Tantadel

enero 30, 2012

Entre la URSS y Cuba

Hace treinta años, la izquierda internacional parecía satisfecha pese a que vivía las pugnas habituales entre una tendencia y otra. Para muchos comunistas, por ejemplo, el camino era la toma del poder por la vía armada. Así fue en 1917 en Rusia y así fue en China en 1949. Cuba, en 1959, pareció confirmar las tesis de quienes pensaban en esta posibilidad. Pero poco después el triunfo electoral del socialista marxista salvador Allende en Chile y la muerte de Ernesto Guevara en Bolivia, la lucha democrática comenzó a desplazar a la ruta violenta. Los comunistas pensaban más en procesos electorales que en ir a una lucha armada incierta, difícil y muy costosa.

La Unión Soviética, ya en la época de Stalin, no fomentó la lucha armada, prefirió seguir la tesis de construir el socialismo en un solo país. Sin embargo, ayudó a los españoles en la guerra contra el golpista Francisco Franco en uno de los mayores sacrificios de lo que aquellas épocas se denominaba internacionalismo proletario. Cuba, en cambio, hizo más de un esfuerzo, sobre todo en vida del Che Guevara para impulsar las guerrillas en África y América Latina. Con su muerte las esperanzas en este tipo de lucha se desvanecieron. Fidel Castro advirtió: nosotros aprendemos, pero el enemigo también. Era verdad, Estados Unidos había formado expertos en contraguerrilla en todo el mundo. Nuevos países se incorporaban al llamado bloque socialista. Era claro que la potencia no toleraría que la globalización se diera en rojo.

Eran tiempos de rudeza ideológica, de una suerte de maniqueísmo que no condujo a nada. Los titubeos de la URSS escondían sus propias contradicciones internas. El capitalismo estaba agazapado tras de proyectos de liberalización de la economía y una mayor democracia al modo occidental, es decir, inspirada en el modelo anglosajón. Los medios occidentales contribuyeron al desgaste y de aquella época en que, decíamos tener muchas respuestas, pasamos a una donde solamente existen preguntas. En México, por ejemplo, tenemos una falsa izquierda. De aceptarla como tal, ¿a dónde va, cuál es su modelo, el proyecto que la orienta, su ideología?

La sorprendente caída de la URSS y su conversión de potencia a país atrasado en más de un sentido dejó a Cuba desprotegida. Se había creado, por complejas razones históricas, geográficas y culturales, una incómoda relación. Fue un amor-pasión del que nada queda. No hay huellas de la fraterna relación entre dos pueblos por completo opuestos. Cuba se mantiene como país comunista, pero evidentemente cada día que pasa pierde lazos con el proyecto original. Los capitales extranjeros llegan, los pequeños empresarios salen de cada casa ruinosa y no hay solidaridad de ninguna potencia; hay, en el mejor de los casos, negocios lucrativos con un pequeño país que fue la esperanza de los desprotegidos de varios continentes. Se hundió el bloque soviético y quedó Cuba como dice la pintoresca expresión: colgada de la brocha.

Rusia es una nación de segunda o tercera clase, que a nadie atemoriza, con niveles enormes de corrupción y una próspera industria de millonarios, produce muchos pobres. China crece y crece, ha sido inteligente: luego de pasar excesos ideológicos, como la revolución cultural, vive una intensa mezcla de comunismo sectario y capitalismo salvaje. En México, en tiempos de López Mateos, se llamaba economía mixta. Los chinos están hoy más ocupados por convertirse en el país número uno, a donde no tardan en llegar, que en ayudar a naciones como Cuba.

En este contexto, rápidamente trazado, Cuba llega a un Congreso Extraordinario, cuya idea central es llevar a cabo reformas económicas y políticas que sean más tolerantes con las inversiones privadas. Piensan los dirigentes cubanos que no tiene más sentido soportar el peso de los viejos dogmas y los criterios obsoletos, precisó Raúl Castro.

Alguna vez, Nikita Jruschov, a quien todavía le cargaban los portafolios aquellos que le entregaron la utopía al habilidoso capitalismo, Gorbachov, Yeltsin y Putin, dijo que el pueblo soviético necesitaba más pan y mantequilla que armas. No estaba lejos de la realidad. Lo mismo le sucede a Cuba, pero tiene encima graves retos: ni contarán con la supuesta generosidad de Obama y menos se podrán mantener lejos del poderoso capitalismo cubano que se formó y consolidó en Miami, siempre en espera de la caída de Fidel Castro.

El pueblo cubano tiene que ser muy cauteloso en los pasos a dar para sortear los problemas materiales. Así como los guerrilleros consideraron la experiencia de los bolcheviques al ascender al poder en la Isla, del mismo modo deberán considerar los problemas que la Rusia actual padece. Lo que debe quedar claro es que hasta hoy, ningún país del mundo ha logrado eliminar la contradicción principal, la diferencia entre ricos y pobres, las injusticias, y tampoco creer que la puesta en marcha de la utopía marxista significa el fin de todos los problemas. La humanidad es más compleja. Cuba ya lo sabe: no es fácil mantener un sistema socialista y menos donde ha triunfado plenamente el capitalismo. En Vietnam hicieron un sacrificio inmenso para ser libres y no tanto para ser comunistas. El caso de Corea del Norte es otra cosa, es una aberración.

