Tantadel

marzo 14, 2012

Josefina: la candidata solitaria

Desde el mismo momento en que Josefina Vázquez Mota fue declarada candidata oficial por el PAN para contender por Los Pinos, comenzaron a fluir los comentarios irónicos o serios sobre su soledad. El llamado Estadio Azul, que supuestamente sería llenado por unas cuarenta mil personas y a pesar de la presencia de Margarita Zavala, nunca albergó tanta gente y, para colmo, luego de una prolongada espera, se fue regresando a sus lugares de origen. Aquello, políticamente hablando, fue un desastre, las fotografías son elocuentes. ¿De quién fue la culpa? No falta a quién responsabilizar, pero en concreto fue la inexperiencia de la señora Vázquez Mota. Sus éxitos al imponerse a la voluntad de Calderón, por más que ella con discreción lo niegue, derrotar a varios hombres que se oponían a su triunfo con distintos pretextos, se derrumbaron. Ahora volverá a trabajar cuesta arriba, ya sin los cuatro puntos de diferencia que el Presidente precisó en público. Ello la acercará más hacia abajo que hacia arriba.
En repetidas ocasiones he insistido en una cuestión fundamental: el PAN carece de oficio, si lo tuviera, ni Fox ni Calderón habrían hecho papeles lamentables. Uno por su total ineptitud, otro por la guerra declarada que ha costado unos sesenta mil muertos, cifra inaudita para un país que no está en conflicto bélico con otra nación. Lo que vivimos es una suerte de guerra civil soterrada, costosa y preocupante. Fox podría justificar sus errores y torpezas porque no era un político profesional, sino un empresario, pero Calderón es un político hecho y derecho, sólo que tuvo dos grandes defectos: no supo rodearse de la gente adecuada y tampoco creó un nuevo andamiaje administrativo político, se subió en el anterior, viciado y lleno de agujeros, y desde allí trató de imitar al priismo y gobernar en soledad, apenas rodeado de sumisos colaboradores.

El PAN fue digna oposición y es seguro que regresará a ella, no sabemos con cuánto decoro. Como gobierno no ha sabido conducirse adecuadamente. Son más los publicistas a su servicio que los administradores audaces y avanzados. Las conquistas son más mediáticas que reales. Los dos Méxicos son muy claros: el que está en las cifras del gobierno calderonista y la fastidiosa realidad que indica más desempleo y más pobreza. En la guerra contra el narcotráfico vemos una lista interminable de conquistas y triunfos y una insistente presencia de capos y mafias de la droga que, como el malvado del Jason de los filmes de terror, no acaban de morir.

En este contexto imaginario se ha movido Josefina Vázquez Mota. De exitosa promotora de bobas ideas de autoestima para pequeños empresarios a la alta política mexicana. El cambio es tremendo y sin duda no ha podido enfrentarlo debidamente. Que tiene logros y avances, nadie lo niega, pero, como su partido, están más en deuda con los errores del PRI y del PRD que por los aciertos del PAN. Ahora la tenemos allí, desolada, rodeada de falsos amigos y de jóvenes inexpertos.

En este sentido, AMLO, más experimentado, supo hacer bien su primera presentación como candidato del Movimiento Ciudadano (le faltan dos: las del PRD, PT-Morena) en el viejo cine Metropólitan, que es fácil llenar por sus dimensiones reducidas. Más todavía, dio un golpe publicitario al recibir el sí de Juan Ramón de la Fuente para futuro secretario de Educación Pública.
Josefina Vázquez Mota es osada, pero sin preparación ni tacto político. No ha podido ocultar su postura conservadora en un país que tiende a buscar el centro. Entre su admiración por el fascista Pinochet y su amistad con el derechista Rajoy, ha olvidado la historia patria. México mantuvo relaciones por años con la República Española, envió ayuda y recibió a los derrotados por Franco y cuando Pinochet pasó de fiel general a criminal de cientos de sus compatriotas, el gobierno mexicano asumió una política combativa contra la dictadura.
Es lamentable que permita que sus asesores y consejeros, sus colaboradores más cercanos, le disparen a las piernas para derribarla en público. Entre ellos están los cercanos a Cordero y el propio Madero. Con amistades así, Josefina Vázquez Mota no podrá alcanzar a Enrique Peña Nieto; no sólo ello, podría ser superada por Andrés Manuel López Obrador, quien se ha mantenido en el tercer sitio.

No le queda mucho tiempo para reflexionar y meterse de lleno en una campaña política. No basta con modos suaves y atentos, debe meterse entre los ciudadanos y hablar con fuerza y de forma distinta. Hasta hoy, no le hemos escuchado una idea nueva ni sabemos cuáles serán sus políticas al menos en las partes sustantivas de gobierno. Ha insistido en que seguirá la ruta de Calderón en materia de combate al crimen organizado. Pero se requieren otras ideas, mayor audacia y nuevos colaboradores, para evitar ridículos como el del domingo pasado, donde los fotógrafos se dieron vuelo retratándola en el escenario con un fondo solitario. ¿O esperará el triunfo para exponer sus ideas políticas y económicas? Bueno, no ganará.

Opinión 2012-03-14 - La Crónica

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