Tantadel

abril 23, 2012

Wallace: ciudadanos en la política

Si antes, durante el tiempo en que la señora Isabel Miranda de Wallace luchó por el justo castigo para los asesinos de su hijo, los medios de comunicación y los partidos políticos la trataban con respeto y admiración, ahora, convertida en panista, digan lo contrario o no, en tanto aspirante a la jefatura del Distrito Federal, la situación se ha tornado ruda. En principio dejó de ser una ciudadana común para convertirse en una política, en alguien que busca un alto cargo de representación popular. Es correcto. Pero ya no puede seguir mostrándose como una más de nosotros. Representa a un partido, al PAN y tiene, en consecuencia, que enfrentar una terrible lucha con sus rivales. Los medios hacen lo suyo, hurgar en la historia de cada persona que aspira o tiene un cargo político para mostrarla de cuerpo entero, con sus virtudes y defectos y al parecer, los defectos de la señora Miranda de Wallace no son pocos. Desde ahora es posible anticipar su derrota y darle un tercer lugar atrás de Mancera y Paredes, quienes están en lo suyo y en consecuencia tienen mejores armas para participar en una lucha severa.

La revista Proceso puso la fotografía de Isabel Miranda de Wallace fichada, y en diversos números más, rescató reportajes y entrevistas que prueban que estuvo varios días en la cárcel. Los datos periodísticos, tomados de la historia, la muestran incluso como una mujer prepotente y autoritaria, dueña de una aceptable fortuna (lo que la hizo blanco de los criminales) y capaz de rechazar las disposiciones legales con tal de mantener su negocio de espectaculares exitosamente. Las pruebas están allí y si antes la señora de Wallace las rechazó y dijo que eran falsas, no hay duda de que su pasado es real y no una treta de quienes desean que sea derrotada.

El PAN, a su vez, debió haber pensado más en su biografía antes de designarla por dedazo. No era la candidata ideal, la ciudadana impecable, tras esa apariencia estaba una empresaria que desdeñaba leyes y mandatos judiciales, que los enfrentaba desde su cargo de presidenta de la Asociación de Publicistas en Exterior y dueña de unos dos mil espectaculares distribuidos por toda la ciudad. Ahora ya no hay remedio: Acción Nacional perderá en los dos grandes frentes: el presidencial y el capitalino y sin duda por un margen amplio, al menos en lo que atañe al proceso en el DF. Mientras Enrique Peña Nieto se mantiene en el primer sitio, ya AMLO está por alcanzar a Josefina Vázquez. Isabel Miranda, ni siquiera arranca, no sabe qué hacer, no despega. Ha optado por seguir sus obsesiones (naturales ciertamente) y ahora insiste en que Florence Cassez debe seguir presa, que es culpable, cuando tendría que estar como Mancera y Paredes actuando, moviendo sus piezas para conquistar el gran baluarte del PRD: el DF.
Según informaciones obtenidas por Proceso, Miranda de Wallace estuvo consignada por la PGJDF, luego de que el juez décimo segundo penal, Joel Blanco García, la encontró presunta responsable del delito de resistencia de particulares. Para decirlo en otros términos, fue acusada de daño en propiedad ajena, oposición a un mandato legal y tentativa de homicidio. Más adelante, fue absuelta, tras pasar unos días encarcelada. ¿Una mujer con estos antecedentes puede ser buena candidata para gobernar a la ciudad capital? En todo caso, ella debió hacer público el problema y no suponer que prevalecería la desmemoria.
No cabe duda que la política es brutal. Vemos las acusaciones escandalosas del PAN contra Peña Nieto, acusaciones que cayeron en el vacío, el partido de Vázquez Mota quedó en ridículo. La campaña va mal, pero no hay un acertado cambio de estrategia. ¿Cómo va a recuperar el peso su candidata presidencial en las pocas semanas que restan de campaña? Sin duda es el momento de pasar con celeridad a una gran campaña de propuestas, a un plan audaz para México y dejar de lado las comisiones que hurgan en la vida de sus enemigos los defectos para hundirlos. Fracasó el camino, hay que enmendar velozmente el error. El problema es la falta de agilidad de la dirigencia panista.

A su vez, la señora Miranda dejó abruptamente de ser la mujer valerosa que luchaba por encontrar a los asesinos de su hijo a ser el blanco de críticas y señalamientos de pasados errores. De modo tardío sabe que la política es fuego que no purifica, que incendia reputaciones y crea odios irreversibles.
Está inmersa en una lucha de la que no saldrá bien librada, de hecho ya está sufriendo las consecuencias. Si antes era respetada, ahora es vista como una persona que aprovechó su prestigio para buscar más poder. Ello es una pena, porque es una mujer digna de admiración, su lucha le ganó millones de adeptos que hoy o la rechazan o por lo menos no piensan votar por ella. Si en el inicio de su designación autoritaria contaba con amplias simpatías, hoy las ha perdido en gran medida. Ahora la lucha por el DF ha quedado entre el PRD y el PRI, con resultados que se antojan previsibles.

Opinión 2012-04-23 - La Crónica

2 comentarios:

Dorita dijo...

pues si le estan tirando duro a la señora Wallace primero la admiran como activista y ahora la atacan por aspirar a un puesto politico, es un ejemplo de la doble moral de este pais, para mi vale la pena que personas como ella lleguen a puestos politicos y desde ahi sigan ayudando.

Rosa A dijo...

asi es quien los entiende primero la apoyan y despues cuando va para el GDF todos le tiran, lo de Proceso fue nada mas guerra sucia del PRD ya que ella hizo quedar mal al procurador de justicia al demostrar que ella si pudo encontrar a los secuestradores de su hijo y la policia no, es obvio que querian quitarsela se encima pero no pudieron porque la señora probó que no era ella.