Opinión 2012-01-30 - La Crónica

enero 29, 2012

Gordillo, ¿quién gana, quién pierde?

Gordillo, ¿quién gana, quién pierde?Es imposible garantizar que el magisterio sufragará en pleno por el partido o candidato que señale la dirigente.

De sobra hemos leído opiniones sobre la ruptura (de alguna manera hay que llamarla) entre el PRI y Elba Esther Gordillo. El Panal como partido es una ficción, una empresa personal dispuesta al postor de más peso. Algunos piensan que es un acierto de Peña Nieto, otros que al PRI le faltarán votos para derrotar al PAN y al PRD. Los directamente involucrados han mostrado su mejor mueca y evadido hablar de sus diferencias reales. Como es en la política mexicana comunican con verdades a medias. Las conjeturas están centradas en los muchos votos de Elba Esther, otra ficción. Es realmente imposible garantizar que el magisterio sufragará en pleno por el partido o candidato que señale la dirigente. Podrá dar la orden, pero jamás comprobará las lealtades de un gremio golpeado y humillado, sometido a una tiranía pocas veces vista en el país. Ni siquiera el célebre Fidel Velázquez movió a la CTM de manera tan autoritaria y majadera, usando al SNTE como vulgar grupo de choque.

De los panistas, sólo Cordero, quien no tiene idea acerca de la política nacional, ha dicho que debe haber pláticas con la maestra prodigiosa para obtener una alianza. Piensa en que ya fue su aliada con Fox y Calderón, que el PAN se ha hecho pragmático al tiempo que dilapida su historial de pretenciosa limpieza y dignidad. Le bastó llegar al poder para sufrir una metamorfosis preocupante. ¿Dónde quedó el tenaz crítico del sistema? Quitó al PRI para ponerse él, sin mayores modificaciones. Ni Vázquez Mota ni Creel quieren tratos con ella.
El angelical López Obrador, incapaz de ocultar su parte diabólica, dice rechazarla. Pero es ya aburrido escuchar sus promesas fáciles, nunca las cumple. Supongamos que repudia a Gordillo, ¿qué le queda a esta mujer para no perder la concesión otorgada por el IFE? Conseguir candidato propio o de todas formas mandar a sus huestes a votar por Peña Nieto, en busca de alguna oscura negociación que le permita mantener el registro y muchas de las curules que requiere para familiares y amigos cercanos.

Realmente su futuro está marcado por muchos pecados sociales y políticos, la historia le guarda un lugar dentro de los infames, diría Borges. Lo que debe alarmarnos es que todo un gremio fundamental para el desarrollo de la nación, sea manejado a placer por una persona, con bajezas. Su poderío es inmenso, en sus manos están todas las familias del país, son los personajes de nuestra historia y desarrollo, no obstante, están atrapados por Elba Esther Gordillo.
La dirigente negocia con quien le conviene y le da más beneficios. A cambio, con poder real y casi eterno en sus manos, a los maestros los manipula, los secretarios de Educación le temen y se han plegado, como Vázquez Mota y Lujambio. Nadie la ha enfrentado seriamente. Salinas la erigió como líder de un enorme sindicato y destruyó con facilidad a un hombre realmente poderoso como fue La Quina. Hombre temible, capaz de parar a la más importante fuerza laboral del país: los petroleros. De pronto se halló en la cárcel y allí lo demolieron física y moralmente. Justicia perversa. ¿No pueden buscarse caminos legales para ganar a los maestros? El PRI que la formó y ahora la rechaza, ha dicho que tratará con ellos directamente. ¿Lo hará?

En estos tiempos que tanto se habla de democracia, ¿por qué no la vemos en los sindicatos? La mayoría padece dirigentes que se han hecho corruptos y vetustos manipulando trabajadores. Ninguno representa realmente a sus agremiados. Líderes que tienen las manos maltratadas de contar dinero y firmar nombramientos, que usan a sus camaradas para venderse al partido que más ofrezca. El SNTE es sin duda el peor ejemplo y son escasos los sindicatos que representan con alternancia y democracia a sus agremiados.

Gordillo es un grave problema no para el poder o para un partido en particular, sino para el país.

Excelsior - 2012-01-29

enero 27, 2012

El PRI, la eterna obsesión

Cuando comencé a trabajar en medios de comunicación, no había más partido que el PRI. Como es natural, hizo grandes tareas y consumó graves pecados. Ahora, como partido en la oposición, algunos recuerdan sus hazañas, otros sus perversidades. Pero dos cosas son inobjetables: su capacidad para sobrevivir y su enorme influencia en la vida del país, particularmente en los restantes partidos políticos. El PRD es, en esencia, una suerte de refundación priista, hecha desde luego por ex priistas: Cárdenas, Ifigenia Martínez, Muñoz Ledo, al que una vez que tuvo éxito, se sumaron más y más ex priistas resentidos y allí, aprovechando el escaso nivel de quienes provenían de luchas sociales, resucitaron de entre los muertos, de los desechos del PRI: algunos destacan: Manuel Camacho, Ricardo Monreal, Andrés Manuel López Obrador, Arturo Núñez y Marcelo Ebrard.

Son políticos que no pudieron escalar en donde estaban y buscaron otros campos. Todos tuvieron éxito y de alguna manera contribuyeron a crear un pluripartidismo que hoy se ha convertido en la partidocracia que doblega a la sociedad. Podrá mostrar entre sí sus diferencias, pero ante la posibilidad de perder ventajas y recursos, aparece la unidad a toda costa. Un caso: los legisladores llamados plurinominales. Son intocables aun cuando significan un elevado costo adicional a lo que ya la sociedad paga para que México tenga una democracia imperfecta y vil.

El actual sistema político se mueve a la usanza priista, incluso la terminología es la misma. En tan dudosa hazaña, los medios de comunicación han contribuido. Vivimos exactamente sobre una estructura proveniente del viejo PRI, las hazañas que festejamos, son las que este partido seleccionó. El PAN no es más que un PRI de derecha, mientras que los organismos que grotescamente se hacen llamar “las izquierdas”, son el sector avanzado (y no mucho, en corrupción han superado a sus maestros) del abanico político que tenemos los mexicanos. Tampoco el dizque impoluto PAN se salva, allí tiene figuras como Miguel Ángel Yunes o Diódoro Carrasco. Lo más grave es que tanto Fox como Calderón han gobernado de modo semejante a los priistas. Por ejemplo: la guerra de Felipe ha dejado más muertos que los de Díaz Ordaz y la infinita charlatanería de López Obrador tiene sus orígenes en el populismo de Echeverría y López Portillo, quienes influyeron en el tabasqueño cuando era un impetuoso priista.

A muy pocos les molestan los cambios, traiciones y posturas que asumen los que fueron afamados por su devoción al PRI cuando estaba en la cima y no se movía una hoja sin que el Presidente lo autorizara. En Tabasco los priistas se ven abrumados por la batalla llena de odio que les dan los ex priistas. Tlaxcala es un caso para Guinness, allí el PRI ha perdido ante un ex priista disfrazado de panista y un ex priista con traje de perredista. Ahora en Puebla Manuel Bartlett busca una senaduría con la venia de “las izquierdas”, distante ya de su antigua casa, donde cometió perversiones como la caída del sistema y el fraude contra Cuauhtémoc Cárdenas. Los políticos priistas, con tal de sobrevivir, optan por servir a otras banderas, no hay problemas: todos los partidos tienen vinculación espiritual con el PRI, son hijos bastardos, cuyo resentimiento con el mal padre los obliga a odiarlo.

El éxito que Peña Nieto ha logrado es que algunos priistas que huyeron en busca de oportunidades al PAN o al PRD regresen, uno es José Murat, quien ahora engorda el equipo del candidato presidencial mexiquense. ¿Cuál es el objeto de tenerlo cerca o de permitir que tipos desprestigiados como Mario Marín, Arturo Montiel o Hank Rohn, aparezcan a su lado? Ya rompió con Elba Esther Gordillo, consiguió que Humberto Moreira se alejara de su séquito, ¿qué necesidad tiene de recorrer el país con hombres y mujeres desacreditados? ¿No puede tener a su lado algunos cuadros nuevos, le resulta muy “prole” que en sus mítines lo flanqueen el carpintero honrado del barrio, el plomero que la comunidad respeta, la maestra dedicada que cree en el PRI, el campesino que lo ve como esperanza de cambio, el cronista del pueblo? ¿A fuerza tienen que rodearse de ex funcionarios desprestigiados y líderes vetustos? Los ex priistas ahora disfrazados de “izquierdistas” están formando una agrupación de intelectuales y artistas que le darán su apoyo al rayito de esperanza, guía del amor, mártir de la espiritualidad. ¿A alguien del equipo de Peña Nieto le ha preocupado recuperar el enorme caudal de escritores que lo apoyaban? Ni siquiera han mostrado interés en ellos. ¿A dónde van a parar en consecuencia? Al PRD porque en el PAN tampoco los reciben. Los mandatarios priistas solían apapachar a los intelectuales. Echeverría era amigo de muchos, como lo fueron Salinas y Colosio. El INBA y Conaculta fueron creación de ellos y ahora ningún intelectual está cerca del PRI.

Según las encuestas, México no quiere clones o émulos del PRI, desea que regrese el original. ¿La dirigencia priista se percatará de las necesidades del país, de sus deseos de cambio? No. Es el mismo PRI que el país echó de Los Pinos bajo las consignas de un rancherito obtuso.

2012-01-27 - La Crónica

enero 25, 2012

Las encuestas estilo perredista

La mayoría de las encuestas son sobre pedido, entonces responden a intereses de un partido o un candidato que desea saber qué imagen proyectan sobre la sociedad, si lo conocen y aceptan o si por conocerlo lo rechazan. Pocas son realmente objetivas y serias. En consecuencia no suelen coincidir con la realidad, pero ojo, sí contribuyen a modificarla. Como en estas páginas he explicado, todas juntas dan una idea de cuán bajo hemos caído políticamente. Estamos convencidos que nuestra posición, sea cual fuere, es la correcta y entonces aparece el atroz maniqueísmo. Golpear a los rivales porque no piensan como uno, en lugar de enfrascarse en un torneo de ideas y argumentos. Campean los insultos. El odio convocado se impone. En este caso, López Obrador y el actual PRD han hecho contribuciones memorables. Pero asombra más que la ciudadanía se deje engañar por fraudes tan evidentes, por mentiras colosales y personalidades falsas. ¿No hay forma de comparar el discurso con la realidad nacional?

El PRD capitalino es el dueño de una enorme ciudad, la que uno tendría que suponer altamente calificada e incapaz de caer en trampas. Los niveles de escolaridad y el hecho de que vivamos y representemos el centralismo, tendrían que reflejarse en una actitud política más racional de los capitalinos. Tenemos las mejores escuelas, el centro de la maquinaria política; somos más de 8 millones de habitantes rodeados de muchos más del lado mexiquense y para colmo la atención sobre el DF es intensa. Si antes el gabinete presidencial era la fábrica de presidentes, ahora debemos añadir a los jefes de gobierno perredistas que tratan de brincar a Los Pinos. De aquí salió Cárdenas hacia una nueva intentona presidencial, de aquí salió López Obrador y lo trató con algunas posibilidades Marcelo Ebrard.

Históricamente la capital mexicana es un punto clave. ¿Dónde y por qué el PRI, de suyo tan ambicioso, la dejó en manos del PRD y en las del PAN, el único partido visible luego del sol azteca? No es importante saberlo, las elecciones están a unos pasos y si bien no sabemos con exactitud quién vaya a ganar la casona presidencial, sí tenemos la certeza de que el PRD y mafias asociadas como el PT y Morena, ganarán a sus rivales en el DF. Sin embargo, pese a tal certeza, los perredistas hacen encuestas como las aparecidas el pasado lunes en El Universal, para convencerse del candidato seleccionado.

En ella, queda claro que el PRD es dueño del DF. De pronto en una acción autoritaria de Calderón, designan a Isabel Miranda de Wallace candidata panista al gobierno capitalino. Pierde su condición de ciudadana que combate los excesos del poder y se suma al gobierno que ha desatado una guerra contra el crimen organizado que lleva unos 50 mil muertos, una cifra superior a los norteamericanos fallecidos en la larga y feroz guerra de Vietnam. Los perredistas la ven como aspirante peligrosa, es una mujer con prestigio que irá perdiendo, pero que por ahora es rival del partido en el poder capitalino. Las encuestas citadas la pusieron en tercer lugar con el 18% de intención de voto, muy debajo de Mancera, 45.88% y de Beatriz Paredes, 25.12. En realidad, pocos analistas serios, ven a la priista en segundo lugar. La miran en el tercero. Esto es posible interpretar más como una guerra mediática, contra las cuales el PAN nunca ha sabido responder. Si Miranda de Wallace aparece descontrolando al perredismo tradicional, es mejor comenzar una tarea en su contra antes de que sea capaz de crecer. Es la lógica de un partido que sabe dónde están sus principales recursos humanos y económicos. Sin ellos, pierde.

Dudo que en un debate algunos de los dos aspirantes al DF, puedan vencer a la muy experimentada Beatriz Paredes, ha pasado por una cantidad inimaginable de tareas importantes, es culta e inteligente. Pero el problema es que la aspirante priista es parte del jurásico y para colmo carece de estructura, no hay PRI capitalino, una vez derrotado por Cárdenas, lo dejaron morir inexplicablemente. En cambio, Wallace carecerá de toda experiencia política, pero amén de su prestigio, cuenta con una fogueada base panista. Ella es pues el enemigo a vencer por el PRD. Pocos podrían creer que Paredes hará el milagro de vencer ella sola, con el llamado efecto Peña Nieto que en el DF apenas existe Perderá como perdió hace seis años, ante Marcelo Ebrard y Demetrio Sodi.

Si los escasos priistas capitalinos confían en el poderío de Peña Nieto quien avanza eliminando lastres políticos y gana adeptos, están equivocados. El PRI (entiéndase por estas siglas el equipo que rodea al candidato mexiquense) sigue descuidando a la ciudad capital. Está visto que no le importan sus muchos votantes. Ni siquiera ha sabido aprovechar el hartazgo de millones de capitalinos que no toleran más la demagogia, la corrupción cínica y el autoritarismo de los perredistas, los que han llegado a llenar sus cuentas bancarias. Imposible no ver las pillerías y abusos de los perredistas, simplemente se niegan a reconocer el error y tampoco quieren enterarse que AMLO no es Dios sino un simple mortal empeñado en serlo. Eso se llama locura.

Opinión 2012-01-25 - La Crónica

enero 22, 2012

¿De quién será el DF?

El rumbo está trazado hasta que los capitalinos se percaten del cheque en blanco que le firmaron al PRD.


