sirenas, prologado por el poeta Rubén Bonifaz Nuño e ilustrado por José Luis Cuevas. En el presídium estuvieron Raúl Hernández, Coordinador general de Difusión cultural de la UAM, Bernardo Ruiz, Director de Publicaciones, David Gutiérrez Fuentes, Jefe de la sección de producción editorial de la UAM-X y Mario Saavedra, escritor y periodista. Para iniciar la ceremonia, fue presentado un video realizado por Joaquín Jiménez, Coordinador de la Carrera de Comunicación Social de la UAM-X, enseguida los distintos participantes hablaron de la obra de RAF y al concluir, fue el propio autor quien platicó de sus muchos años de trabajo literario y en especial de su amor por la literatura fantástica, en un auditorio repleto.



RAF dándole un autógrafo a su más joven admirador disfrazado de búho

Video que se exhibió en el homenaje a René Avilés

El poder es repugnante, quizá por eso me hice periodista: Avilés Fabila



Repugna el poder político, por eso es periodista; en la academia encontró la dignidad ausente en otras disciplinas, por ello es profesor; pero sobre todo está profundamente enamorado de la literatura fantástica, motivo de su más grande pasión: la escritura.

Con estas frases se definió a sí mismo René Avilés Fabila, Premio Nacional de Periodismo por Difusión de la Cultura en 1991, profesor distinguido por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en 2009 y autor de los libros Hacia el fin del mundo, Los juegos, Tantadel, El evangelio según René Avilés Fabila, El bosque de los prodigios, entre otros.

El pasado 20 de octubre recibió un homenaje por sus 50 años de actividad literaria, organizado por la UAM en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, el cual sirvió para la presentación de su libro De sirenas a sirenas.

La ceremonia estuvo presidida por el maestro Raúl Hernández Valdés, coordinador general de Difusión de la UAM; el maestro Bernardo Ruiz López, director de Publicaciones y Promoción Editorial de esta casa de estudios; el licenciado David Gutiérrez Fuentes, jefe de la Sección de Producción Editorial de la Unidad Xochimilco, y Mario Saavedra, director de Fomento Cultural de la delegación Miguel Hidalgo.

El maestro José Luis Cuevas se disculpó por no poder asistir, pero envió sus felicitaciones y cariño al profesor Avilés Fabila, quien explicó que se enamoró de la literatura fantástica gracias a la mitología de Homero, por todas esas figuras que habitaban en la Iliada y en la Odisea, las cuales lo cautivaron. La fascinación que éstas ejercieron sobre él lo impulsó a escribir.

De sirenas a sirenas representa el clímax de su exploración por los universos de la fauna fantástica, pasión arraigada desde sus primeros años como escritor. “El libro recoge cuentos que escribí hace 50 años y otros escritos hace dos o tres meses, es exactamente un periplo, el regreso a Ítaca de Ulises”, declaró.
La particularidad y el principal atractivo del texto radica en proponer una mitología mexicana prehispánica, una zoología imaginaria que pudo existir en la mente mágica de los primeros habitantes americanos, asegura Avilés Fabila en las primeras páginas del escrito.

“Me pregunté ¿por qué tengo que estar escribiendo sobre las mitologías occidentales, por qué tengo que estar trabajando sobre los bestiarios que bien conocemos? Sirenas, gorgonas, esfinges, lo de siempre. ¿Dónde está el bestiario prehispánico, dónde está la fauna que imaginaron los mayas, los aztecas o los incas? Entonces decidí hacer un bestiario mexicano prehispánico”.

La publicación está ilustrada por José Luis Cuevas, quien ya lo ha hecho para otros 16 libros del profesor de la UAM, y cuenta con prólogo del poeta Rubén Bonifaz Nuño.

La ceremonia, más que ser un frío homenaje protocolario, fue una acogedora charla entre amigos, un espacio de convivencia donde el escritor se mostró a plenitud frente a admiradores y colegas: departió con agudo e inteligente sentido del humor sobre su vida personal y profesional; sobre política y crítica literaria; hasta se dio tiempo de reírse de sí mismo.

“Me resistí a ejercer la profesión (Relaciones Internacionales), me ligaba demasiado al poder, y el poder es francamente repugnante, nunca lo he soportado y quizás por eso me hice periodista; es mi forma de desahogarme, de reclamarle al poder y la misma sociedad que también tiene sus culpas”, dijo.
“Nunca he leído a un crítico mexicano que hable bien de mí, a cada rato me encuentro con insultos extraordinarios y memorables. Pero por fortuna los intelectuales mexicanos son, como diría Hegel: confusos por razones de claridad”.
El escritor aseveró que los festejos del centenario y bicentenario han desatado la moda de la novela histórica, lo cual ha llenado las librerías de textos horrorosísimos, porque los editores creen que es lo que vende hoy.

“En algún momento aparecerán los críticos literarios profesionales, egresados de la aulas que puedan valorar la obra y cada libro que escribiste. Ya aparecerán también otros tipos de lectores, que me lean con ojos distintos”, confió.

El maestro Bernardo Ruiz López comentó que “escribir durante 50 años habla de un oficio apasionado, de un acto constante de atención, y de un diálogo permanente de la sensibilidad con la inteligencia en un homenaje a la vida. Escribir, como predijo Elías Canetti, es siempre un triunfo sobre la muerte y un inmenso deseo de pertenencia, escribir es perdurar, éste ha sido el oficio de René Avilés”.

El maestro Raúl Hernández Valdés parafraseó a Rodolfo Bucio: “como los grandes autores mexicanos, cada día, Avilés Fabila crea una leyenda de su propia vida; a veces dicen que lo ven en la Unidad Xochimilco, pero al mismo tiempo otros aseguran que está comiendo en un exclusivo restaurante de Tlalpan, mientras alguien cercano a él jura que estuvieron en una tradicional cantina; a todos, les creo.

“Por mi parte, tengo una cuarta opinión: René está con sus amigos, aquellos con quienes se siente a gusto, y estamos en todos lados con él, en una red de complicidades creativas que culminan en particularísimas celebraciones como ésta”.

Por Georgina Hernández
octubre 22, 2010
Agencia Mexicana de Reporteros Asociados
AMRA - Sistema Internacional de Noticias

octubre 04, 2010

Homenaje a René Avilés Fabila 19 octubre 2010



Universidad Autónoma Metropolitana
Instituto Politécnico Nacional
Delegación Miguel Hidalgo


Invitan al Homenaje al Profesor Distinguido RENÉ AVILÉS FABILA


En el marco de sus cincuenta años de trabajo literario en el que se presentará su libro

De sirenas a sirenas

Participan:
José Luis Cuevas
Raúl Hernández Valdés
Mario Saavedra
Bernardo Ruiz
David Gutiérrez Fuentes

Museo Nacional de Antropología e Historia
Paseo de la Reforma S/N
Auditorio Jaime Torres Bodet


Martes 19 de octubre a las 19 hora
Vino de honor

septiembre 29, 2010

El gran solitario de palacio - La mejor novela del 68


EL GRAN SOLITARIO DE PALACIO, para muchos la mejor novela sobre el 68, posee grandes méritos literarios y testimoniales que resisten las pruebas del tiempo y del espacio. Esta obra fundamental para nuestra narrativa, no trata sólo sobre el movimiento estudiantil y la masacre de Tlatelolco, sino que es un recuento del México contemporáneo que bien puede ir de los tiempos del general Cárdenas al momento en que el PRI pierde la presidencia en el 2000.

Concebida como un amplio mural. El gran solitario de Palacio es una alegoría que entrelaza varias historias. El eje es la fatídica tarde del 2 de octubre en Tlatelolco. A través de sus personajes el lector puede reconocer los rasgos más característicos de la realidad tal como fue vivida. En un extremo, jóvenes idealistas enfrentándose a un régimen, en el otro, ese régimen encarnado en un hombre autoritario e intolerante; un hombre sexenal completamente solo a causa de su excesivo poder.

De la novela, traducida a varios idiomas, se ha ocupado ampliamente la crítica especializada. Giussepe Bellini reconoce en El gran solitario de Palacio "una gran fuerza de denuncia, un juego extraordinario de humor e ironía, una interesantísima novedad de estilo y de estructura". René Avilés Fabila consiguió escribir un clásico, una obra perdurable gracias a su mezcla de realidad y fantasía así como a la capacidad crítica de su autor

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"EI gran solitario de Palacio, publicada por primera vez en Buenos Aires, se agotó rápidamente al igual que las doce ediciones que de esta novela se han hecho en México. Públicos tan distintos demuestran que la obra de René Avilés Fabila, considerada por muchos críticos literarios como la mejor novela sobre el 68, posee grandes valores artísticos y aún testimoniales que resisten perfectamente las pruebas de tiempo y espacio. En ella, el autor supo sortear con habilidad los peligros que la crítica social y el compromiso político implican para la literatura. "El gran solitario de Palacio es una alegoría en donde se entrelazan varias historias, cuyos personajes, acción y épocas conforman un amplio mural que le muestra al lector los rasgos más característicos de nuestra realidad. Nunca en la obra de René Avilés Fabila el humorismo y la ironía habían sido tan amargos y ácidos como en esta sorprendente novela. "No cabe duda de que El gran solitario de Palacio es una novela sustancial para nuestra narrativa, en particular para aquélla que entronca con la novela de dictadores latinoamericanos: Tirano Banderas, de Valle Inclán y El señor Presidente de Miguel Ángel Asturias. En tal sentido, este soberbio retrato político, escrito en París de 1969 a 1970, y publicado en Argentina en 1971, enlaza con toda una zaga de libros sobre dictadorzuelos y sátrapas latinoamericanos."

