Tantadel

marzo 19, 2012

Calderón en sus últimos momentos

El nombramiento de Córdova Villalobos como secretario de Educación Pública es quizá el último de una larga cadena realizada en cinco años por Felipe Calderón. Es interesante porque da multitud de pruebas de incapacidad política. La inicial es obvia: jamás supo rodearse de la gente adecuada. Raro, porque no es un empresario como Fox, sino un político profesional. Otra es que, a semejanza del viejo priismo, es capaz de convertir a un médico en maestro, en educador. Esto no es imposible, pero aquí lo fue siguiendo la tradición presidencialista: un funcionario puede dirigir Pemex aunque no sea ingeniero o experto en el tema y enseguida ir a manejar problemas ecológicos y si la patria lo demanda, es decir, el primer mandatario, una vez concluida esa etapa, puede encabezar la PFP. Los funcionarios mexicanos son verdaderos multiusos, con tal de seguir dentro del presupuesto. Así es para el PRI, para el PAN y el PRD, organismos que repiten el mismo vicio que pocas veces ha funcionado.

Por otro lado, vemos a un Presidente de la República dando muestras de desesperación, todo lo soluciona con largos discursos y declaraciones. La guerra contra el crimen organizado será una pesada herencia para quien lo suceda en el cargo. No supo elegir a sus amigos, pero tampoco supo cómo y con quién exactamente pelearse, se dejó llevar por su instinto de añejo panista y se obsesionó con el “renacimiento del PRI”. Ninguna estrategia le funcionó: se alió con los perredistas y ninguno de ellos dejó de verlo como “usurpador”, como al autor de un fraude que le “arrebató la presidencia a López Obrador”. Sus nuevos aliados jamás han dejado de pensar y actuar como lo que realmente son: ex priistas. Allí está Manuel Bartlett, entre su necesidad de mantenerse en activo está con el PRD y pronto lo veremos actuar contra el PAN. En tal sentido, la lista es enorme. No se le ocurrió pensar que el perredismo está dirigido por ex priistas, que no vieron más que la oportunidad de mantenerse en el poder en otros partidos que fingen ser de izquierda y si por izquierda entienden lo que hace un par de días declaró López Obrador: “ser honestos y de buen corazón”, ningún perredista cumple con esta sencilla y boba definición, buena para sacerdotes, no para conducir un país. El PAN tuvo como enemigo principal al PRI y como aliado, la redición del PRI, mejor conocida como PRD.

Si he de orientarme por opiniones de colegas, la sucesora natural de Alonso Lujambio, un intelectual distinguido, con obra propia, era ni más ni menos que Consuelo Sáizar por sus puentes con el Panal y con intelectuales mexicanos. Una: el Panal no cuenta más, allí está Quadri con su magnífico uno por ciento. Dos, ¿a qué intelectuales se refiere? ¿A Pacheco, Pitol, Poniatowska, los de siempre, quienes además alardean su obradorismo? Por Dios, la lista es mayor y no todos están cerca de Sáizar, al contrario, la miran como advenediza: ¿dónde está su obra, sus libros, sus cuadros, su experiencia académica? Lo único cierto es que se lleva bien con los intelectuales al servicio del PRD. ¿O hemos olvidado a José Emilio Pacheco apoyando a Mario Delgado o a Monsiváis endiosado por Sáizar y el PRD? Es otra cosa. Yo no he visto a Emmanuel Carballo, Beatriz Espejo, María Luisa Mendoza, Sebastián, José Agustín o a José Luis Cuevas cargándole el portafolio a Sáizar. No dudo que la familia Calderón sienta afecto por esta mujer que en menos de dos sexenios panistas ha ocupado los más altos cargos culturales sin ningún mérito personal, salvo la audacia y la arrogancia majadera. Y si Calderón pensó en ella antes de decidirse por Córdova Villalobos, es prueba del desconocimiento de la realidad nacional.

Pero el asunto es más complejo porque la idea central era resarcir a un hombre que fue no muy bien tratado por sus correligionarios en sus intentos por seguir su carrera política dentro del PAN. Ahora podrá pasar a la historia como el hombre que estuvo a punto de sanar dos veces a México: a través de la salud propiamente y de la educación, un grave problema que está a punto de estallar con mayor violencia por los descuidos de priistas y panistas. En la SEP el problema no es de titular, lo es de fondo, de sensibilidad y respeto por la educación pública. Los maestros no pueden seguir siendo tratados como ciudadanos de tercera clase y recibiendo escuelas sin condiciones adecuadas y salarios atroces en un país donde todo sube.

Calderón está cometiendo errores cada vez más evidentes. Alguna vez pregunté en estas mismas páginas cómo sería recordado el ex presidente Felipe Calderón. Hice un breve recuento de otros ex mandatarios y el peor librado era el actual. No sólo por los muertos que ha dejado su guerra, sino también por sus erráticos movimientos políticos. No dudo que sea un hombre decente y bien intencionado, pero queda claro que es pésimo político. Quiso manejar al partido como lo hacían los priistas y lo hacen en el PRD y no pudo. Las condiciones son distintas, tenía que jugar con otras posibilidades y seleccionó las herramientas gastadas que le heredaron los priistas.

Opinión 2012-03-19 - La Crónica

No hay comentarios.: