Tantadel

noviembre 30, 2011

¿Los panistas debatieron?

Como una muestra más de ineptitud, el gobierno de Felipe Calderón hizo mucho más ruido que el provocado por sus críticos al demandarlo en La Haya penalmente. El asunto no es para que el Presidente de México sea juzgado, sino para restarle mayores méritos a su gestión.

Políticamente, y al responder la Presidencia con grandes aspavientos, funcionó. La demanda de unos 23 mil jóvenes y activistas, se hizo del conocimiento de millones de mexicanos, los cuales ahora ven a Calderón con más sospechas. Él es el comandante supremo de las fuerzas armadas, en consecuencia, y con simplismo, el responsable de unas 50 mil muertes.Esto ocurre en plena actividad electoral: cuando las llamadas “izquierdas” optaron por López Obrador, disfrazado de zapatista, para darnos una “república amorosa”, Enrique Peña Nieto concede entrevistas a granel, los aspirantes panistas tratan de debatir penosamente a través de Internet. No cabe duda, que al PAN, a pesar de tantos años de actividad, no se le da la política y quienes tienen algún talento en tal sentido, aprenden con extrema lentitud.

El debate, calificado por nuestro entrañable Pepe Grillo como “ligth”, fue caballeroso. Otros periodistas fueron más severos: ingenuo, torneo de ignorancias, mostraron un presidencialismo abyecto que hacía tiempo no aparecía, se dedicaron a mostrar tareas que apenas cumplieron… En fin, los acabaron. Y es verdad, no hubo debate, lo que escuchamos fue un modesto torneo de logros y una que otra propuesta de lo que hará cada uno de ellos de llegar a la Presidencia. Nunca la miseria política había sido tan extremosa. En el PRD hay bajeza, torneo de vulgaridades y mentiras, pero se dan con todo y aparecen pasiones por el poder. En el PAN intentan ser amables y bien educados y sólo consiguen hacer el ridículo.

Pero el colmo es que presuman ese “debate” como logro de la democracia. Hay países democráticos en alto grado que jamás ha visto un debate televisado, donde los candidatos exponen sus programas sin necesidad de enfrentarse a sus posibles rivales. Tengo la impresión que hasta en eso Estados Unidos ha influido en nosotros. Los primeros debates que me tocó presenciar fueron en ese país. Los demás, desde hace ya tiempo, nos tocan a los mexicanos y sirven para confirmar nuestras simpatías previas. Aunque habrá que reconocer que en el primero, Fernández de Cevallos les propinó tales golpazos a sus contrincantes, Zedillo y Cárdenas, que estuvo a punto de derribarlos en el primer round, por cierto conducido por la talentosa periodista Mayté Noriega. Para fortuna de México, luego de mostrar su poderío intelectual y sus capacidades oratorias, el jefe Diego, como le dicen sus amigos y admiradores, se retiró virtualmente. Cárdenas parecía el ganador y por último Ernesto Zedillo ganó con gran comodidad la Presidencia de la República.

Lo que mostraron Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero y Santiago Creel fue su pobre conocimiento sobre México y su manía por las frases hechas y los lugares comunes. Sin duda, si hay que darles una calificación, el primer reprobado es el delfín presidencial. Seguimos sin entender cuáles son las cualidades que le encontró su jefe Felipe Calderón que en vano lo promueve. Por fortuna, muy pocas personas lo presenciaron y las noticias tampoco fueron muy generosas con el trío. Queda probado una vez más que Humberto Moreira, próximo a renunciar a la dirección del PRI, tenía razón: la lucha será entre el PRI y una coalición de aventureros y corruptos disfrazados de izquierdistas bajo la dura tutoría de López Obrador. El PAN tiene un consistente voto duro, pero no será suficiente más que para concederle el tercer lugar luego de dos penosos periodos presidenciales más llenos de fracasos que de éxitos.

Muy al margen, tratando de ser invisible, está Gustavo Madero, perdió la agresividad, al parecer Michoacán lo puso en evidencia como un político fracasado. Pero no es su culpa, la responsabilidad la hizo la modesta república de Felipe Calderón, todo lo realiza en chiquito, puso a su alrededor a personajes de tan ínfimo nivel que juntos le arruinaron la carrera. La acusación ante La Haya es buena prueba. El suyo, fue un presidencialismo modesto y barato que al país le costó muy caro.

Le queda al PAN, luego de dos gestiones fallidas, llevar a cabo una reorganización profunda, que arranque con una severa autocrítica. De lo contrario le seguirá los pasos al PRD que hoy es apenas un cascarón que se apresta a defender lo suyo: la ciudad de México, a cualquier precio, es su fuente de ingresos y lo que ellos suponen es la mejor muestra de cómo “gobiernan las izquierdas”. ¿En qué escuelas estudiaron los panistas y en cuáles los perredistas? Me dicen que los primeros en privadas, pero cursaron estudios ajenos a la ciencia política y de los segundos, salvo algunas excepciones, provienen de la universidad de la vida, dicen los clásicos, pero en este caso, de las más bajas, ésas que llamamos cloacas, donde las materias Corrupción I, II y III fueron calificadas con MB. Allí están: Bejarano, Padierna, Guillermo Sánchez Torres, Higinio Chávez y muchos más botones de muestra.

En tanto, Calderón sigue tratando de probar su inocencia a escala internacional.

Opinión 2011-11-30 - La Crónica

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