Tantadel

enero 25, 2012

Las encuestas estilo perredista

La mayoría de las encuestas son sobre pedido, entonces responden a intereses de un partido o un candidato que desea saber qué imagen proyectan sobre la sociedad, si lo conocen y aceptan o si por conocerlo lo rechazan. Pocas son realmente objetivas y serias. En consecuencia no suelen coincidir con la realidad, pero ojo, sí contribuyen a modificarla. Como en estas páginas he explicado, todas juntas dan una idea de cuán bajo hemos caído políticamente. Estamos convencidos que nuestra posición, sea cual fuere, es la correcta y entonces aparece el atroz maniqueísmo. Golpear a los rivales porque no piensan como uno, en lugar de enfrascarse en un torneo de ideas y argumentos. Campean los insultos. El odio convocado se impone. En este caso, López Obrador y el actual PRD han hecho contribuciones memorables. Pero asombra más que la ciudadanía se deje engañar por fraudes tan evidentes, por mentiras colosales y personalidades falsas. ¿No hay forma de comparar el discurso con la realidad nacional?

El PRD capitalino es el dueño de una enorme ciudad, la que uno tendría que suponer altamente calificada e incapaz de caer en trampas. Los niveles de escolaridad y el hecho de que vivamos y representemos el centralismo, tendrían que reflejarse en una actitud política más racional de los capitalinos. Tenemos las mejores escuelas, el centro de la maquinaria política; somos más de 8 millones de habitantes rodeados de muchos más del lado mexiquense y para colmo la atención sobre el DF es intensa. Si antes el gabinete presidencial era la fábrica de presidentes, ahora debemos añadir a los jefes de gobierno perredistas que tratan de brincar a Los Pinos. De aquí salió Cárdenas hacia una nueva intentona presidencial, de aquí salió López Obrador y lo trató con algunas posibilidades Marcelo Ebrard.

Históricamente la capital mexicana es un punto clave. ¿Dónde y por qué el PRI, de suyo tan ambicioso, la dejó en manos del PRD y en las del PAN, el único partido visible luego del sol azteca? No es importante saberlo, las elecciones están a unos pasos y si bien no sabemos con exactitud quién vaya a ganar la casona presidencial, sí tenemos la certeza de que el PRD y mafias asociadas como el PT y Morena, ganarán a sus rivales en el DF. Sin embargo, pese a tal certeza, los perredistas hacen encuestas como las aparecidas el pasado lunes en El Universal, para convencerse del candidato seleccionado.

En ella, queda claro que el PRD es dueño del DF. De pronto en una acción autoritaria de Calderón, designan a Isabel Miranda de Wallace candidata panista al gobierno capitalino. Pierde su condición de ciudadana que combate los excesos del poder y se suma al gobierno que ha desatado una guerra contra el crimen organizado que lleva unos 50 mil muertos, una cifra superior a los norteamericanos fallecidos en la larga y feroz guerra de Vietnam. Los perredistas la ven como aspirante peligrosa, es una mujer con prestigio que irá perdiendo, pero que por ahora es rival del partido en el poder capitalino. Las encuestas citadas la pusieron en tercer lugar con el 18% de intención de voto, muy debajo de Mancera, 45.88% y de Beatriz Paredes, 25.12. En realidad, pocos analistas serios, ven a la priista en segundo lugar. La miran en el tercero. Esto es posible interpretar más como una guerra mediática, contra las cuales el PAN nunca ha sabido responder. Si Miranda de Wallace aparece descontrolando al perredismo tradicional, es mejor comenzar una tarea en su contra antes de que sea capaz de crecer. Es la lógica de un partido que sabe dónde están sus principales recursos humanos y económicos. Sin ellos, pierde.

Dudo que en un debate algunos de los dos aspirantes al DF, puedan vencer a la muy experimentada Beatriz Paredes, ha pasado por una cantidad inimaginable de tareas importantes, es culta e inteligente. Pero el problema es que la aspirante priista es parte del jurásico y para colmo carece de estructura, no hay PRI capitalino, una vez derrotado por Cárdenas, lo dejaron morir inexplicablemente. En cambio, Wallace carecerá de toda experiencia política, pero amén de su prestigio, cuenta con una fogueada base panista. Ella es pues el enemigo a vencer por el PRD. Pocos podrían creer que Paredes hará el milagro de vencer ella sola, con el llamado efecto Peña Nieto que en el DF apenas existe Perderá como perdió hace seis años, ante Marcelo Ebrard y Demetrio Sodi.

Si los escasos priistas capitalinos confían en el poderío de Peña Nieto quien avanza eliminando lastres políticos y gana adeptos, están equivocados. El PRI (entiéndase por estas siglas el equipo que rodea al candidato mexiquense) sigue descuidando a la ciudad capital. Está visto que no le importan sus muchos votantes. Ni siquiera ha sabido aprovechar el hartazgo de millones de capitalinos que no toleran más la demagogia, la corrupción cínica y el autoritarismo de los perredistas, los que han llegado a llenar sus cuentas bancarias. Imposible no ver las pillerías y abusos de los perredistas, simplemente se niegan a reconocer el error y tampoco quieren enterarse que AMLO no es Dios sino un simple mortal empeñado en serlo. Eso se llama locura.

Opinión 2012-01-25 - La Crónica

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