El extraño golpe de audacia política de Calderón-Madero para designar a Isabel Miranda de Wallace sin ninguna consulta y a espaldas de aquellos que ingenuamente competían por la candidatura panista al GDF, tuvo resultados positivos. La medida no es para ganar la ciudad capital, sino para restarle votos al PRD y sumárselos al candidato presidencial del PAN, sin duda Josefina Vázquez Mota. Intenta recuperar el terreno perdido y conservar la Presidencia. Todos sabemos que el DF es del PRD y no va a soltar fácilmente la gallina de los huevos de oro. De aquí brotan los recursos económicos que mantiene a multitud de corruptos y de aquí se salta a la candidatura presidencial.La acción fue un simple dedazo al viejo estilo, y como en el antiguo régimen, todos, menos Demetrio Sodi, se subordinaron. Pero cumplió su cometido de trastocar los planes del PRD y del PRI. El primero movió su bien aceitada maquinaria y condujo a Miguel Ángel Mancera al triunfo, sólo objetado por Alejandra Barrales, quien tarde o temprano aceptará la derrota, con una aceptable ganancia legislativa. Ya están, en consecuencia, listos los personajes que lucharán por el DF. Hace seis años, las tres fuerzas se enfrentaron: El PRD ganó, el segundo lugar fue para Sodi bajo las siglas del PAN y el tercero para Beatriz Paredes. Hoy encuestas y expertos indican que la enorme corrupción y las pugnas entre mafias perredistas han provocado un nuevo y discreto hartazgo. Como resultado, habrá un reacomodo de partidos. La versión más sensata explica que el PRD conservará el GDF, pero perderá algunas delegaciones. No abrumará con su peso a la capital. En segundo lugar, estará Paredes, aunque muchos la vean triunfadora. Tiene amplia experiencia política, infinitamente superior a sus rivales Mancera y Wallace, pero carece de infraestructura. ¿Dónde está el priismo capitalino? Además, hay fuertes pugnas internas en el PRI-DF.Calderón–Madero saben que el PAN no ganará el DF, pero están claros que una personalidad como Miranda de Wallace, dará muchos votos para afianzar su postura a escala nacional y capitalina: obtendrán como resultado más legisladores. Todo esto será en el mediano plazo. Más adelante habrá un reacomodo difícil de prever.Por más que veo las actuales cifras y la superioridad política de Paredes, no veo cómo ganará. ¿Con las viejas redes sociales que se formaron todavía en la época en que Labastida quiso ser Presidente? ¿Hay un nuevo trabajo, serio, a profundidad, con la ciudadanía del DF? Nada. Cero. Cuando en Tlalpan, por ejemplo, nos veíamos abrumados por la corrupción perredista en vano llamamos en busca de ayuda al PAN y al PRI, ninguno acudió. No les importó siquiera ver los problemas. El PRI se auto eliminó. ¿Resurge dentro de los escombros? ¿Peña Nieto y sus amigos suponen que aquí hay un efecto positivo a su partido sólo porque en otras partes lo hubo merced a su discurso trasnochado? La antigua y corrupta base priista capitalina ahora trabaja para el PRD. El retorno es complicado. Imagino que el PRI algo podrá conseguir. Pero no veo a otro que no sea Mancera como titular del DF. El PAN podría ocupar el segundo lugar y mucho me temo que Paredes volverá a conquistar un tercer sitio pese a ser la más conocida y brillante de los tres.Es evidente que otros escenarios podrían darse a pesar de las encuestas tan favorables al PRD. Pero dudo que haya modificaciones imprevistas. El rumbo está trazado hasta que los capitalinos se percaten del cheque en blanco que le firmaron al PRD. Lo imposible de dudar es que de hoy en adelante la ciudad capital será un sitio mucho más amable y plural que antes. El poder no será absoluto ni tan autoritario en consecuencia. Quizá menos corrupto. Esto es un triunfo ciudadano, a ningún partido le corresponde.


Excelsior - 2012-01-22

enero 20, 2012

Mario Benedetti, algunos recuerdos

Recuerdo claramente el dolor que me produjo la noticia del fallecimiento de Mario Benedetti. Sólo lo vi una vez, en 1964. Lo conocía por La tregua (1960) y Montevideanos (1959), por poemas dispersos y por una férrea voluntad izquierdista. La primera novela me confirmó en la idea de ser novelista. Fernando Benítez me mandó entrevistarlo, a él y a Nicolás Guillén para México en la cultura, ya en la revista Siempre! Batallaba en dos frentes: uno, para convertirme en literato, el otro para ser periodista. Fui a buscarlos al desaparecido Hotel el Prado. No estaban. Decidí esperarlos. Pocos minutos después llegaban juntos Benedetti y Guillén. No eran tiempos fáciles, la guerra fría estaba en su apogeo y la naciente Revolución Cubana nos había dividido a los latinoamericanos. Unos la apoyábamos con vehemencia, otros la rechazaban con aversión. Los intelectuales que se solidarizaban con Fidel Castro y los suyos estaban unidos y enfrentaban las críticas de tiranías militares y personajes fieles a la postura norteamericana. México, con reservas y temores a la reacción de EU, era la sede de un encuentro de intelectuales (el II Congreso Latinoamericano de Escritores) cuya evidente filiación era de izquierda y en más de un caso, izquierda comunista.
Me acerqué con timidez a Mario Benedetti y le dije que era enviado de Fernando Benítez. El uruguayo estaba inquieto, nervioso, la reunión de artistas e intelectuales que celebraban en México era acosada por Gobernación y la CIA. En la Presidencia estaba Gustavo Díaz Ordaz. Benedetti me dijo: “Más adelante, déme un poco de tiempo.” Entendí que estaba siendo inoportuno. Y como Guillén dijo algo semejante, regresé, pues, no con una entrevista sino con la pequeña crónica de dos entrevistas fallidas.

