Tantadel

diciembre 23, 2011

Los partidos tras el GDF

Con sólo asomarse a las actividades políticas en el DF, es posible contemplar el predominio del PRD. Es verdad, ha disminuido su férreo control. El PAN tiene tres delegaciones en sus manos y ha hecho, a través de jóvenes como Obdulio Ávila y Mariana Gómez del Campo, un intenso trabajo que es visible. Al PRI, muy pocos lo ven. Desapareció arrastrado por sucesivas derrotas presidenciales. El malestar que producía el PRI cuando controlaba la capital sigue vivo. Posiblemente sea el punto donde más aversión provoca. Por añadidura, aquí no hay un Enrique Peña Nieto, sino restos de un pasado lamentable.

El PRD ha disminuido en la intención del voto capitalino. La intensa corrupción le ha quitado parte del prestigio que tenía en el momento en que Cárdenas ganó la jefatura de gobierno, borrando a priistas y panistas. Los primeros se dieron por vencidos y quedaron aquí algunas personas que trabajaron con total desgano a lo largo de más de doce años. Los segundos, en cambio, se hicieron más combativos, adquirieron una experiencia que les ha permitido enfrentar con algún éxito las mañas del perredismo. Las encuestas muestran distintos escenarios. En el habitual, el PRD se impone, gana nuevamente la capital y pierde tres delegaciones, quizá más, todas quedan en manos de Acción Nacional. En términos generales, el trabajo en las delegaciones que tiene, Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Cuajimalpa, es bueno y mantienen la aceptación a pesar de críticas de grupos aislados y medios de comunicación adversos.
En otras encuestas, aparece la posibilidad (yo le llamaría milagro) de que el PRI capitalino gane la jefatura de gobierno con Beatriz Paredes a la cabeza. Preguntó: ¿Con cuál infraestructura, dónde están los priistas destacados y con trabajo de base, los militantes que se movilizan en el DF? Si había líderes naturales, jóvenes con ideas renovadoras, el PRI tuvo a bien ocultarlos o impedirles su desarrollo político. Emigraron a otras tareas ¿Por qué entonces este partido ganaría con Paredes sobre rivales que tienen presencia capitalina y un fuerte apoyo detrás? Así son las encuestas. Luego los resultados desconciertan. Lo grave es que el PRI sólo tiene una carta y vista de cerca, posee un largo historial que podría afectarle en un debate: lo mismo le ha sido útil a Echeverría que a Salinas, jamás ha sido crítica con su partido cuando estuvo en el poder y para colmo, nadie la ve rodeada de jóvenes ávidos de recuperar el DF. Está entre los mismos de siempre, los que han ocupado un sinfín de altos cargos y poco han aportado a la democracia. Para evitar este problema, Peña Nieto ha reestructurado su equipo con algunas caras nuevas.

Dentro del PAN, así está en las mismas encuestas, hay varias opciones: Demetrio Sodi, Gabriela Cuevas, Mariana Gómez del Campo, José Luis Luege y Carlos Orvañanos. De todos ellos sin duda el que tiene más apoyo y resulta más conocido es el primero. Las dos mujeres, talentosas, combativas y llenas de logros, tienen el problema de la excesiva juventud. Luege y Orvañanos apenas son conocidos y no han dado muestras de talento político y combatividad. De tal manera que Sodi de la Tijera pareciera ser el más apto para enfrentar a dos enemigos francamente poderosos. A Beatriz Paredes ya la superó hace seis años al dejarla en tercer lugar en la lucha por la ciudad capital. Pero quedó atrás de Ebrard. Si el PAN quiere a un candidato competitivo, no hay otro que no sea Demetrio Sodi. Luego, el PAN deberá darle un enorme apoyo para que esté en igualdad de condiciones, no similares a las del PRI, que sigue en el Limbo, sino del PRD, al que las encuestas señalan como victorioso aún con la pérdida de algunas delegaciones más, que bien podrían ser Tlalpan y Coyoacán, quizá Iztapalapa, debido a su inmensa corrupción e incapacidad.

A su vez, el PRD tiene multitud de aspirantes porque todos, por lamentables que puedan ser, suponen estar en un partido ganador. Pero eso tampoco es verdad. No triunfará ante Sodi y Paredes, por ejemplo, con Mario Delgado, Martí Batres o Carlos Navarrete. En cambio, con Miguel Ángel Mancera o Alejandra Barrales la victoria está asegurada. Todo depende de quién maneje la contienda: Ebrard, como pactaron él y Obrador, o este último. Hay, por ahora, un jaloneo y desconcierto entre los aspirantes. La prueba es que AMLO ha decidido no mencionar nombres ni poner a su lado a alguno de los aspirantes al DF en estos días. Tanto el PRD como el PAN han hecho públicos sus métodos de elección de candidatos. El primero ha elegido la vía de una encuesta parecida a la que llevó a Obrador a la candidatura presidencial. El PAN prefiere una elección abierta. El PRI no ha dicho mayor cosa, pero todo hace suponer que ya eligió a Beatriz Paredes como su candidata. Los resultados finales los veremos en enero. Así que pasaremos Navidad, y Año Nuevo entre anuncios publicitarios que nos invitan a gastar y gastar y promocionales de políticos que tratan de convencernos de sus bondades como gobernantes.

Opinión 2011-12-23 -
La Crónica

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