(Cuarta de forros de la Editorial Fontamara, en una de las primeras ediciones mexicanas 1993)

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"Hay en Avilés Fabila una capacidad de indignación que se canaliza en su inextinguible sentido del humor que va de la burla al sarcasmo, de la caricatura a la ironía. Pero los hechos que narra en El gran solitario de Palacio -tomados de la realidad- son terribles, pues en ese escenario la farsa se hace tragedia, y aquí sorprende el talento de Avilés Fabila que partiendo de la risa llega al horror, logrando la difícil transición en un alarde de sencillez para resolver el problema de estilo que aquel paso representa."

(Bernardo Verbitsky: Propósitos, Argentina)


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"En El gran solitario de Palacio, Avilés Fabila hace una feroz disección de su país... El gran tema es la masacre de estudiantes en la plaza de Tlatelolco... Pocas veces el evolucionarismo institucional de nuestros hermanos del Norte ha sido tan atrozmente puesto a la picota." (José B. Adolph: La Nueva Cronica, Perú)
*** "...Lo que anima y enreda la trama (de El gran solitario de Palacio), hasta hacerla aprovechable, es el ingenio con que Avilés Fabila ha creado su asunto..."

(Francisco Zendejas Excélsior, México)


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The same atmosphere of suspense, the same intrigues of the right wingshown in the movie Z, plus a language of bitter sarcasm, are the characteristics of Avilés Fabila's "The Great Lonely Man in the Palace."

(Evelio Echevarría: Books Abroad, USA)


*** "René Avilés Fabila acusa, señala culpables, denuncia con pasión furiosa la mugre y la bestialidad que ensucian nuestra vida social. Para él, como para muchos ciudadanos, los muertos de Tlatelolco merecen algo más que la lágrima hipócrita y la lamentación que se niega a concretar responsabilidades. La tiniebla que cayó sobre la Plaza de las Tres Culturas y sobre la vida pública mexicana, exigen actitudes viriles y honestas. René Avilés Fabila las adopta sin dobleces en este libro amargo."

Humberto Musacchio


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"Es que en el memorable escrito de Avilés Fabila se evidencian las jugadas, y jugarretas, los escenarios y las farsas, los servilismos y las traiciones insitas en el ejercicio de la fuerza pública, administrativa y moral que conlleva ser el presunto mandamás del Poder Ejecutivo de la ambicionada Federación mexicana..."

Froylán López Narváez


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"El gran solitario de Palacio fue una expresión presidencialista, destinada a solicitar comprensión para el huésped principal de la sede del Ejecutivo. Era una adulación que reclamaba admiración para el hombre que, luchando contra todas las adversidades, incluida su necesaria lejanía de cuantos podrían rodearlo afectuosa o intelectualmente, imponía la reciedumbre de su espíritu y adoptaba decisiones cruciales para la nación sin auxilio ni apoyo. El escritor René Avilés adoptó aquella expresión para titular una novela, obviamente en sentido irónico, pues en la realidad del sistema político mexicano un presidente de la República puede padecer todo, menos soledad. A pesar de que constitucionalmente su poder es personal, lo acompaña un gabinete a cuyos miembros designa y, remueve libremente. Y ha sabido rodearlo un abundoso ejército de asesores y consejeros, oficiales y oficiosos, prestos siempre, a ofrecer opiniones solicitadas o no sobre todo género de asuntos. Y en cuanto a los deleites de la vida, llenaríamos páginas enteras con el relato de los privilegios materiales y de otro género aportados por la untuosa y ubicua presencia de sus validos cercanos."

Miguel Ángel Granados Chapa

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"El título de esta columna está por el que dio René Avilés Fabila a una novela que, a su vez, buscó captar las características del autoritarismo priista al final de su “período clásico”: 1968. El gran solitario de Palacio” de Avilés imponía su voluntad mediante un poder brutal, corrupto y sin límites. Era ese poder el que aislaba al personaje central. En contraste, el nuevo “solitario de Palacio” está adquiriendo su condición de soledad por la razón opuesta: el cambio de régimen clausuró algunos de los viejos puentes entre la Presidencia y la sociedad (política o civil), pero también porque nuevos actores, que ya no están subordinados a la voluntad del Palacio, están bloqueando los puentes que quedan en pie."

Lorenzo Meyer


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"Desde que hace más de diez años, leí Tantadel y El gran solitario de Palacio, siempre he creído que René Avilés Fabila es uno de los narradores más originales, más cáusticos y, si utilizamos el término a la manera de Italo Calvino, más ligeros dentro de nuestro mundo literario. Su dedicación al periodismo -una dedicación que le valió el Premio Nacional en 1991-, los certeros ataques que ha dirigido contra las capillas culturales del país y -hay que decirlo- su propia arrogancia, han provocado que sus contribuciones a la literatura se pasen por alto o, incluso, se pierdan de vista."

Jairo Calixto Albarrán

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"Se trata, pues de una novela política, en la medida en que también lo son La sombra del Caudillo de Martín Luis Guzmán y Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa; pero si la novela de Guzmán se caracteriza por una narración bastante apegada a la historia y la de Vargas Llosa por el relato de la vida privada ('…la novela es la historia privada de las naciones', dice Balzac) de los personajes inmiscuidos en el poder, la de René Avilés Fabila presenta otras perspectivas: hablan en ella estudiantes, soldados y políticos que como participantes u observadores (en el sentido de lo que para Eldrige Cleaver es un 'observador') tuvieron que ver en el movimiento estudiantil."

José Joaquín Blanco


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"De la misma manera la novela más famosa de Avilés El gran solitario de Palacio combina especificidad y universalidad. En el prefacio el autor advierte que 'si el lector halla alguna similitud con personajes vivos o muertos, con sucesos pasados o presentes.... no es accidental'. El torcer un cliché de tal manera es fundamental para un texto que desenmascara al PRI y al Estado para quien ' represión es patriótica' a través de escenas que yuxtaponen el terror de los estudiantes perseguidos y atrapados en el horror de una masacre y la 'normalidad' de sexenios durante los cuales el mismo caudillo supremo se somete a la cirugía plástica al término de cada período presidencial para poder perpetuarse en el poder. Similar a Cien años de soledad por el golpe y la masacre que nunca existieron, El gran solitario de Palacio también cuestiona 'la capacidad del hombre para captar la verdad y la naturaleza del lenguaje', ya que una versión oficial de los sucesos, nulifica las declaraciones de los estudiantes que fueron testigos en el lugar de los hechos.

Theda M. Herz

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"En El gran solitario de Palacio, la ironía general se revela de una manera más sutil que la específica. Para descubrir su presencia encubierta es necesario contemplar el texto en su totalidad. Mientras la ironía específica se limita a la historia del caudillo, la general depende de una interrelación de las dos historias. Por ejemplo, el contraste entre la duración temporal de las dos historias es a veces una parte integral de la ironía general, que se revela principalmente como ironía de los hechos. A pesar del sacrificio humano por parte de los estudiantes, sus acciones no son más que un incidente pasajero dentro del régimen duradero del caudillo. La última escena de la novela subraya esta ironía de los hechos, contrastando el alto grado de sufrimiento con el fracaso en lograr algún cambio substancial. Patricia y Felipe observan a las madres de los estudiantes fusilados llorando en la Plaza: «El dramático conjunto era lo único que proclamaba que en ese sitio habían asesinado a cerca de quinientos jóvenes de ambos sexos. Como nunca aparecieron los cadáveres, las mujeres oraban hincadas al azar, tratando de adivinar dónde cayeron los cuerpos de sus hijos ante tumbas imaginarias» (p. 211). Como los historiadores que dan «significación» a los hechos estructurándolos en forma de una trama trágica, Avilés Fabila ordena los hechos de tal forma que la historia de México presentada en El gran solitario de palacio deja la impresión de una derrota. Varios hechos de las protestas estudiantiles de 1968 son seleccionados e incorporados al texto, incluyendo fechas (el 2 de octubre), lugares (la ciudad universitaria, la Plaza de Cultura), incidentes (el bazukazo, las pintas, la intervención de los paracaidistas, la Noche Triste) y las demandas de los estudiantes. Esta información es mucho más que el fondo de la acción: forma parte de la estructura y significación irónicas del texto. Se presentan los acontecimientos como un intento inútil de cambiar un sistema político que no responde a las necesidades de la mayoría de los ciudadanos. Y al final, como sugiere el epílogo, «Carajo, qué soledad», el caudillo está más aislado que nunca del pueblo."

Sharon E. Ugalde


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"De más sólida envergadura y significativo alcance es El gran solitario de Palacio, novela del mexicano René Avilés Fabila, que se publica en 1971, centrada en los hechos de la matanza de Tlatelolco. En su tercera edición de 1976 el autor ha «mitigado» los «excesos barrocos» de la novela, «limado las asperezas», «tachado sensiblerías y vaguedades», pero no ha disminuido la virulencia contra un Estado al que define corrupto, dirigido por un caudillo que ya lleva, en sus periódicas transformaciones sexenales, cincuenta años gobernando.

