Tantadel

marzo 05, 2012

Gloria Contreras en la UAM-X

La insigne bailarina Gloria Contreras, con motivo de los 40 años del Taller Coreográfico y de la aparición de un libro sobre estas décadas intensas, recibió un cálido homenaje en la UAM-X. De ella hablamos Raúl Hernández y yo. Las siguientes son mis palabras resumidas.

Admiro profundamente la amplia obra de Gloria Contreras, admiro su pasión por la danza, la música, la literatura, por la cultura en general. La he visto bailar muchas veces, dentro y fuera de los escenarios universitarios, y esta oportunidad se la debo al haber ocupado el cargo de director general de Difusión Cultural de la UNAM. Allí vi de cerca al Taller Coreográfico y más de una vez tuvimos sesiones de trabajo y desde luego de pláticas amigables. Su trabajo no puede ser visto solamente desde la perspectiva dancística, la suya es una tarea larga y compleja que la ha llevado a múltiples exploraciones educativas y culturales. Sus coreografías y estilo peculiar de bailar es resultado de diversas artes que incluyen la poesía, las artes visuales y las preocupaciones sociales.
Este libro que ahora aparece es un trabajo colectivo, como lo es la danza, que requiere de muchas más voces. Aquí hay espléndidos escritos sobre Gloria que van desde las más altas autoridades de la UNAM hasta los de periodistas y críticos especializados en danza. Todos ellos hacen énfasis sobre las aportaciones dancísticas de Gloria, su recorrido a veces sinuoso o difícil, sus luchas para imponer su arte. Pero hay algo que en este libro me llama la atención y que poco había reflexionado. El arte de Gloria está estrechamente vinculado, a la universidad pública, concretamente a la UNAM. Por ejemplo, Gregorio Luke hace un intenso y documentado recorrido de la vida y trabajo de la bailarina. Todo esto nos es útil no sólo para conocer la biografía de Gloria sino para ver el trabajo cultural de una inmensa institución como la UNAM. La forma en que la artista se vincula con músicos, poetas, otros bailarines, académicos, investigadores y le da a la UNAM un enorme grupo que mucho ha contribuido al desarrollo de la danza nacional. Gloria ha hecho innumerables aportaciones. Del mismo modo que nos ha mostrado distintas escuelas norteamericanas y europeas, también ella ha experimentado y creado nuevas formas de expresar las emociones del baile. Eso podemos apreciarlo con sólo ver al Taller Coreográfico, que en este libro viene espléndidamente mostrado en fotografías muy notables.
El Taller Coreográfico ha cumplido cuarenta años, cuarenta años de enorme trascendencia para el país y desde luego para lo que llamamos Máxima Casa de Estudios. El Taller ha formado bailarines estupendos y muchos a su vez han creado otros grupos, como el que fundó Cristina Gallegos. Esto es, ha hecho escuela y ésta a su vez se ha diversificado en multitud de hermosas criaturas.
Gloria Contreras en las páginas introductorias, precisa que la danza es un medio de comunicación y sin duda, junto con la música rudimentaria, una de las formas iniciales del arte. Explica allí por qué, cómo, para qué creo el Taller Coreográfico, en un país que apenas estaba forjando una tradición moderna, innovadora. Nos entrega las justas razones para que fuera la UNAM la sede, el laboratorio del cual surgieran infinidad de estrellas. Con bailarines de escasa experiencia, con algunos venidos del extranjero, poco a poco, utilizando coreografías probadas y las suyas propias, fue surgiendo un estilo nuevo, muy peculiar que hoy goza de enorme prestigio internacional. En este sentido, usando su propio cuerpo e intelecto, su cultura, Gloria creó las bases para que surgieran las figuras que alimentarían no sólo su propio taller sino otros más.

Nunca ha rehuido la cultura popular, no ha hecho una división tajante, al contrario, las ha mezclado con otras formas culturales y ha dado con lo universal partiendo de lo nacional en ocasiones, en otras en sentido inverso. Pero hay mucho más en este libro maravilloso. Hay una historia social, políticamente correcta y es la de mezclar el arte con las buenas causas políticas, así lo notamos en las páginas donde diversos personajes de la danza, la propia Gloria, hablan del 68 y de las luchas estudiantiles y populares.

No deja de ser interesante cómo una mujer que “nació para bailar” haya tenido que enfrentar tantas adversidades, desde problemas de salud hasta impedimentos familiares sin contar los obstáculos que en un país sin una gran tradición dancística halló. A todos los enfrentó y finalmente los venció.
En la obra destacan las opiniones de rectores de la UNAM. Todas tienen sentido y un eje cultural-dancístico y político donde se ha trabajado para darle a México un mayor sentimiento del arte que posee y es capaz de aportar. La danza universitaria moderna, ha sido clave para nuestro enriquecimiento. Gloria lo ha probado, es un ejemplo de ello, su largo trabajo en la UNAM. Pese a la adversidad, estaba destinada al éxito, y así lo pensó Balanchine cuando la vio bailar por vez primera en Nueva York. Lo comprobamos los mexicanos que hemos tenido la oportunidad de ver en acción al Taller Coreográfico, creación de la extraordinaria y talentosa bailarina Gloria Contreras, parte de la historia cultural de México y del mundo.

Opinión 2012-03-05 - La Crónica

No hay comentarios.: