Tantadel

diciembre 17, 2012

Camilo y Camila, dos vías, un fin

Para el distinguido académico de la UAM, Ricardo Yocelevzky, con aprecio


Camilo Cienfuegos murió atareado en llevar a buen término la guerrilla cubana, es decir, haciendo la revolución. Camila Vallejo también es comunista y luego de buscar la toma del poder por una ruta violenta, optó por la lucha parlamentaria. América Latina sabe bien que no existe otro camino para llevar a cabo profundas reformas sociales que frenen el neoliberalismo.

Ernesto Guevara y Salvador Allende buscaron lo mismo, el socialismo marxista por dos caminos distintos: el primero llegó a través de la lucha armada, el segundo mediante procesos electorales. Los dos fueron asesinados de distinta manera. Allende estuvo en México, poco después del trauma de la matanza de octubre de 1968. Hizo importantes declaraciones, inteligentes y realistas. En Guadalajara, ante universitarios, precisó que las revoluciones no pasan por las aulas. Las hacían los trabajadores. Hace unos meses, Camila fue invitada por la UAM-X y tuvo un discurso vigoroso. Su actitud ante el tipo de lucha política que debe llevarse a cabo, ha sufrido modificaciones y va en pos de una curul para buscar el poder dentro de los cánones parlamentarios.

El columnista Carlos Ramírez hizo comentarios precisos al respecto. Deja atrás el sectarismo callejero, una suerte de enfermedad infantil, diría Lenin. Trataba de decirle a unos para que lo oyeran los ruidosos y poco eficaces jóvenes del Yo Soy 132, quienes suponen que utilizando una violencia callejera de poca monta, el rumbo del país cambiará. Ya vieron que no. Seis años de pedir, gritar, utilizar las redes sociales y las marchas, los destrozos, con el fin de que Calderón, el usurpador, en la lógica de López Obrador, cayera. Nada de ello ocurrió, el hombre concluyó como pudo, no como quiso, su periodo y ahora busca qué hacer. Lo mismo pasa ante la victoria de Peña Nieto. Con un asombroso simplismo, un puñado de estudiantes rijosos comete actos de vandalismo. Alumnos míos, tocan el tema. Pregunto: De acuerdo, derriban a Peña Nieto, ¿qué sigue? ¿La destrucción del capitalismo, llevar a Los Pinos a un caudillo lamentable que ha dado muestras de no haber leído marxismo?

Por ahora y por mucho tiempo, la lucha será electoral. Los perredistas de hoy han descubierto que sufren derrotas presidenciales por sus pugnas vulgares y de taberna, usando un lenguaje de carretoneros. La presencia de políticos hábiles, sensatos, que prefieren el debate a la violencia, como Miguel Ángel Mancera, Graco Ramírez o Arturo Núñez, seguramente ha beneficiado al antiguo perredismo, iracundo y agresivo, que inspira más terror que respeto. Ahora se les ve discutir, intercambiar puntos de vista con los priistas. Dar una lucha parlamentaria porque no hay ninguna condición para irnos al campo a declararle la guerra a las instituciones, especialmente a las fuerzas armadas. Lo hizo, en mejor momento, el subcomandante Marcos y allí sigue, en la selva chiapaneca, abandonado hasta por quienes nos presumen su falso izquierdismo.

Quedan sectores duros, duros y corruptos, como los que encabeza la pareja maravilla: René Bejarano y Dolores Padierna. No irán a ningún sitio. Tampoco López Obrador triunfará sobre los restos de millones de mexicanos que creyeron en su discurso demagógico y distante de una izquierda moderna como la de los brasileños encabezados por Lula. Lo mantiene vivo su devoción por el poder y porque se ve a sí mismo como el Mesías redivivo.

Camila es joven y sensata. Su marxismo está en busca de mejores soluciones. Nadie puede decirnos que se requiere la lucha armada y la dictadura del proletariado, que el nuevo hombre aparecerá pronto salido de un koljoz o granja colectiva, creada a punta de bayonetas por nuevos émulos de Stalin.

Es tiempo que cese la tosca y rudimentaria lucha callejera de los jóvenes del Yo Soy 132 y sindicatos comandados por líderes corruptos y valetudinarios y busquen por la ruta del estudio y la reflexión política, las formas de frenar los excesos del neoliberalismo que practican priistas y panistas, sí, pero también los perredistas. Camila precisó: “La actitud sectaria llevó al movimiento estudiantil a un aislamiento político, lo alejó de la ciudadanía que este año ha empezado a rechazar ampliamente nuestras formas de movilización, pero no el contenido de nuestras demandas”.

Carlos Ramírez da su punto de vista: “De ahí el mensaje de Camila Vallejo: como en la calle sólo se toman fotografías pero no decisiones y en el Congreso se legisla, entonces los jóvenes estudiantes chilenos han comenzado a inscribirse como candidatos a diputados para las elecciones del 2013. Así, el movimiento estudiantil de protesta de tipo antisistémico de Chile decidió entrar a disputar espacios de poder en el centro neurálgico del sistema político: el parlamento. La decisión de los estudiantes fue significativa: cambiar el grito callejero por los votos en el legislativo”.

A su vez, ya pocos le creen a las comisiones de derechos humanos que toman fotos donde un policía se defiende del coctel Molotov de un joven iracundo y embozado y piden que cese la brutal represión y detengan a Peña Nieto por asesino. Basta ya. Es un buen momento para la inteligencia, la reflexión profunda. De lo contrario, los dogmáticos obradoristas se quedarán más solos que nunca. Sí, como peleadores callejeros. Lo fundamental será decidido en las cámaras.

Opinión 2012-12-17 - La Crónica

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