“La alusión es evidente: se trata del sistema de gobierno del Partido Revolucionario Institucional, que sigue gobernando México desde más de cincuenta años, acudiendo al sólo cambio de Presidente en cada legislatura. Por eso Avilés Fabila habla de un «Partido de la Revolución Triunfante» que sigue en el poder y denuncia en los candidatos a la presidencia del país la presencia al fin y al cabo de una sola persona, transformada, maquillada, para que parezca nueva cada seis años, con ocasión de las nuevas elecciones, «de acuerdo a los factores reales de poder (iglesia, banqueros, embajada estadunidense) y a las experiencias del momento»."

Giuseppe Bellini

septiembre 24, 2010

Conaculta y cacicazgos


Conaculta y cacicazgos
Negrita
El deplorable numerito con el que el gobierno federal festejó el Bicentenario y en el que, en efecto, sólo faltaron el Pato Donald y Mimí, es una muestra multimillonaria de la improvisación y el caciquismo con el que se conducen muchas instituciones del gobierno federal.

La vida cultural en México se improvisa y se gestiona con enanismo. Conaculta es el ejemplo más acabado de la ausencia de una política que abarque de manera inteligente a los numerosos actores que hacen y generan cultura y que están en buena medida en las universidades públicas. Esas carretadas de dinero gastadas en actos, más que faraónicos, disneylandescos, merman en la práctica la posibilidad de que otros proyectos gestados fuera de la órbita oficialista y planificados con tiempo adquieran la relevancia y la difusión que se merecen.

Por ejemplo, entre los proyectos que publicó la UAM en el entorno del Bicentenario, existe un libro del maestro Felipe Gálvez Cancino que hace un magistral rescate hemerográfico del reportaje de Ignacio Herrerías que da cuenta detallada de la muerte de Aquiles Serdán, acompañado con viñetas de Ernesto García Cabral y fotografías de época. Este libro que al mismo tiempo es un homenaje al reportaje que ya casi nadie lo practica y cuya enseñanza ha caído en el olvido en las escuelas de comunicación, seguramente tendrá una presentación cercana al 20 de noviembre. Sin embargo, la pregunta se valida por sí misma. ¿Qué difusión ha tendido? Ninguna.

Otro ejemplo: el próximo 1 de octubre concluye la exposición Paisajes después de la batalla, una obra montada en la UAM-Xochimilco y cuya curaduría corrió a cargo de Andrés de Luna Olivo. Los tres espacios que componen la Galería del Sur le dieron cabida a una serie de fotografías de la colección Cassasola y de fotógrafos como Yolanda Andrade, Enrique Bostelmann, José Hernández Claire, Nacho López, Francisco Mata Rosas, Tina Modotti y Winfield Scott. Se trata de un trabajo espléndido que recoge momentos de la vida del México de la revolución y el posrevolucionario. Fue montado gracias a la gestión emprendida por Andrés con diferentes instancias culturales y que establece un contrapunto visual e ideológico al desfile del Tazón del Bicentenario. ¿Cuántos podrán mirar este conjunto de fotografías que están por desmontarse? Ni el 00001% de los que, con control remoto en mano, vieron agazapados el espectáculo coreográfico que siguió la ruta Ángel de la Independencia-Zócalo.

Ese obsceno derroche de recursos que derivó en un desfile hecho para las cámaras y transmitido en secuencias plagadas de errores nos da la medida de la ausencia de un plan serio en política cultural. No hay, como en muchas esferas del Estado fallido, la posibilidad de proyectar.

Un tercer ejemplo del que ya he escrito, y en el que por añadidura hay mala fe, es el desprecio y desdén que ha tenido la propuesta del museo del escritor de René Avilés Fabila. Este año en el que fue nombrado profesor distinguido y en el que festeja su setenta aniversario, la UAM le hizo un libro que es una nueva edición de otro ya agotado y Premio Colima en su momento: Los animales prodigiosos. Este nuevo ejemplar, titulado ahora De sirenas a sirenas e ilustrado con más viñetas de José Luis Cuevas, será presentado próximamente en el Museo de Antropología. Varias instituciones como la UNAM, el Politécnico Nacional, la Universidad Veracruzana y la embajada de Italia se han unido a esta celebración. Pero el INBA se ha mantenido a raya porque en las páginas de El Búho (o en algunos artículos de opinión con su firma) René ventila opiniones que disienten del cacicazgo de Consuelo Sáizar.

A la luz de lo que ha sido la política panista en materia cultural, la idea de otorgarle rango de Secretaría de Estado al Conaculta me parece un peligro y, en más de un sentido, una aberración. En la práctica una reforma de esa naturaleza estaría implicando menos recursos a la educación pública que con tanto énfasis han destruido los tecnócratas del PRI y del PAN.

Opinión de David Gutiérrez Fuentes
Perro Mundo Crónica.com.mx
Jueves 23 de Sep., 2010
dgfuentes@hotmail.com

agosto 08, 2010

Política y literatura: El Gesticulador

Nuevamente y luego de mucho tiempo, El Gesticulador de Rodolfo Usigli está en cartelera. Dentro del ciclo de la literatura de la Revolución Mexicana, analizada por Antonio Castro Leal y publicada en dos tomos legendarios de Aguilar, el dramaturgo debería tener un sitio de honor, pero la obra citada se refiere sólo a la novela, entonces nos siguen faltando los estudios sobre una tercera época de esa corriente peculiar y propia, que arranca con Los de debajo de Mariano Azuela y que no ha agotado la fascinación por el movimiento épico. Por desgracia, las deslumbrantes novelas inspiradas por la Revolución, han dejado poco espacio para el teatro.

El Gesticulador no trata la época revolucionaria, como Felipe Ángeles de Elena Garro, sino algunos de los resultados del movimiento ya institucionalizado. Usigli es la cumbre de la dramaturgia mexicana y en esta obra que sufrió censura y violentas críticas, muestra la falsedad de la política a la mexicana, la facilidad con la que el político miente, las artimañas que utiliza para ascender al poder, la simulación. Allí están los traidores, los falsarios, los “revolucionarios” sin ideales, una historia trágica que se ha repetido sin fatiga entre nosotros los mexicanos. Pocos escapan a la tesis central de Usigli: el movimiento degeneró en farsa. Si con Azuela, Magdaleno, Muñoz, Guzmán los héroes eran reales, en esta obra de teatro lo que prevalece es el hombre ambicioso que ha descubierto que con su capacidad de engaño y sus conocimientos puede llegar al poder. Conserva un sentimiento idealista y entre sus metas está hacer el bien, sueño heroico que interpreta César Rubio, homónimo del general asesinado arteramente.

La trama es inteligente y llama la atención que Rodolfo Usigli haya hecho una obra cuyo contenido es severo, en especial si consideramos que la obra es setentona. Si hoy la burocracia política no tolera la crítica, no quiero imaginar lo que fue en el estreno. Argentina Casas Olloqui, esposa del dramaturgo, en un libro autobiográfico, Mi vida con Rodolfo Usigli, escribe los resultados políticos de la puesta en escena de una obra fundamental: “…Rodolfo se quedó sin trabajo porque renunció a la Jefatura de teatro de Bellas Artes para que su pieza pudiera ser representada y todos se le echaron encima, lo insultaron, lo golpearon, y durante un año y medio pasó hambres y miseria.” Ello a pesar del éxito inicial. La obra no sólo era técnicamente innovadora sino que resultaba excesiva para la burocracia política de la época en que la censura era visible y monstruosa.

Hoy pareciera que la censura ha desaparecido, por lo menos dicen que no sale más de Los Pinos, que está apoltronada en otros sitios, en algunos medios que cuidan celosamente sus intereses y en políticos menores. Los tiempos han sufrido modificaciones. De la primera etapa de la literatura de la Revolución, donde hablan de los grandes combates, hemos transitado a la denuncia acerca de los resultados de la gesta. Nos hemos poblado de gesticuladores, charlatanes y demagogos. La política es un lodazal. De la tragedia a la farsa. En literatura, fue Jorge Ibargüengoitia quien con Los relámpagos de agosto dio el viraje e hizo la sátira del género. Carlos Fuentes nos presentó en sus novelas iniciales la decadencia del movimiento: una nueva burguesía ausente de grandeza y una clase política autoritaria, despótica y corrupta. El Gesticulador de Usigli es una obra mayor porque sigue siendo el retrato perfecto o una metáfora de la política nacional. La gran literatura con frecuencia es la mejor sátira de un sistema como el nuestro. No ha habido crítica más despiadada que, por ejemplo, La sombra del Caudillo de Martín Luis Guzmán. Ni historia tan drástica de los excesos revolucionarios como la obra de Rafael F. Muñoz. ¿Habrá algo que festejar con los gesticuladores de hoy?