Seguí leyendo a Benedetti y admirándolo. Su fama de narrador y poeta aumentaba. Y mientras otros escritores como Mario Vargas Llosa, Guillermo Cabrera Infante y Severo Sarduy rompían con la Revolución Cubana, escritores como Julio Cortázar, Alejo Carpentier, Gabriel García Márquez sostenían su admiración y apoyo. Benedetti se mantuvo siempre dentro de aquellos que creyeron en ese movimiento cubano, acosado, mal comprendido, al que el tiempo le jugaría una broma pesada. El derrumbe del socialismo socialista fue mucho peor que la invasión de Playa Girón y el bloqueo que hasta hoy, con Obama, han mantenido los norteamericanos.

Cuando dirigía el suplemento cultural El Búho, en Excélsior, supe que Benedetti venía a México. Su prestigio estaba consolidado. Le solicitamos una entrevista y ahora sí la concedió con facilidad. Eran otros tiempos. Imagino que de alguna manera fue una cortesía para reparar el antiguo rechazo a un joven escritor. Así quiero suponerlo, pues tan importante era aquella entrevista solicitada a nombre de Fernando Benítez como la de un suplemento exitoso dentro de un diario de mucha venta. Fue generoso con la reportera enviada: habló tanto de temas políticos como literarios. Fue severo con la política exterior norteamericana y solidario con Cuba. El director del periódico consideró que era un documento extraordinario y lo mandó a primera plana. Ante mis insistencias, lo dividimos en dos: la parte literaria quedaría en El Búho, bellamente ilustrada por Oswaldo Sagástegui, hoy retirado de la caricatura y dedicado a la pintura.

Si los editores mexicanos imaginan que aquí no leemos poesía, habría que revisar las ventas de poetas como Mario Benedetti. Cuando estuvo en Bellas Artes para leer su poesía, como Jaime Sabines o Rubén Bonifaz Nuño, la sala principal se abarrotó y hubo necesidad de poner pantallas para que aquellos que no pudieron ingresar al Palacio disfrutaran la lectura del uruguayo.
Benedetti cultivó todos los géneros, fue un escritor realmente memorable y querido, aceptado por completo. Era un hombre de izquierda real y lo respetaban por igual personas de otras ideologías. Su poesía y su prosa narrativa, su lenguaje literario, era el del amor, el de los recovecos del alma y no aquéllas que imaginan servir a una causa normalmente efímera. Recibió multitud de reconocimientos y muestras de afecto y admiración, pero también fue largo tiempo un hombre de exilio, perseguido por tiranos, cuyo principal refugio fueron las letras.

Escribió mucho, unos ochenta libros, y todos fueron bien recibidos por los lectores y traducidos a más de veinte idiomas. Algunos de sus argumentos, como el de La tregua, fueron al cine y sus poemas a canciones de Silvio Rodríguez y Joan Manuel Serrat. La pasión por la literatura y su indeclinable postura de izquierda, lo convirtieron en un hombre afamado y en una auténtica leyenda. Obtuvo muchos premios destacados, pero como Borges (a quien Benedetti le criticó su posición política, jamás su literatura perfecta), no le dieron el Nobel. Dudo que América Latina haya tenido otro escritor más desinteresado y generoso que Mario Benedetti. Por ello tantos lectores, tanto amor, tanta admiración. Murió no muchos años después de su compañera de toda la vida, Luz López, a los 88 años de edad. Nos heredó una literatura luminosa, de asombrosa sencillez y profundidad notable. Un ejemplo de dignidad política en el continente ahora agobiada por políticos y políticas lamentables.

Opinión 2012-01-20 - La Crónica

enero 18, 2012

Felipe Calderón en busca de asilo

La noticia, aunque de manera discreta, ya ha aparecido en varios medios, todos serios, yo sigo los datos de El Universal: Felipe Calderón está buscando casa dónde vivir al concluir su fatídico periodo presidencial que al momento, según fuentes oficiales, rebasa los 50 mil muertos y hereda un caos político que incluye a su partido. Su esposa, Margarita Zavala, es la asignada para encontrar una residencia acorde a la importancia del personaje que no busca vacaciones, sino exilio voluntario a causa de un país que desordenó todavía más escandalosamente que Vicente Fox. La primera dama examina posibilidades en Estados Unidos, pero no desdeña España. ¿Tendrá alguna relación con la demanda que Ernesto Zedillo ha recibido para responder por la matanza de Acteal, en Chiapas?

