Tantadel

enero 18, 2012

Felipe Calderón en busca de asilo

La noticia, aunque de manera discreta, ya ha aparecido en varios medios, todos serios, yo sigo los datos de El Universal: Felipe Calderón está buscando casa dónde vivir al concluir su fatídico periodo presidencial que al momento, según fuentes oficiales, rebasa los 50 mil muertos y hereda un caos político que incluye a su partido. Su esposa, Margarita Zavala, es la asignada para encontrar una residencia acorde a la importancia del personaje que no busca vacaciones, sino exilio voluntario a causa de un país que desordenó todavía más escandalosamente que Vicente Fox. La primera dama examina posibilidades en Estados Unidos, pero no desdeña España. ¿Tendrá alguna relación con la demanda que Ernesto Zedillo ha recibido para responder por la matanza de Acteal, en Chiapas?

Hombre listo o al menos conocedor de sus muchos errores y desatinos, no tiene pensado esperar la clemencia de Enrique Peña Nieto o de López Obrador. Aunque de ganar Josefina Vázquez Mota, quien en estos momentos ha crecido mucho sobre sus rivales Creel y Cordero, podría encontrarla, pues aunque le ha puesto obstáculos defendiendo a su delfín, tiene fama de ser prudente y no rencorosa.
La mejor jugarreta (que no jugada política) de Calderón fue designar sin consulta alguna a la señora Miranda de Wallace no para ganarle al PRD la capital, sino para arrebatarles al PRI y al PRD votos para el PAN. En este sentido, la ex luchadora social se ha prestado a un juego perverso. Quizá así Vázquez Mota (y nadie más dentro de Acción Nacional) podría derrotar a los que ya avanzan hacia Los Pinos. Sin embargo, es una posibilidad remota: ¿cuántos votos podría atraerle Wallace al PAN? Muchos, sin duda, pero no los suficientes para que mantenga la presidencia. Desde ahora ya ha comenzado el año electoral: las encuestas le dan larga victoria al PRI. Pasó el escándalo de la FIL de Guadalajara; para Peña Nieto no disminuyeron las intenciones de voto, se mantuvo como puntero. Por su lado, Andrés Manuel conquista simpatías repartiendo desde ahora cargos dentro de su posible gabinete. Espero que haya contado las secretarías bien, porque ya ha ofrecido dos veces un mismo cargo. Prometer no empobrece, dice el refrán. Sus fanáticos lo comprueban: menos si promete lo imposible con dineros oficiales. En todo caso, si AMLO ganara la presidencia, no sólo se iría Calderón al ostracismo, también medio gabinete actual. Ni es amoroso ni busca la reconciliación nacional. Sólo hay que escuchar sus palabras rencorosas y las muy sonoras de sus adeptos que no cesan de insultar a quienes no están de acuerdo con que el nuevo Mesías ya está entre nosotros.

Pero centrémonos en Calderón y su búsqueda de asilo. Esta conducta es desmoralizadora. La cúpula panista debe estar temerosa por alguna información que sólo manejan Calderón y su primer círculo y que pone en riesgo su tercer triunfo presidencial. Quienes dentro del PAN son realmente demócratas convencidos, que nada quieren del pasado, no deben sentirse orgullosos de la manera en que Calderón y su empleado Gustavo Madero designaron candidata a la señora Wallace, sin ninguna consulta ni votación, mientras que un puñado de confiados aspirantes al GDF luchaban con sus propias armas por obtener la posición. Eso es digno del peor PRI, no hay duda. Pero lo hizo el transparente PAN, el partido dizque ciudadano que fundó Gómez Morín como contrapeso a una izquierda real, la que se desarrollaba bajo el mandato del general Cárdenas.
Tiene, pues, razón la familia Calderón en planear la salida a un país donde no haya extradición o algún tipo de institución que pueda echarle la mano para al menos saber qué sucedió durante estos turbios años de guerra contra el crimen organizado.

La apuesta de Felipe por Cordero no funcionó, escogió al peor de los candidatos. Le queda admitir la superioridad de Vázquez Mota y no seguir cometiendo errores políticos de gravedad. Se fue Alonso Lujambio, ¿a quién pondrá en su lugar, a la muy desprestigiada Consuelo Sáizar o buscará una persona con obra y currículum académico para continuar el trabajo en la SEP? Le quedan pocos meses para cometer acciones correctas, que le valgan el aplauso popular. ¿Tenía sentido inaugurar a fuerza, de esa manera espectacular, la costosa Estela de Luz? No. Este tipo de tareas no le ayudan, corroboran a quienes están convencidos de su incapacidad. Ello ha permitido que el PRI crezca y tenga un candidato exitoso, que López Obrador vuelva a adquirir fuerza. ¿Y el PAN? Allí está todavía buscando votos, cambiando personajes de medio pelo en el gabinete, recurriendo a candidatos externos porque dentro no los tiene o no los quiere ver.

La presidencia de Calderón concluye entre mil dificultades: tuvo que explicar que su trabajo no sólo está concentrado en la guerra contra el crimen organizado, que hace otras cosas, las enumera y a pocos convence. Así como recordamos a Díaz Ordaz por su actitud criminal contra los estudiantes y aceptamos que López Portillo y Echeverría fueron demagogos perfectos, a Calderón le aguarda un futuro ingrato: no deja buenos recuerdos y sí miles de deudos esparcidos por el país.

Opinión 2012-01-18 -
La Crónica

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