Publicado enExcélsior el 8 de agosto de 2010

agosto 05, 2010

El mejor de los cronistas: Armando Jiménez

Uno de los últimos amigos de mi padre en morir, fue Armando Jiménez, el célebre autor de Picardía mexicana, una obra que a la fecha lleva unas 150 ediciones y ventas cercanas a cuatro millones de ejemplares. Nació en 1913, mi papá en 1911, quien por 1960 me lo presentó. Si Salvador Novo concentró su atención principalmente en la clase media y alta, Armando Jiménez lo hizo en los barrios populares, las cantinas, pulquerías y tugurios de la gran capital, cuya transformación de pequeña ciudad de aires provincianos y románticos a megaurbe, pudo presenciar. Fue un tenaz observador del humor mexicano, por regla general vulgar e ingenioso. Era frecuente verlo entrar a los más inmundos baños de las más sórdidas cantinas en busca de frases, grafitis, les llamamos ahora, que probaran la agudeza prosaica del mexicano. Los resultados son asombrosos.

No lo velaron en Bellas Artes ni le pusieron una bandera multicolor en el ataúd, se fue con discreción, dejando extraordinarios recuerdos de él y su trabajo. Ángeles González Gamio, otra empeñosa cronista del DF, escribió un artículo memorable sobre la figura que nos fuera tan familiar a todos aquellos que hicimos sus mismos periplos, los que fuimos aventureros enfrentando infinidad de prodigios en el México nocturno de tiempos muy peculiares y muy nuestros. Sin duda lo mejor de Armando Jiménez era su simpatía y su conversación salpicada de bromas, chistes y recuerdos de todas esas cantinas, pulquerías, bares, salones de baile, cabarets y burdeles que había recorrido con paciencia y cuidado. Era de la estirpe de Andrés Henestrosa y Renato Leduc. Culto a su manera, con una notable sapiencia popular, ingenioso, y capaz de beber cualquier cantidad de tragos. La última vez que lo vi fue en El Gallo de oro, llevaba una pequeña comitiva de tres o cuatro gringos a los que les mostraba nuestro pasado esplendor.

Si yo tenía alguna duda sobre el Salón México, él me la aclaraba, si quería saber dónde estuvieron las pulquerías que Frida ilustró, me proporcionaba el dato exacto y los nombres de sus ayudantes. Si deseaba saber la lista de comensales famosos del Pardiños o del Sanborns de los azulejos, me recitaba sendas listas. Recuerdo una tarde en La puerta del sol y luego en La ópera, donde estaba Alí Chumacero con jóvenes poetas, Armando platicó, como Ulises, un viaje de regreso a Ítaca, su casa, pasando por el Denver, El infiernito, el Barba Azul, el Casa Blanca (donde encontré varias veces al extraordinario boxeador de origen cubano Mantequilla Nápoles), El burro, La Bola, el Dandy, el Siglo XX y algunos otros. Nombres de putas afamadas, de personajes que solían visitarlos, clientes asiduos que buscaban beber en compañía de mujeres que tomaban en serio su profesión.

Como bien dice Ángeles González Gamio: el gran cronista Jiménez solía tomar fotografías para documentar aquello que veía. Llevaba una libreta para apuntar cuanta muestra de ingenio popular encontraba en baños malolientes y paredes de antros maravillosos. Algo de ello usó, por propia cuenta, el periodista Nikito Nipongo, quien en sus columnas llenas de ingenio y tan enemigas de la Real Academia, ponía letreros de camiones y algunas frases perversas que encontraba en las calles. Los archivos de Armando Jiménez deben ser notables.

Aunque nació en Piedras Negras, Coahuila, Armando era un chilango perfecto. Simpático, inteligente, agudo, un hombre que supo vivir donde quería y hacer lo que le gustaba: crónicas de la cultura popular, recopilar las leyendas de la urbe, sus personajes famosos, intelectuales y periodistas y sobre todo sus oscuros y discretos personajes, esos que apenas tienen nombre y nadie registra su paso por la vida, seres que buscaban o buscan (ya no sé) algo de la vida desmadrienta de la ciudad, donde los políticos llegaban a cerrar el changarro y a llevarse a la cama a las mejores viejas, a gastar el presupuesto en alcohol y a bailar danzones o mambos de modo muy cachondo, en medio del humo, el sudor, el perfume barato y de vez en cuando de una buena pelea a golpes.

Armando llegó a una ciudad muy peculiar y se fue cuando el mundo que investigó y vivió había desaparecido. Hoy las cantinas son restaurantes familiares y los parroquianos son ingenuos oficinistas, amas de casa en busca de emociones fuertes, padres con sus hijos… Las pulquerías cierran, las fondas han sido sustituidas por cadenas de restaurantes tediosos. Los jóvenes piden tragos ligth. El viejo y divertido folklore se ha ido para siempre: la globalización se lo chingó. Quedará por los antiguos barrios el espíritu burlón e ingenioso de Armando Jiménez, asustando a las buenas conciencias, como lo hizo cuando intervino en la polémica desatada por la publicación de Los hijos de Sánchez, libro que Díaz Ordaz consideró obsceno y lleno de majaderías. Todavía puedo recordar las carcajadas de Armando al comentar el desatino que se llevó a cabo en los medios, entre quienes estaban del lado puritano y los que apoyaban a Oscar Lewis. Mi amigo admirado amaba las palabrotas.

julio 26, 2010

Homenaje y Reconocimiento Xalapa, Veracruz - Julio 25, 2010

Dentro de la ya larga serie de homenajes y reconocimientos a René Avilés Fabila, le tocó el turno al estado de Veracruz. Durante la XXI Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil, Xalapa 2010. El domingo 25 de julio, el gobernador veracruzano, Fidel Herrera Beltrán, le concedió al narrador capitalino la medalla Veracruz por sus merecimientos literarios. Enseguida, fue presentado el volumen de relatos Lejos del Edén, la Tierra, obra originalmente editada por La Universidad Veracruzana cuando el notable novelista Sergio Galindo estaba al frente de Publicaciones y que ahora reeditó el gobierno de Veracruz como parte de los festejos para RAF. La presentación estuvo a cargo de los escritores Raúl Hernández Viveros y Miguel Valera Hernández.

Entregó el Gobernador la Medalla Veracruz a René Avilés Fabila
Publicado el 25. Jul, 2010 - Proyecto Veracruz

Homenaje a René Avilés Fabila 23 de julio 2010

El pasado viernes 23 de julio de 2010, la Sociedad de Escritores de Morelos le rindió un homenaje a René Avilés Fabila en el auditorio de la Facultad de medicina de la UAEM en Cuernavaca. Participaron los escritores Marcela del Río, Dionisio Morales, Ethel Krauze, Citlali Ferrer. El moderador fue el presidente de la Sociedad de Escritores de Morelos Rubén Pizano, quien le hizo entrega de un hermoso diploma por sus 70 años de edad y 50 de creación literaria.

julio 20, 2010

Homenaje en Xalapa a René Avilés Fabila y presentación de su libro Lejos del Edén, la Tierra.

Homenaje en Xalapa a René Avilés Fabila y presentación de su libro Lejos del Edén, la Tierra.
Domingo 25 de Julio 2010 - 11:00 horas

Inauguración de la XXI Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil, Xalapa 2010, por el aestro Fidel Herrera Beltrán, gobernador constitucional del estado de Veracruz, acompañado por funcionarios del Ayuntamiento, Secretaría de Educación y funcionarias del CONACULTA, y recorrido por las instalaciones de la Feria.

Inmediatamente después el señor gobernador y su comitiva se dirigiran al Paraninfo del Colegio Preparatorio para la entrega de Medalla a René Avilés Fabila, por su larga trayectoria literaria y presentación del libro Lejos del Edén, la Tierra.

La obra será presentada por los escritores Raúl Hernández Viveros y Miguel Valera Hernández.

junio 20, 2010

Juan Bruce-Novoa, un gran mexicanista


J. Bruce Novoa, Óscar Hijuelos, René Avilés Fabila y su esposa Rosario Casco



Me dicen que la noticia de su muerte apareció en algunos medios, yo me enteré a través del escritor Bernardo Ruiz, a quien le llamó la crítica literaria norteamericana Norma Klahn. Mi entrañable amigo Juan Bruce-Novoa falleció el pasado viernes 11 en California. Amigos norteamericanos habían sido avisados por su único descendiente. Como indican sus apellidos, mi amigo Juan (cuando lo conocí usaba el nombre John) era hijo de una maravillosa mujer de origen mexicano y de un distinguido norteamericano. Ambos habían muerto hace algunos años. A Johnny lo conocí en 1967, vino a México a investigar para concluir sus estudios superiores especializados en letras mexicanas. Fue de los primeros en estudiar la influencia del ensayista y poeta Octavio Paz en Carlos Fuentes. Yo acababa de publicar mi novela Los juegos y vivía rodeado de un gran escándalo: todos querían saber quiénes eran los destacados intelectuales que aparecían en el libro, criminalmente satirizados. En México Johnny fue recibido por un escritor latinoamericano, cuyo nombre por desgracia he olvidado, y le habló de mí. Entramos en contacto, éramos casi de la misma edad y ambos estábamos recién casados. Él con Mary Ann y yo con Rosario.