Hombre listo o al menos conocedor de sus muchos errores y desatinos, no tiene pensado esperar la clemencia de Enrique Peña Nieto o de López Obrador. Aunque de ganar Josefina Vázquez Mota, quien en estos momentos ha crecido mucho sobre sus rivales Creel y Cordero, podría encontrarla, pues aunque le ha puesto obstáculos defendiendo a su delfín, tiene fama de ser prudente y no rencorosa.
La mejor jugarreta (que no jugada política) de Calderón fue designar sin consulta alguna a la señora Miranda de Wallace no para ganarle al PRD la capital, sino para arrebatarles al PRI y al PRD votos para el PAN. En este sentido, la ex luchadora social se ha prestado a un juego perverso. Quizá así Vázquez Mota (y nadie más dentro de Acción Nacional) podría derrotar a los que ya avanzan hacia Los Pinos. Sin embargo, es una posibilidad remota: ¿cuántos votos podría atraerle Wallace al PAN? Muchos, sin duda, pero no los suficientes para que mantenga la presidencia. Desde ahora ya ha comenzado el año electoral: las encuestas le dan larga victoria al PRI. Pasó el escándalo de la FIL de Guadalajara; para Peña Nieto no disminuyeron las intenciones de voto, se mantuvo como puntero. Por su lado, Andrés Manuel conquista simpatías repartiendo desde ahora cargos dentro de su posible gabinete. Espero que haya contado las secretarías bien, porque ya ha ofrecido dos veces un mismo cargo. Prometer no empobrece, dice el refrán. Sus fanáticos lo comprueban: menos si promete lo imposible con dineros oficiales. En todo caso, si AMLO ganara la presidencia, no sólo se iría Calderón al ostracismo, también medio gabinete actual. Ni es amoroso ni busca la reconciliación nacional. Sólo hay que escuchar sus palabras rencorosas y las muy sonoras de sus adeptos que no cesan de insultar a quienes no están de acuerdo con que el nuevo Mesías ya está entre nosotros.

Pero centrémonos en Calderón y su búsqueda de asilo. Esta conducta es desmoralizadora. La cúpula panista debe estar temerosa por alguna información que sólo manejan Calderón y su primer círculo y que pone en riesgo su tercer triunfo presidencial. Quienes dentro del PAN son realmente demócratas convencidos, que nada quieren del pasado, no deben sentirse orgullosos de la manera en que Calderón y su empleado Gustavo Madero designaron candidata a la señora Wallace, sin ninguna consulta ni votación, mientras que un puñado de confiados aspirantes al GDF luchaban con sus propias armas por obtener la posición. Eso es digno del peor PRI, no hay duda. Pero lo hizo el transparente PAN, el partido dizque ciudadano que fundó Gómez Morín como contrapeso a una izquierda real, la que se desarrollaba bajo el mandato del general Cárdenas.
Tiene, pues, razón la familia Calderón en planear la salida a un país donde no haya extradición o algún tipo de institución que pueda echarle la mano para al menos saber qué sucedió durante estos turbios años de guerra contra el crimen organizado.

La apuesta de Felipe por Cordero no funcionó, escogió al peor de los candidatos. Le queda admitir la superioridad de Vázquez Mota y no seguir cometiendo errores políticos de gravedad. Se fue Alonso Lujambio, ¿a quién pondrá en su lugar, a la muy desprestigiada Consuelo Sáizar o buscará una persona con obra y currículum académico para continuar el trabajo en la SEP? Le quedan pocos meses para cometer acciones correctas, que le valgan el aplauso popular. ¿Tenía sentido inaugurar a fuerza, de esa manera espectacular, la costosa Estela de Luz? No. Este tipo de tareas no le ayudan, corroboran a quienes están convencidos de su incapacidad. Ello ha permitido que el PRI crezca y tenga un candidato exitoso, que López Obrador vuelva a adquirir fuerza. ¿Y el PAN? Allí está todavía buscando votos, cambiando personajes de medio pelo en el gabinete, recurriendo a candidatos externos porque dentro no los tiene o no los quiere ver.

La presidencia de Calderón concluye entre mil dificultades: tuvo que explicar que su trabajo no sólo está concentrado en la guerra contra el crimen organizado, que hace otras cosas, las enumera y a pocos convence. Así como recordamos a Díaz Ordaz por su actitud criminal contra los estudiantes y aceptamos que López Portillo y Echeverría fueron demagogos perfectos, a Calderón le aguarda un futuro ingrato: no deja buenos recuerdos y sí miles de deudos esparcidos por el país.

Opinión 2012-01-18 -
La Crónica

enero 16, 2012

Ciudadanos y políticos

Nada más distante de un ciudadano que un político. Podemos aceptar la idea clásica aristotélica de que el hombre es un animal político, pero el que tendamos a reflexionar políticamente no nos convierte en profesionales de la administración pública. En México, en vista de la repugnancia que producen los partidos, la sociedad se ha visto obligada a dos cosas: a rechazarlos o a pretender que un ciudadano de pronto se convierta en gobernante. Esta última posibilidad le elimina la respetabilidad que le concede ser parte fundamental de la sociedad y ponerse al servicio de un partido, el que sea. Las leyes en tal sentido son rígidas y para postularse a un cargo de elección popular es indispensable la aceptación de uno de ellos. Por más que se diga independiente, tiene que asumir algunos compromisos con el postulante.

