Tantadel

enero 02, 2012

Las extrañas conductas de las encuestas

El lugar común: las encuestas son como fotografías instantáneas que no deciden resultados. Por ello Cuauhtémoc Cárdenas decía que la mejor de ellas es la elección. El problema es que sí influyen en los ánimos y conductas de los electores. A unos les dan seguridad, a otros los convierten en seres más agresivos. Veamos una de las más recientes encuestas, una que hizo El Universal. Era extraña y sin duda inútil, pero así es cuando no hay noticias importantes. Trataba de saber quiénes habían sido, en el nacional y en el campo internacional, los personajes del 2011 para los mexicanos.

El político del año fue Felipe Calderón con el 39%. Enseguida se calificaba a Enrique Peña Nieto con el 24% y en tercer sitio estaba Andrés Manuel López Obrador con el 8%.

Para el DF, el personaje era Marcelo Ebrard, el “mejor alcalde del mundo”, con el 42% de simpatías. La sorpresa es que para los capitalinos le sigue Enrique Peña Nieto con el 14% y de nuevo en tercer sitio está López Obrador con el 9%.
Como figura internacional aparece Barack Obama con el 27%. Sorprende que lo siguiera el Papa Benedicto XVI con apenas el 10% y que en cuarto lugar quedara Felipe Calderón con el 2%, empatado con el recientemente fallecido, el genio de la electrónica, Steve Jobs. Es obvio que los encuestados no son los más indicados para precisar la importancia y los méritos de cada personaje y que simplemente pensaron en alguien que les fuera familiar.

En esta encuesta a mí en lo personal, me cuesta trabajo ver al Papa tan abajo, sobre todo considerando o imaginando que la mayoría de quienes respondieron a las preguntas son católicos a no dudar. La otra sorpresa es ver a Peña Nieto, pese a las violentas críticas por no saber decir qué tres libros influyeron más en su vida, tan bien posicionado en donde no debería estarlo: uno, junto al Presidente de México, dos al lado del jefe de Gobierno del Distrito Federal. Esto tendría que ser interpretado como una alta popularidad que no ha descendido. Sin embargo, más que buenas señales para Peña Nieto, quien deberá hacer campañas directas, vincularse a la población del país, como las que hizo para ganar el Estado de México en contra del PAN y de un PRD engallado por el apoyo total de López Obrador a Yeidckol Polevnsky y ganar las simpatías con propuestas serias y no con frases absurdas, como suelen hacer los políticos convencionales.

Pero otro dato que pone en la picota a la manía de hacer encuestas, es el siguiente: interrogados sobre temas culturales, el ganador del aplausómetro o al menos del reconocimiento de una sociedad que apenas lee buen literatura, resultó Carlos Fuentes con tan sólo el 4%, abajo quedó Mario Vargas Llosa, el hombre que acaba de obtener el Premio Nobel de Literatura y nos visita una y otra vez. ¿Predominó nuestro chovinismo? Tal vez.

En materia popular se impuso fácilmente Vicente Fernández sobre Luis Miguel. El primero obtuvo el 16%, mientras que al segundo le dieron un penoso tercer lugar con el 6%. Ni modo.

Los medios suelen, como hombres y mujeres, hacer recorridos ociosos por los doce meses transcurridos, asimismo realizar propósitos para cumplir y así mejorar. Pronto veremos los vaticinios para 2012. Los habrá de toda índole y con certeza la mayoría no se cumplirán. Es obvio que predominarán los asuntos políticos. Y aquí la polémica es intensa desde ahora que arranca el 2012. Hasta hoy las encuestas le dan una enorme ventaja a Peña Nieto. López Obrador afirma tener sólo de entrada 4 millones de votos seguros, no ha subido gran cosa. Pero el enigma hasta hoy es quién será el candidato presidencial del PAN. Tendría que ser, en buena lógica, Josefina Vázquez Mota, es más conocida y aceptada que Santiago Creel y Ernesto Cordero. Sobre todo, ha sido más propositiva, en tanto que los primeros se quedaron en los insultos al PRI y a Peña Nieto. Olvidan que el odio que Fox mantuvo contra López Obrador y sus repetidos ataques personales, le dieron un enorme peso al perredista. Por si ello fuera poco, las ofensas de AMLO contra el presidente mexicano (Cállate, chachalaca…) disminuyeron las simpatías del caudillo tabasqueño. Ésta es la ventaja que tiene Vázquez Mota, prefiere tratar temas de política nacional en lugar de obsesionarse en agresiones. A los mexicanos, está visto, mayoritariamente les disgusta ver a los políticos intercambiar ofensas. Los preferirían ver (algo difícil) intercambiando ideas o polemizando con argumentos serios y reflexiones inteligentes.
Pero volviendo al tema central, dudo que nos sirva de mucho saber que Fuentes le lleva un punto de ventaja a Vargas Llosa, eso nada tiene que ver con la literatura. No es un problema de votos, como en concurso de simpatía, sino de talento literario. Lo mismo ocurre con la política, tenemos que acostumbrarnos a escuchar ideas, posturas ideológicas serias, conocimiento de los grandes problemas nacionales y hallazgos para dar con las soluciones. Por ahora las encuestas contribuyen frecuentemente a confundir a la población que a orientarla. Los encuestadores tendrían que ser rigurosos en sus acciones. Hay mucho en juego.

Opinión 2012-01-02 - La Crónica

1 comentario:

Sofia dijo...

Yo creo que las encuestas no sirven de mucho si al final lo que cuenta es el voto. Ademas debemos preocuparnos por las propuestas y no por la popularidad. Yo digo que Santiago Creel puede ser la sorpresa para este 2012.