De inmediato inició una amistad que jamás dejamos. Cada que le era posible, me invitaba a la universidad donde él trabajaba. De este modo, di conferencias en Yale, Columbia, en la Universidad de Nueva York y más adelante en los distintos planteles de la Universidad de California. En cada encuentro la amistad se afianzaba. Con el tiempo se identificó como chicano y cambió el John por Juan. Era un crítico literario de gran intensidad, un muy buen novelista y un hombre sensible, capaz de encontrar los secretos de un cuadro de arte moderno. Cuando en 1970 mi esposa y yo fuimos a estudiar el posgrado a Francia, mi querido amigo me envió una carta indicándome en qué países tenía familiares para que no llegáramos a Europa totalmente desprotegidos de amistades. Conservo un buen número de sus cartas, la mayoría escritas a mano. En esta larga e impecable amistad hubo un viaje a Alemania para discutir el estado de las letras mexicanas luego de la masacre de Tlatelolco. Era un grupo grande, estaban algunos de los mejores narradores y críticos mexicanos. La exposición de Juan Bruce-Novoa fue brillante, aguda, llena de aportaciones, envidiable. Debo añadir un largo encuentro en Minnesota, donde coincidimos, entre otros, con el muy exitoso Óscar Hijuelos, ganador del Premio Pulitzer, fueron días de intensas pláticas literarias entre el narrador de origen cubano, Juan y yo. Una noche conté de mi amistad con Alejo Carpentier. Hijuelos se interesó mucho, quería saber más de la gran literatura cubana. Juan y yo le dimos nuestros puntos de vista en una larga noche que se extendió hasta la madrugada, cuando apenas podíamos hablar por la fatiga y el vino.



Juan se afianzó como exponente teórico de las letras chicanas y del modo de ser de este tipo de escritor que se expresa en espanglish y vive atrapado por dos culturas. En tal sentido, hacía una excelente broma: “Carlos Fuentes es el primer chicano de la historia.” Mi admirado amigo hablaba de manera impecable inglés y castellano, además del francés y el italiano. Tenía especial cariño por la literatura y la persona de Juan García Ponce y yo me empeñé en que leyera a otro autor de esa generación, Juan Vicente Melo. Fue también amigo de José Luis Cuevas, Sebastián, Rubén Bonifaz Nuño, Marco Antonio Campos, Carlos Montemayor, Bernardo Ruiz y de un alto número de exponentes de la cultura nacional. Su trato era cordial y distinguido. Combinaba lo mejor de las dos culturas. Su esposa, Mary Ann es bella, llena de talento y sensibilidad. A su único hijo, sólo lo vi de pequeño, mis recuerdos son vagos, pero estábamos en casa de sus padres, espero no equivocarme, Margarita Vargas, Norma Klahn y yo.



Hace dos años, Juan Bruce-Novoa vino a México a impartir un curso en la UNAM. De los grandes mexicanistas quedaban pocos. Había fallecido John Brushwood, quien mereció recibir el Águila Azteca y jamás la burocracia aceptó la propuesta pese a las solicitudes de muchos escritores y reconocidos intelectuales que sabían de los libros que sobre las letras nacionales escribió. Con sentido del humor, Brushwood decía que era el único en el mundo que había leído toda la literatura mexicana. Pero a cambio vivían personajes como Luis Leal, autor de una de las mejores antologías sobre el cuento mexicano y quien sí obtuvo el citado reconocimiento diplomático, Theda Herz, que trabajó intensamente sobre la llamada generación de la onda, Seymour Menton, especialista en cuento, y muchos más profesores norteamericanos que amaban a la América Latina y en especial a México.



Juan Formó un gran número de alumnos y a todos los enriqueció. Tanto en EU como en México. Era siempre positivo y generoso, fundamentalmente un gran profesor, un educador por excelencia. Gracias a él conocí a nuevas generaciones de maestros interesados en las letras mexicanas. Su muerte me ha afectado muchísimo. Me produce tanto a mí como a Rosario un enorme dolor y deja un hueco imposible de llenar.



La última vez que tomamos una copa juntos, fue en casa del escultor Sebastián, antes habíamos platicado largo y hecho proyectos. Querido Juan, no te preocupes: los llevaremos a cabo en el Cielos de los Escritores, allá te alcanzo para continuar nuestra amistad perfecta.

junio 07, 2010

René Avilés Fabila recibe el premio del diario Síntesis "Alux a la Eminencia"






El 4 de junio de 2010, René Avilés Fabila recibió uno de los importantes premios del diario Síntesis (Puebla, Tlaxcala, Hidalgo): el "Alux a la Eminencia". Asimismo les fue entregado al artista plástico José Lazcarro, ganador de la Bienal FEMSA y a la familia de Gilberto Bosques, distinguido intelectual y diplomático que durante los difíciles años de la Guerra Civil de España contribuyó a salvar del fascismo a infinidad de republicanos. Ésta es la entrega número 18 de tales galardones. Otros que lo han recibido son José Emilio Pacheco, Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska. A RAF se le entregó por su destacada carrera como literato, periodista y profesor universitario.

junio 01, 2010

Invitación al 18 Aniversario de Síntesis Puebla viernes 4 junio 2010




Invitación al 18 Aniversario de Asociación Periodística Síntesis Puebla


San Pedro Museo de Arte
viernes 4 junio 2010.

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mayo 24, 2010

René Avilés Fabila en la Feria del Libro Tijuana 2010


René Avilés Fabila en la Feria del Libro Tijuana 2010, el 22 de mayo de 2010.
Lo acompañan dos de los organizadores: María Teresa Riqué Jaime e Ismael Estrada.


mayo 11, 2010

René Avilés Fabila: Escritor, anarquista y dandy

El próximo viernes 7 de mayo el Cabildo de la Ciudad de Puebla entregará a René Avilés Fabila, en justicia a sus méritos y en homenaje a sus 50 años de escritor y 70 de vida, la copia de la Real Cédula de 1538 mediante la cual el rey Carlos V le concedió a Puebla la condición de Ciudad y su respectivo escudo de armas.

La relación de René Avilés Fabila con Puebla es de suyo muy larga –seis décadas por lo menos- y ha tenido dos vías francas de realización: La primera; la docencia ya que de manera regular viene a la ciudad como profesor ha impartir cursos, talleres y conferencias. Y la segunda; por medio del trato personal con poblanos eminentes en el ámbito cultural nacional como Vicente Lombardo Toledano, Gastón García Cantú, Germán List Arzubide, Elena Garro, Ernesto de la Torre Villar y Salvador Cruz Montalvo.

Rene Avilés Fabila, es necesario decirlo, es un protagonista de la literatura mexicana que hasta el día de hoy ha publicado 35 libros. Su obra comprende novelas, cuentos, ensayos y autobiografías. La poesía no crece en su jardín. O, mejor dicho, los versos: No existe publicación alguna de poesía de RAF. Sus obras completas llevan el selo de Nueva Imagen y actualmente suman 14 volúmenes.

René Avilés Fabila también es periodista: publica en Excélsior y en Crónica, y es director de la revista El Búho. Además, ha dedicado gran parte de su vida a la docencia: hace apenas unos días la UAM-X lo ha designado Profesor Distinguido.

En su primera juventud RAF fue militante del Partido Comunista Mexicano. Y como era previsible, fue expulsado junto a José Revueltas y Eduardo Lizalde.
René siempre ha sido un crítico del poder –del político y del literario o cultural-. Prueba de ello es su biografía personal, no es millonario como varios compañeros de su generación, y su extraordinaria trilogía novelística formada por Los Juegos (1967), El Gran Solitario en Palacio (1971) y Nueva Utopía y Los Guerrilleros (1973).

Pero también, René siempre ha sido un hedonista. Es un escritor en el que confluyen las corrientes caudales de la razón política, la ficción creadora y el placer estético y sibarita. El buen humor es su característica distintiva: la irreverencia y la ironía de René son tan proverbiales como su buen gusto para elegir y anudar sus corbatas. Y nada hay más alejado de su talante que la negra melancolía de los cursis, la roja cólera de los fundamentalistas y la solemnidad de los sacerdotes –sean sus iglesias teístas o ateas-.

RAF es un hereje. O mejor, es un goliardo contemporáneo –como ya en 1998 lo escribió José Agustín: “…bebíamos como monjes de Carl Orff”.

Este año, el 15 de noviembre, René cumplirá 70 años de vida y 50 de escritor. La UNAM y la UAM le han organizado sendos homenajes. Aquí en Puebla, el próximo viernes 7 de mayo el Cabildo de la Ciudad hará lo propio y el 21 de este mismo mes la Secretaría de Cultura reconocerá su trayectoria organizando y patrocinando una conferencia magistral de RAF titulada “Historia personal de la literatura mexicana del siglo XX y XXI”

Larga vida tenga este hombre que, hace años, en un lance de valentía y sabiduría, decidió no tomar el poder, y, en cambio, dedicar su vida a leer, a escribir, a enseñar y a tomar whisky acompañado de sus amigos.

ROSA NÁUTICA
ROBERTO MARTÍNEZ GARCILAZO
Periódico Milenio Puebla el 4 de mayo

mayo 10, 2010

Video recibiendo la Cédula Real - Puebla

René Avilés Fabila recibiendo de manos de la Presidenta Municipal Blanca Alcalá la copia de la Cédula Real de la fundación de la ciudad de Puebla








René Avilés Fabila recibiendo de manos de la Presidenta Municipal Blanca Alcalá la copia de la Cédula Real de la fundación de la ciudad de Puebla de los Ángeles
7 de mayo 2010

El ensayista René Avilés Fabila al recibir una copia de la Cédula Real


Estamos a tiempo de reconocer la obra de Elena Garro, señaló René Avilés Fabila

Foto Abraham Paredes
PAULA CARRIZOSA
La Jornada de Oriente

“Estamos a tiempo de rendirle homenaje a la escritora poblana Elena Garro, la mujer que soportó ofensas por un error que no resultó tan grave”, pidió reiteradamente el ensayista René Avilés Fabila, luego de recibir la copia de la Cédula Real que le entregó la presidente municipal, Blanca Alcalá Ruiz, el pasado viernes en el salón de cabildos del ayuntamiento de Puebla.

