Tantadel

junio 12, 2011

No encuentra sede Museo del Escritor

No encuentra sede Museo del Escritor

Escrito por Virginia Bautista
Excélsior 11 de Junio de 2011


OCHO AÑOS LLEVA EL ACERVO


Rene Aviles Fabila, principal promotor del proyecto, asegura que México no es el país adecuado para crear un recinto de este tipo: escritorio y la máquina de escribir donde el cuentista y editor Edmundo Valadés (19151994) confeccionó su máxima obra, La muerte tiene permiso, que publicó en 1955; los lentes del dramaturgo Rodolfo Usigli (1905-1979), una grabadora con su voz y su máquina de escribir; un chaleco brocado y una leontina con un reloj de oro del poeta Rubén Bonifaz Ñuño (1923), así como el original manuscrito de Los demonios y los días, que considera su mejor libro. Objetos, documentos y libros como estos, que integran el acervo del Museo del Escritor, que Rene Aviles Fabila comenzó a coleccionar formalmente hace ocho años, no han podido ser exhibidos al público por falta de una sede apropiada, que el novelista no ha conseguido a pe sar de "tocar las puertas" de instituciones de los tres niveles de gobierno y la iniciativa privada. "Creo que México no es el país adecuado para crear el Museo del Escritor, concluye el también periodista, tras años de intentar interesar a las autoridades culturales de albergar un centro que, además del museo, tenga espacio para su biblioteca de 30 mil volúmenes especializada en literatura, una escuela de escritores, y foros para talleres y presentaciones de libros. "No hemos podido encontrar un apoyo real. Hemos hablado con todos. No tengo más puertas qué tocar. Fuimos a la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, les presentamos el proyecto, se los dimos por escrito, los invitamos a ver lo que hay en exhibí ción; pero no funcionó. "Me acerqué al Conaculta y al Gobierno del Distrito Federal para que, en el marco del centenario de la Revolución, obsequiaran a los mexicanos un recinto que muestra un siglo de literatura mexicana. Pero no hubo interés y se les pasó la oportunidad de celebrar la efeméride de esta manera", detalla el autor de Los juegos. Incluso, confiesa el colaborador de Excélslor, que ha recurrido a "millonarios que presumen su altruismo", como Carlos Slim. "Hablamos muchas veces con su gente cercana. Les gustó la idea; pero dicen que eso sólo puede resolverlo el ingeniero." La verdad, agrega, "ya me aburrí de estar pidiendo limosna para algo que quiero ofrecer gratuitamente para el disfrute de los amantes de la literatura. Yo no hago negocio con esto. Pareciera que hay una especie de mal dición sobre el museo, o sobre mí", lamenta. El autor de Réquiem por un suicida y El gran solitario de Palacio planea, en caso de que no prospere la oferta que le hizo el delegado de la Miguel Hidalgo, Demetrio Sodi, de darle en comodato un pequeño espacio, comprar con recursos propios una casa en la colonia Narvarte y abrir ahí el museo, aunque esto descartaría la idea de un centro cultural. "Se había pensado que podíamos inaugurar el museo en el área de las oficinas de la delegación. Pero por razones de orden administrativo no se ha liberado el recurso. Si realmente se hace, estaremos hablando de octubre en el mejor de los casos. Ya elaboramos el documento jurídico del comodato. Todo está en sus manos." Por lo pronto, la mayoría del acervo que reúne objetos de unos 250 escritores iberoamericanos se encuentra en cajas; sólo una pequeña parte se exhibe en la Fundación que lleva el nombre de Aviles Fabila. Sin embargo, el consejo del museo, compuesto por 12 escritores, como Silvia Molina, Eugenio Agiurre, Diomcio Morales y Alberto Dallal, sigue adquiriendo material. Otras piezas que destacan en la colección son diversas cartas del poeta Carlos PeUicer; documentos ñrmados por José Vasconcelos, Alfonso Reyes y Julio Tbrri; una bata del director teatral Hugo Arguelles; libros de los premios Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez y José Saramago, firmados por ellos; más de mil primeras ediciones firmadas por sus autores; unas 19 ediciones de títulos de Miguel de Cervantes con grabados; caricaturas de García Márquez, Fuentes, Vargas Llosa, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges y Alejo Carpentier, hechas por diversos dibujantes, algunas firmadas por los escritores; y la colección completa de discos Voz Viva de México de la UNAM. "Claro que no me daré por vencido. Y como México es el país de las esperanzas perdidas, tal vez con la alternancia en la presidencia las nuevas autoridades recuperen la vocación de apoyar a la cultura." 250 ESCRITORES han aportado objetos al acervo 12 AUTORES forman el consejo del recinto No hemos podido encontrar un apoyo real. Hemos hablado con todos. No tengo más puertas qué tocar."


RENE AVILES FABILA ESCRITOR






1 comentario:

Anónimo dijo...

DEJAR DE LUCHAR ES EMPEZAR A MORIR, LO IMPORTANTE ES QUE ERES UN GUERRERO Y LA VICTORIA SERA TUYA
MELLY