Tantadel

diciembre 16, 2011

La importancia estratégica de la ciudad

En el arte de la guerra tradicional lo que contaba para vencer al enemigo era tomar las ciudades, quizá estrangularlas hasta su rendición. Pero hoy las cosas se mueven de otras formas. Vietnam derrotó por vez primera a Estados Unidos, haciendo una larga presión en el campo. La guerrilla cubana eliminó a Fulgencio Batista sin tomar La Habana. Algo parecido ocurre en México. El PRD ha ganado varias veces la ciudad capital y ha perdido el país. Una vez con el PRI y dos con el PAN. A partir de estas victorias, el PRD y sus compañeros de viaje decidieron afianzarse en ella. De muchas formas les ha funcionado y entre los resultados no sólo está el caudaloso río de votos, sino muchos recursos materiales, incluido el prestigio que tiene en un país de tradición centralista que no acaba de concluir.
Por tal razón, sorprende que el PRI haya descuidado visiblemente al DF. Por años, abrumado por la derrota, nadie hizo mayor trabajo en la arrogante capital. Los resultados pueden apreciarse en una encuesta reciente dada a conocer por BGC-Excélsior. En ella, sólo atendiendo a las siglas, los capitalinos, en las presidenciales, votan por el PRD. López Obrador tiene hoy el 43% de la intención del voto, el PRI el 39% con Peña Nieto y muy abajo está el PAN con sólo el 18% suponiendo que es Josefina Vázquez Mota la candidata a Los Pinos. Podría decirse que pese a todos los problemas que arrastra el PRD tiene en el DF un gran capital político. Lo curioso es que el PAN ha hecho un trabajo intenso aquí, posee tres delegaciones y pareciera crecer, mientras que el PRI, con el puro olor añejo, no tiene en apariencia gran poderío, a menos que la candidata al GDF sea la muy conocida Beatriz Paredes. Entonces el PRI sería competitivo.
Según datos de esta misma encuesta, hay un marcado avance de un funcionario discreto y eficaz, que no hace mucho decidió competir por el DF: Miguel Ángel Mancera, recientemente entrevistado por Guillermo Ortega. Todavía es ligeramente superado por Alejandra Barrales, pero ya está arriba de Martí Batres, Joel Ortega, Mario Delgado y Carlos Navarrete. Según varios analistas políticos, los capitalinos no quieren más el discurso izquierdizante y sí personas que mejor representen la modernidad. En tal sentido, calculan un crecimiento más amplio de Mancera aunque no sea militante del PRD.

El PAN, a pesar de su larga lucha en el DF, no logra convencer. Tal vez debido a la juventud de la mayoría de quienes desean llegar al GDF: Gabriela Cuevas y Mariana Gómez del Campo, por ejemplo, o a la escasa personalidad de otros como José Luis Luege. Allí, sin ninguna duda, es Demetrio Sodi de la Tijera, quien se perfila claramente hacia la candidatura panista. El lunes pasado Ricardo Pascoe, en un artículo agudo, señalaba las características del delegado de la Miguel Hidalgo, las que le permitirían no sólo ganar la postulación del PAN, sino hacerle llegar al partido un mayor número de votos, lo que, sin duda, tendería a beneficiar a Josefina Vázquez Mota o a cualquiera que provenga de Acción Nacional, como ocurrió hace seis años. Los votos capitalinos, en cualquier caso, son muchos. Son importantes si desean conservar el país.

Hace seis años ya tuvieron un encuentro, Beatriz Paredes y Demetrio Sodi. La primera quedó en tercer lugar, luego de Marcelo Ebrard y del propio Sodi. Con más experiencia y en un escenario distinto, este último conoce bien al DF, ha dedicado su vida a colaborar en su administración. Sin duda es la mejor carta que el PAN podría mostrarle al PRD y al PRI.

Ni el escenario capitalino ni el nacional están claramente definidos. Si en la lucha presidencial, Peña Nieto va muy arriba, y en el DF todo es sencillo para el PRD, habrá que externar muchas dudas: es posible que haya otros contextos. Como todos sabemos: las encuestas son instantáneas y cambian. Hace un sexenio López Obrador parecía seguro ganador y al final pudo más Felipe Calderón. El DF de hoy, parece favorable a Alejandra Barrales, pero debemos considerar que hace años comenzó a batallar por el cargo, mientras que Miguel Ángel Mancera recién despega y ha avanzado a grandes trancos. Su discreta actuación, lejos de molestar, pareciera agradar en una ciudad que ha votado más orientado por caudillos que por programas y líneas de conducta eficaces.
Demetrio Sodi, por su lado, tiene una fuerte presencia en el DF, pero no sabemos si el PRI capitalino resucite inesperadamente bajo la personalidad de Beatriz Paredes y pueda vencer a dos partidos que mantienen una estructura sólida y parecen mejor organizados. En cuanto al PRD, aún falta que las tribus se repartan el botín. Por lo que se sabe en varias delegaciones, entre ellas Tlalpan, Coyoacán, Iztapalapa y Xochimilco, han disminuido visiblemente sus simpatías y es posible que las pierdan debido a la enorme corrupción e ineptitud que han mostrado sus delegados. La gran pregunta es si en el PRD trabajarán ordenadamente o cometerán algún grave error, dejándole la plaza, la última gran plaza que les queda, a los priistas o a los panistas.

Opinión 2011-12-16 - La crónica

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