Puntual, sobrio y con unos libros bajo el brazo, el escritor esperó acompañado del regidor Jaime Cid Monjaraz la llegada de la presidente municipal al acto, que estaba proyectado hacia el mediodía y que comenzó más de media hora después y que contó con la presencia de amigos y miembros del ayuntamiento.


Contento por recibir la copia de la Cédula Real de manos de los que, dijo, son los representantes de los mismos ángeles, el autor de El amor intangible manifestó que su relación con la ciudad de Puebla comenzó desde niño, cuando sus papás venían de paseo y él aprovechaba para caminar por los portales.


Su discurso de agradecimiento se centró en personajes poblanos que conoció y con los que estrechó lazos de amistad y de trabajo intelectual. Recordó a Vicente Lombardo Toledano, con quien editó La carta a un joven socialista, escrito que invitó a leer incluso en un contexto capitalista como el actual.


Nombró también a Germán List Arzubide, intelectual del movimiento estridentista a quien definió como un batallador social en tiempos en los que era peligroso serlo. Trajo a la memoria al dramaturgo Héctor Azar, con quien dijo tener una amistad fácil e inalterable que propiciaba los encuentros con otros escritores como Eraclio Zepeda y Ethel Krauze, quienes andaban entre las ciudades de Puebla y Atlixco.


Rememoró también a personajes como el historiador Ernesto de la Torre Villar, quien además de su maestro fue testigo de honor, junto a José Agustín, en su boda celebrada hace 50 años, mientras que de Gastón García Cantú, con quien tuvo una amistad larga, expresó que era uno de los eruditos más notables del país.


De todas la figuras a las que se refirió, a la que recordó con especial cariño fue a Elena Garro, dramaturga, coreógrafa y esposa de Octavio Paz, pues “luego de Sor Juana Inés de la Cruz fue la mejor escritora que haya existido en México”, señaló.
“La conocí en la embajada cubana, cuando la revolución empezaba y cuando el Che Guevara andaba recorriendo toda América Latina. Su belleza me sorprendió, pero más su inteligencia”, expresó.


Continuó diciendo que tras el exilio en Francia, allá por 1987 y tras la persecución del presidente Gustavo Díaz Ordaz, pudo conocer a Elena Garro en París, y que su amistad cercana fue resultado de “un acto de osadía ingenua”.


Para Avilés, la autora de Los días del porvenir era dueña de una inteligencia magnífica basada en la pluralidad y que se dejaba ver en sus amistades: campesinos, algunos intelectuales y el político tabasqueño Carlos Madrazo, por ejemplo, fueron quienes se relacionaron estrechamente con la ex esposa del premio Nobel.


Para el homenajeado, el error de Garro fue pasar sus problemas del nivel personal al político, hecho que le hizo cargar un resentimiento y un odio profundo hacia sus enemigos. Recordó que tras su regreso al país se reactivó el sentimiento de aversión que le tenía la clase política y que fue ésta quien le llevó hacia una muerte estúpida, rodeada de la soledad, de su hija Helena Paz y de sus gatos, los únicos que supieron comprenderla.


Por ello, solicitó que el ayuntamiento de Puebla y su alcalde, “una mujer inteligente, como ella”, le hagan un homenaje, que le dé el reconocimiento y la difusión que se merece. La súplica no fue escuchada, puesto que Blanca Alcalá había salido momentos antes, pues debía atender “asuntos urgentes”, como señaló luego de su reingreso al salón de cabildos.


Entonces Avilés Fabila no dudó en repetirle al oído parte de su discurso; enseguida, la presidente pidió el micrófono y llamó a los representantes de la UAP a que estaban presentes, a que trabajaran para realizar el homenaje que el invitado pedía.


Enseguida, expresó que la entrega de la copia de la Cédula Real era una forma de reconocer en vida la labor de los intelectuales mexicanos y que en el caso de René Avilés era un homenaje por su 70 aniversario y, sobre todo, a su espíritu crítico. Para finalizar dijo que admiraba al escritor, al politólogo y al ensayista, pero sobre todo al hombre que está comprometido con la democracia.


mayo 02, 2010

Puebla le entregará a René Avilés Fabila la Cédula Real de la Fundación de la Ciudad el viernes 7 de mayo 2010

Invitación:
El próximo viernes 7 de mayo, a las 13 horas, Puebla le entregará al escritor René Avilés Fabila, en ceremonia de Cabildo, la Cédula Real de la Fundación de la Ciudad de Puebla de los Ángeles, en presencia de la presidenta municipal, Maestra Blanca Alcalá, del Honorable Cabildo y de Jaime Julián Cid Monjaraz, regidor presidente de la Comisión de Educación Superior, Arte y Cultura.

Instituto Italiano de Cultura homenaje a René Avilés Fabila 13 de mayo 2010




Instituto Italiano de Cultura tiene el honor de invitarlos al homenaje a René Avilés Fabila:
"50 años de escritor" el día jueves 13 de mayo 2010 en el Aula Magna a las 19 horas.
Francisco Sosa 77 Colonia Villa Coyoacán 04000 México, D.F.

mayo 01, 2010

Nombró la UAM a René Avilés Fabila como "Profesor Distinguido 2010"



México, 28 Abr. (Notimex).- El Consejo Académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) nombró hoy aquí al escritor y periodista René Avilés Fabila "Profesor distinguido 2010", por sus aportaciones a esta casa de estudios y más de 35 años como docente universitario.


En el acto celebrado en la Sala de Consejo Académico de la UAM, Campus Xochimilco, el rector general universitario, Enrique Fernández Fassnacht, expresó su beneplácito y reconoció las aportaciones de Avilés Fabila, tanto en el campo de la docencia como en el ámbito literario y en el periodismo crítico.

Afirmó que el desempeño sobresaliente del autor de obras como “Tantadel” y “Requiem por un suicida”, entre otras, no sólo ha sido reconocido mediante las distinciones previas, otorgadas por la universidad, sino también las concedidas por otras importantes instituciones extranjeras relacionadas con las actividades sustantivas de la universidad.

Ejemplo de ello, dijo Fernández Fassnacht, es su nombramiento como miembro del jurado de Sistema Nacional de Creadores en México, así como de la Sociedad Europea de Cultura en 1990.

El rector general de la UAM señaló que la contribución más notable del escritor es, sin duda, a la función sustantiva universitaria de la preservación y difusión de la cultura.

Avilés Fabila celebró tal distinción y refrendó su compromiso con esta casa de estudios."El nombramiento me obliga a comprometerme más con la institución. Que al final de cuentas no ha sido necesario, pues siempre he tenido un gran afecto por la UAM, pues aquí me consolidé como profesor, no obstante que me formé en la UNAM", indicó.



Destacó que es la Autónoma Metropolitana donde ha consolidado sus tres vocaciones y que siempre lo han acompañado: la de escritor de literatura, la de periodista y la de profesor universitario.

El rector de la UAM, Campus Xochimilco, Cuauhtémoc Pérez Llanas, refirió que la distinción es motivo de celebración y fiesta para la comunidad universitaria.

Dijo que en los 35 años de existencia de esta casa de estudios, ha sido un entusiasta responsable formador de alumnos de 61 generaciones de la licenciatura en Comunicación; además de que ha tenido la fortuna de ser emprendedor en ese proyecto académico que ha caracterizado a la unidad Xochimilco.Pérez Llanas calificó a Avilés Fabila como un notable escritor, periodista y gestor cultural que forma parte del grupo de profesores de esta institución que asumieron el reto y compromiso de ir construyendo el proyecto educativo que satisfactoriamente se ha consolidado.

Asimismo, destacó que su vasta y calificada obra "representa un acervo invaluable que enriquece a quienes tienen la fortuna de contar con su vida académica".

Tras la distinción, autoridades de esta casa de estudios acompañadas del festejado, develaron la fotografía de René Avilés Fabila en el recinto antes mencionado.

El autor, quien fue homenajeado en la pasada edición de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, se suma así a la lista de académicos distinguidos de esta universidad, como Andrea Revueltas Peralta, Rafael López Rangel, Víctor López Cámara, Carlos Antonio Rozo Bernal y Gloria Eugenia Torres Ramírez, entre otros.

abril 24, 2010

René Avilés Fabila en el Ciclo Profesores Distinguidos

México es dueño de una poderosa cultura, […] heredamos un sistema, un estilo de promover las artes y en ese sentido trabajamos exitosamente por décadas, donde el Estado jugó un papel preponderante. Hoy ese camino no parece dar más, está exhausto. Hasta el año 2000 la estructura cultural no dejó de crecer. Hoy es una falacia o si se prefiere una quimera pensar que es algo funcional y operativo. No. Está en las peores manos y obedece a un conjunto extraño de alianzas entre una derecha real y una izquierda ilusoria. Con tal de obtener adeptos fáciles, el espectáculo circense o televisivo ha desplazado a la cultura necesaria, afirmó el maestro René Avilés Fabila, Profesor Distinguido de la UAM, al dictar su conferencia magistral: Universidad Pública y Difusión de la Cultura, en el marco del Ciclo Profesores Distinguidos que organiza la oficina de Planeación y Vinculación Académica de CSH.

