Tantadel

noviembre 20, 2011

PRI versus lo que queda del PRD

Queda claro que el Partido Acción Nacional no puede triunfar sin el apoyo del PRD y al revés.

Para José Agustín, mi hermano,
para Daniel Sada, amigo entrañable


Cuando Humberto Moreira vaticinó que la lucha final sería entre el PRI (Peña Nieto) y el PRD (Andrés Manuel López Obrador), hubo protestas del PAN. ¿Cómo el partido en el poder quedaría fuera de la contienda presidencial? Luego de los cada vez mayores fracasos de Felipe Calderón (cuyo candidato, Ernesto Cordero no despega), de la derrota en Michoacán y del triunfo de AMLO sobre Marcelo Ebrard, el vaticinio se cumple. La forma en que Cocoa tomó la derrota, contribuyó a restarle fuerza al debilitado PAN y en sentido inverso, a darle mayor presencia a Peña Nieto que hace una gira por EU.Si los hermanos Calderón pensaron formar en Michoacán un clan semejante al de los Cárdenas, debieron realizar una mejor estrategia. Queda claro que el PAN no puede triunfar sin el apoyo del PRD y al revés. Los caciques priistas han resultado vencedores en las urnas. Las alianzas con el partido más turbio y corrupto de México, si bien le dio algún respiro al Presidente, le otorgó un enorme desprestigio. Fueron victorias pírricas, falta de análisis político serio. El PAN se puso al nivel del PRD, quien hasta hace poco seguía señalándolo como ilegítimo.La derrota del PAN en Michoacán tiene diversas lecturas. Una, que las elecciones de Estado, donde el Presidente interviene, son insuficientes, se requieren buenos candidatos. Otra: aliarse con Elba Esther Gordillo no funciona a pesar de los muchos millones de votos que la maestra dice controlar. Finalmente, indica que Madero vive en otro mundo. En medio de este conflicto resurge AMLO. Era imposible que ganara Ebrard. El caudillo, según la lógica del PRI, es el candidato ideal para vencer. Ofrecer una república amorosa da su medida política. Es una charlatanería más. Sumemos que el PAN carece de candidato significativo y las izquierdas padecen un desprestigio casi total, les quedan sus más fanáticos seguidores, y hasta algunos emigran. Es posible que la candidata conservadora sea Josefina Vázquez Mota, pero sus discursos de autoestima no son de gran ayuda. AMLO a estas alturas no oculta su principal actividad: la de mentir. Pero ha hecho un trabajo intenso que le concederá más votos que los que el PAN obtenga. No repetirá la hazaña de hace cinco años.El PRI de Peña y Manlio, habilidoso, le ha dejado el papel de peleadores callejeros al PAN y a las izquierdas. Moreira sabe cómo provocarlos, alguna habilidad tiene. Sin grandes alianzas al frente, ganará el PRI. Pero lo cínico del caso es la victoria de AMLO: caudillo revitalizado, es generoso con su rival y le regala el DF. Es tuyo, Marcelo, tú lo manejas. Yo conquisto la Presidencia de México y te dejo un buen coto de caza. ¿Y los capitalinos? Las izquierdas se repartirán el país. Para AMLO, todo menos el DF. Allí estará quien quiera Marcelo. Para esperar, como lo anticipó, el 2018 y ganar al fin Los Pinos, un sueño que él y Manuel Camacho tuvieron cuando ambos eran salinistas. Esto es, tenemos en Ebrard presidente para el siguiente periodo, si es que, una vez mandatario legítimo, AMLO no decide eternizarse en el poder.A pesar de los mitos, las alianzas se consolidan por ambas partes. El PRI cree que el Panal y el Verde Ecologista sirven de algo. El PRD supone que sus mafias o izquierdas llegarán a acuerdos de alta moral. El PAN es el mayor perdedor por donde se le vea. Deshilvanado y parchado ha hecho notar que olvidó sus principios fundacionales. Es uno más en el pantano. Si Moreira imaginó este escenario, tuvo razón. Lo peor es que entre tanta abyección y escaso talento político, el PRI resulta el tuerto. Si antes Peña recibía de Obrador la acusación de títere de Televisa, hoy Obrador se ha puesto los hilos para competir. Los empresarios no acaban de creer la metamorfosis del imaginario izquierdista, quien nada tiene de semejanza con Lula, salvo buscar tediosamente la presidencia.

Excelsior 2011-11-20

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