En opinión del escritor y periodista, estamos ante uno de los más grandes retos que la sociedad y, de manera particular, la universidad enfrentan: la vigencia y pertinencia de la difusión de la cultura y su compromiso con la sociedad. Y lo es, sustentó, porque la cultura ha trascendido el espacio universitario y de la educación en general, al mismo tiempo que en las últimas décadas su concepto ha continuado en plena transformación, cada vez más vinculado con los cambios sociales y económicos de la contemporaneidad.


Recordó que la UAM nació concebida para desarrollar las funciones sustantivas de docencia, investigación y difusión de la cultura. No obstante, señaló, la realidad es que a lo largo de casi cuatro décadas, las dos funciones primordialmente atendidas a través de todo tipo de apoyos y de recursos han sido la docencia y la investigación. No así la difusión de la cultura, a pesar de que hoy más que nunca la universidad pública constituye el “centro de cultura” por excelencia de la sociedad, encargado de conservar, proteger y enriquecer el patrimonio cultural de la comunidad de la que es parte.


Comprometer a la Universidad en el diseño y operación del proyecto nacional

René Avilés comentó ante el numeroso auditorio que se congregó en la Sala de Consejo Académico para escucharle, que al preguntarse cuál es o debería ser el papel de la cultura universitaria en el México actual y, sobre todo, el que debería llevar a cabo la UAM, en tanto generadora de la difusión y extensión culturales, sobresale el hecho de que desde la misma concepción de lo que es la difusión de la cultura hay una evidente falta de definición en sus límites y funciones. Por tanto, destacó, resulta impostergable que sea definida y conceptualizada cabalmente y específicamente con relación a su papel social como impulsora de la participación crítica, reflexiva, propositiva y comprometida de los universitarios en el diseño y operación del proyecto nacional, dado que, aseveró, la universidad como fundamento del sistema de cultura, no puede estar al margen del proyecto de Nación que se desarrolla en México.


Para el especialista en el tema de Comunicación y Estructuras de Poder, el papel rector que en la cultura tiene la universidad nunca podrá ser desempeñado por ningún otro elemento social porque la universidad pública es la conciencia crítica de su momento, que ve al pasado y se proyecta al futuro en cada momento del proceso histórico, de modo que su participación resulta imprescindible.


El novelista consideró que así es como la universidad pública puede convertirse y consolidarse en tanto crisol que forma profesionistas en todos los campos y materializar su función social de preservar, conservar, enriquecer y transformar la cultura de la sociedad a la que pertenece, de la que es emanación y a la que retorna a través de la extensión de la cultura. Reveló que hace años, dio al rector general una idea que éste precipitadamente desechó: No más biólogos que desdeñen a la pintura y la literatura, no más humanistas que rechacen a la ciencia.


Reflexionar y diseñar una política cultural acorde con el momento y retos actuales



El profesor Avilés Fabila manifestó que la universidad no puede enclaustrarse, debe sostenerse, dijo, como factor permanente de transformación social, agente de cambio, plataforma de integración con el resto de las sociedades contemporáneas, a fin de contribuir a garantizar el respeto, la libertad y la tolerancia entre todos los sectores. Y es así porque, aseguró, ningún otro escenario es tan determinante para el desarrollo de la sociedad como lo es este espacio plural que promueve la discusión desde todas las posiciones, favoreciendo con ello el fortalecimiento de la conciencia social. En tal sentido, reiteró, la UAM Xochimilco, nace con la idea peculiar de crear su propio concepto de cultura y no destinarlo solamente a consumo interno, sino compartirlo con la comunidad que la rodea.


Advirtió que el mundo actual está marcado por el sello de la globalización. La tendencia hacia la universalización de la cultura es innegable y México no puede sustraerse a ella. De no asumir su responsabilidad, enfatizó, México corre el riesgo de que sólo los patrones culturales ajenos sean impuestos y que toda la riqueza cultural de la que somos depositarios sea reducida a un mero referente histórico o a contribuir al nacionalismo barato que con frecuencia se manifiesta.


En la perspectiva del creador, la UAM debe enfrentar el reto de recuperar, como heredera notable de la tradición universitaria milenaria, su papel protagónico en la cultura nacional retornando a sus orígenes, a la esencia misma que dio vida a la Universidad, pero al mismo tiempo proyectándose al futuro. Debemos, agregó, reflexionar y diseñar una política cultural acorde con los momentos y retos actuales: debemos impulsar la vinculación de la UAM con la comunidad que le circunda al tiempo que procedemos a ampliar la cobertura de la extensión cultural generada al interior de ella, aprovechando para tal fin los avances de las nuevas tecnologías de información bajo la égida rectoral universitaria.


El desarrollo cultural de la sociedad en total abandono



El conferencista aseveró que el Estado Mexicano ha mantenido una política de total abandono al desarrollo cultural de la sociedad, no sólo violando flagrantemente lo dispuesto por la Constitución, sino descuidando con ello el incomparable valor que representa para una Nación, el rescate y la promoción de sus más preciados valores culturales, al grado de restarle cada vez más recursos económicos a la educación y a la cultura, designando como titulares de sus distintas áreas a personas carentes de experiencia, conocimiento e interés en las materias respectivas.


En tal sentido, puntualizó, la creación de CONACULTA en lugar de ordenar la vida cultural del país, sirvió para hacer una maraña burocrática y jurídica. Hasta hoy se ha guiado por los gustos, deseos y posibilidades intelectuales del presidente en turno. Y ello se repite como penosa herencia del caudillismo y el presidencialismo, en cada caso, en cada dependencia cultural y en cada casa de la cultura. El problema, contrastó, es que si antes el presidente era Víctor Flores Olea o Rafael Tovar y de Teresa, personas de alta cultura, ahora lo son Sari Bermúdez y Consuelo Sáizar, dos oscuros personajes beneficiados por el desconcierto de la alternancia del poder. Reconoció que por nuestra parte, seguimos inmersos en esa tradición. Cada cuatro años, indicó, se reinventan las actividades y no avanzamos un ápice dentro de una burocracia poco ágil, no especializada y por añadidura, con un presupuesto raquítico.


Estimó que ya es tiempo de pensar qué harán los escritores que no logran publicar en editoriales comerciales donde les exigen características de best-seller o los cantantes de espléndida voz que terminan en el extranjero o cantando obras comerciales, porque ante una abrumadora exigencia política prevalece lo comercial, las criaturas de la televisión privada. Por ello, explicó, aparecen empresas culturales o editoriales propias que si tienen escasos recursos apelan a Internet, porque el Estado se ha fatigado especialmente en los últimos diez años. De toda aquella pujanza cultural que el Estado apoyó, subrayó, quedan las universidades públicas, por su autonomía, como posibilidad.


“Menos aún podemos permitir que los grandes avances tecnológicos contribuyan sólo a difundir productos culturales superficiales. Es nuestra obligación y forma parte de nuestra misión como universitarios que la Universidad sea adalid de la lucha por difundir los más altos valores de la cultura, a su vez emanados de la actividad docente e investigadora, a la sociedad en general.”


La cultura y la investigación deberán rendir frutos espirituales y económicos



René Avilés Fabila reconoció su filiación a “la raza de hombres que aspiran a un mundo iluminado por la cultura, aquél cuya luz cultural inunde las mentes y las conciencias, pues sólo cuando la sociedad respete y preserve su pasado, su arte y su ciencia, sólo cuando el Estado, en su más completa acepción, cumpla con su más alto deber, impulsando la educación y la cultura sin la menor restricción e interés de por medio, podrá aspirar a contribuir hacia una sociedad plena. En tanto, seguiremos viviendo en la penumbra del intelecto de burócratas, esperando que la llegada de esa luz cultural que ilumine nuestro camino hacia la búsqueda de la verdad a la que aspira el ser humano.”


El Profesor Distinguido dijo estar convencido de que es momento de buscar que la cultura, como la investigación, rindan frutos sí espirituales, pero asimismo económicos. “El suponer que buscar dinero fuera del Estado es un pecado mortal, como insisten todavía amplios sectores académicos y sindicales, es no tener capacidad para ver los tiempos que se avecinan con la globalización. Antes de hablar de ella, de estudiarla, sus efectos se habían hecho notar con un neoliberalismo que anhela ceñir el papel social del Estado.”


Al cierre de la conferencia, el académico expuso que si el Estado ha desviado el curso, no basta con reconocerlo. Es tiempo de que desde el seno de la universidad retomemos el buen sendero. Vale la pena defender y difundir a la cultura, porque al hacerlo, nos permitiremos recuperar valores y utopías. Y, por sobre todo, el sueño de que podemos legar un mundo mejor a las nuevas generaciones. Si la burocracia política, el sistema actual de partidos, se ha paralizado en medio de una crisis de identidad ideológica por una poderosa influencia del exterior, es la universidad pública la que puede contribuir a encontrar el camino perdido: rescatar, conservar, poner orden y promover. El resto lo harán los creadores. Lo que está en riesgo si la universidad pública extravía el rumbo, es México, producto de la enseñanza pública, y ello es todo, absolutamente todo, remató.

Reportero:
Mario Bustamante Escauriaza.
Fotografía: José Ventura Flores Velasco.
Boletín Informativo CAUCE.

abril 14, 2010

Por sus más de 40 años trabajo literario, docente y periodístico


Recibirá Avilés Fabila homenaje en Feria del Libro de Minería
2010-02-03
Boletín de la Presidencia de la República


Por sus más de 40 años trabajo literario, docente y periodístico
La celebración será el próximo 28 de febrero 2010


Por su más de 40 años trabajo literario, docente y periodístico y 70 de vida, el escritor mexicano René Avilés Fabila recibirá un homenaje el próximo 28 de febrero, como parte de la 31 la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM).


En entrevista, el autor de novelas como "La canción de Odette" y "Requiem por un suicida" expresó su beneplácito y aseguró que el hecho de que lo vaya a homenajear la "Feria de los universitarios" es motivo de fiesta, toda vez que "yo me eduque en la máxima casa de estudios. "Estamos hablando de la principal casa de estudios del país, una de las más importantes del mundo y, entonces, el que se me reconozca es un honor y una razón para sentirse universitario", dijo.

Durante el acto, el también docente de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM desde 1975 y profesor de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana, adelantó que aprovechará el reconocimiento para presentar la reedición de algunas de sus obras más conocidas. Son 16 novelas, como "Tantadel", "La canción de Odette", "El gran solitario de palacio", "El reino vencido", "Fantasías en Carrusel" y otras, dijo Avilés Fabila al añadir que las obras fueron reeditadas por Nueva Imagen.


En una mesa en la que participará solo, hablara sobre sus pasiones, temores, logros y formación en la docencia universitaria, así como en cargos públicos relacionados con la cultura y el arte.


"Siempre me han acompañado dos o tres escritores, pero en esta ocasión preferí hablar yo para narrar mi formación, como me hice escritor, mis problemas, la historia de algunos de mis libros, etcétera", dijo. Premio Nacional de Periodismo en 1991 por difusión de la cultura, Avilés Fabila aseguró que la literatura mexicana goza de buen nivel, no así la crítica literaria.


"Es inexistente y mala. De pronto hay críticos como Ignacio Trejo Fuentes, pero la mayor parte son escritores convertidos o transfigurados en críticos.


"Entonces hablan de sus gustos como literatos y no son objetivos, y gracias a eso no sabemos quién es quién en la literatura mexicana. No veo críticos por ningún lado; o se están muriendo de vejez o surcan jóvenes irresponsables que elogian al primero que se les ocurre sin leer sus libros a veces", consideró. Por otra parte, adelanto que en los próximos meses saldrán a la luz sus nuevas novelas "De sirenas a sirenas", "Antigua grandeza mexicana" y "El amor intangible".


A celebrarse del 17 al 28 de febrero, la XXXI edición de la FILPM tendrá a Michoacán como el estado invitado, que dará a conocer lo mejor de su actividad editorial. Nacido en esta ciudad en 1940, René Avilés Fabila ingresó a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, donde estudió Relaciones Internacionales. También realizó estudios de posgrado en la Universidad de la Sorbona, en París.


Inició su carrera literaria en 1967 con la novela "Los juegos". Destacan también sus artículos para revistas internacionales, como Casa de las Américas de La Habana. Ha publicado más de 30 obras, entre las que destacan las novelas mencionadas; y los volúmenes de cuentos "Hacia el fin del mundo", "La lluvia no mata a las flores", "Todo el amor" y "Cuentos de hadas amorosas".


2010-02-04 00:25:34 por José Antonio Monterrosas Figueiras Sala de Prensa

marzo 23, 2010

Setenta años de erotismo y humor sarcástico

Setenta años de erotismo y humor sarcástico
Mario Saavedra

La creación artística se ha debatido desde siempre, y conforme nuestra condición humana, entre dos fuerzas antagónicas y a la vez complementarias: Eros y Thanatos. Constantes también de toda nuestra tradición literaria de OAñadir imagenccidente, amor y muerte constituyen los temas perpetuos del que ha sido el más fiel de los espejos de la existencia del Hombre. Como escribiera el alemán Walter Muschg en su trascendental Historia trágica de la literatura, “...amor y muerte forman el vórtice sobre el cual se apuntala toda nuestra herencia literaria, legado que ha tenido en estas dos fuerzas la base y el porqué de su existencia”.Y si estos han sido los fundamentales y más visibles pivotes sobre los que se sostiene el andamiaje literario, y por 1o mismo la base del llamado arte literario clásico, en ellos descansa de igual modo la prolífica y polifónica obra narrativa de René Avilés Fabila. Escritor siempre propositivo que por otra parte ha nadado a contracorriente con respecto al más bien “lacrimoso y flagelante” panorama de la literatura mexicana, definido por Xavier Villaurrutia como “predominantemente melancólico y de hora crepuscular” en su medular ensayo Introducción a la poesía mexicana, caben de igual modo en la obra de este escritor tan incendiario como entrañable el humor desenfadado y la ironía despiadada, la observación meticulosa y la imaginación desbordada.

Fiel a una línea personal desde sus inicios, que en su caso ha trabajado además el género fantástico como pocos (heredero directo, en este sentido, de Marcel Schwob, Jorge Luis Borges y Juan José Arreola), la plural y sui generis obra de René Avilés Fabila representa un hito en el curso de la literatura mexicana de las más recientes cuatro décadas. Inteligente y muy agudo lector, por 1o que la mayoría de las veces aparecen en su obra las más justas y reveladoras citas -respetuosos e invaluables homenajes-, su literatura oscila entre la imagen inesperada y el corrosivo sarcasmo, entre el ingenio fabulador y la devastadora picardía. Quien hace escasos tres años celebró los cuarenta años de la publicación de su incendiaria Los juegos de 1967, esa precoz novela a la usanza de La mafia de Piazza permaneció mucho tiempo satanizada, por el desparpajo con que evidencia las trampas de una política cultural y literaria donde no siempre están todos los que son ni son todos los que están, sólo aquellos se disponen para salir a tiempo en la foto.

Valiente y feroz analista de la vida política mexicana de la que se ha hecho uno de sus más enconados críticos, talante por el cual se ha ganado innumerables enemistades pero también el incondicional respeto de quienes son capaces de apreciar tales severidad e intuición, Avilés Fabila ha sido ante todo leal a sus convicciones. Cuentista y novelista de sorprendente imaginación, y escritor de innegables recursos estilísticos, la transparencia y la gracia de su escritura son las virtudes cimeras de quien el pasado domingo 28 de febrero fue objeto de un más que merecido homenaje por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México en su Feria del Libro del Palacio de Minería, en los por cierto todavía no cumplidos setenta años de vida de este también protagonista (¡le pese a quien le pese!) de nuestros quehaceres cultural y literario de las más recientes cinco décadas. Por razones extraliterarias excluido muchas Veces del llamado Parnaso de nuestras letras, como tantos otros valiosos escritores mexicanos que igualmente han sido víctimas de un canibalismo y un ninguneo que por desgracia permean nuestra corrosiva condición, lo cierto es que la obra de René Avilés Fabila ha ido ganando terreno con el tiempo, y cada nuevo libro suyo resulta prueba fehaciente de ello.

Escritor y periodista de tiempo completo por vocación y por convicción y autor de una obra tan nutrida como multitonal (al igual que maestro y amigo particularmente generoso), de no menos obligada lectura resultan los ya clásicos de nuestro acervo literario contemporáneo El gran solitario de Palacio, Tantadel o La canción de Odette.

Autor del no menos imprescindible y evocador Hacia el fin del mundo, compendio de veintiún pequeños relatos que muy bien revelan su talento tanto fabulador como satírico, alcanzó su plena madurez literaria con Réquiem por un suicida, libro que a menos de un año de su lanzamiento en México, en 1991, ya había tenido su tercera edición en España.Estupendamente escrita, esta demoledora novela da cabida a dos de las más firmes constantes en la obra de este dotado y rebelde polígrafo, que decía lo son del arte todo: Eros y Thanatos.

Réquiem por un suicida viene a ser una por demás sobrecogedora y elocuente reflexión sobre la existencia, un desgarrador viaje introspectivo de iniciación hacia la muerte de mano propia, de frente a aquel estado de “inconsciente consciencia” que según Sartre y los demás existencialistas constituye el único posible acto de libertad absoluta, y que por su implacable peso específico con lo dicho y como se dice nos recuerda a los más despiadados narradores decimonónicos rusos.

De frente a la muerte, en realidad se trata de un diálogo con la vida, con la maldita vida, con eso que irónicamente llama nuestro no menos admirado Fernando Vallejo (como los ya necesarios El evangelio según Jesucristo de José Saramago y La puta de Babilonia del propio Vallejo, René tiene su Evangelio según René Avilés Fabila, que sabemos se encuentra ya agotado en su primera edición) “el don de la vida…”

* Publicado Siempre.Mx 23 marzo 2010