La impresión que en general producen quienes son ciudadanos y de pronto saltan a un partido es que era el proyecto o fueron consolidándolo poco a poco. Nadie resiste el poder. Algunos para explotarlo, otros para hacer el bien o al menos intentarlo. En Tlalpan, hace años, hubo un aspirante a delegado ciudadano, José Alcaraz, me pareció que si sus intenciones eran las de contribuir a la dignificación de una tarea altamente desprestigiada y en una delegación por donde han pasado los más corruptos perredistas, de El Pino a Higinio Chávez, como vecino de esta zona debería ayudarle. Fue aplastado. Más adelante se sumó al PRD, se hizo furibundo pejista y marcelista, se olvidó de la ciudadanía y sus viejos propósitos, hoy ocupa un importante cargo y con frecuencia veo acusaciones de corrupción o ineficacia en su contra. Entiendo. Para ganar es necesario estar afiliado o vinculado a un partido político, estos son tiempos de saltimbanquis.

En las redes sociales suelen exigir candidatos ciudadanos. ¿Pensarán que esta posibilidad libera de ataduras con los partidos? Al contrario. Hay que distinguir en principio al verdadero ciudadano del político en ciernes. Lo que tenemos realmente son políticos que no tienen una clara militancia, aunque sí simpatías por alguno de ellos. Un ciudadano bien intencionado, decente, con cultura y conocimiento de los problemas, debido a nuestra legislación, tiene que poseer una base, una estructura, recursos económicos; el IFE no se los dará a él a menos que tenga un partido como apoyo y representación. Por más candidato ciudadano que se diga, contenderá por una plataforma y un conjunto de ideas y valores que caracterizan a un organismo político. Por más que el PRD diga querer ciudadanos para cargos de representación popular, no los tomará de entre sus mayores críticos, sino de personajes afines. Los ejemplos son infinidad. Pero si alguien acepta la mejor propuesta hecha por un partido político, estamos ya en presencia de un arribista, alguien de origen ciudadano, ciertamente, pero que ha asumido un compromiso con un organismo cuyas reglas son más o menos claras.
Jorge Castañeda quiso ser candidato presidencial ciudadano y no pudo a pesar de la larga batalla que dio. Si hubiera sido propuesto por un partido en calidad de aspirante ciudadano y se hubiera comprometido a tener algún respeto por los valores que representa, tal vez hubiera conseguido su objetivo. Fuera de la partidocracia nada, dentro de ella, todo, incluso la ausencia de tablas axiológicas. El PAN acaba de dar una clara muestra de este tipo de acciones, cínicas y demoledoras para sus principios fundacionales. ¿Para qué Calderón y Madero solicitaron que sus militantes buscaran la candidatura al GDF a través de procesos de apariencia democrática, si con tal de ganar votos recurrieron a una figura externa, quien ya había tenido contactos similares con PRI y PRD? Eso fue un dedazo a la manera del PRI tradicional. Jamás un acto abierto y limpio. En todo caso, el PAN pudo ponerla a competir por el cargo con los demás aspirantes. Optó por una acción autoritaria.

La señora Miranda de Wallace tiene todavía un alto prestigio, pero lo irá perdiendo en la medida en que se asuma, muy a su pesar, según dijo, candidata y quizá funcionaria panista. No representará tanto a la ciudadanía como al partido que la “convenció” de abandonar la postura que la hizo famosa. Con cautela, Javier Sicilia mostró su desacuerdo. Hay mejores rutas para los ciudadanos, como la movilización social, la búsqueda de grandes proyectos ideológicos que permitan la transformación positiva de México. ¿Por qué suponer que el cambio se da desde adentro del monstruo? En la época en que la izquierda existía, cuando alguien se hartaba de pobrezas y luchas desiguales, justificaba: Entraré al PRI para modificar las cosas y hacer la revolución desde adentro. Está visto que no hemos transformado las argucias para llegar al poder. Queda una inquietud: ¿Es posible gobernar un Estado populoso y conflictivo sin ninguna experiencia? La lucha social, ciudadana, se da desde la sociedad y en contra de los excesos del poder.

El notable Fernando Vallejo tiene razón en su definición de los partidos: PRI: escuela de corruptos. PAN: alcahuetes de corruptos. PRD: disidencia de corruptos. PT: apéndice de corruptos. Verde Ecologista: empresa familiar de corruptos. ¿Con cuál de ellos los ciudadanos quieren perder la virginidad?

Opinión 2012-01-16 - La Crónica

enero 15, 2012

Buena y mala suerte en Zedillo

Rubén Bonifaz Nuño dice con su habitual ironía que la suerte existe y que a él le ha tocado mucha, pero mala. Ernesto Zedillo, sin duda, está en situación inversa a la del poeta: siempre tuvo buena estrella. El asesinato de Luis Donaldo Colosio, que fue la quiebra del priismo, le dio, sin pedirla, la Presidencia de México. Eso se llama sacarse la lotería sin comprar billete. Era el final del sexenio de Salinas y cuando estaba a punto de concluirlo con altos niveles de popularidad, el mundo se le vino encima: al magnicidio hay que añadir el levantamiento zapatista. No había a quien entregarle la corona abollada. Manuel Camacho, al no ser designado sucesor, había roto la amistad y caminaba tortuosamente hacia “las izquierdas”. En la rigidez priista, era Zedillo o nadie. Fue presidente con alto índice de votación. Los “errores de diciembre” mostraron la enemistad oculta entre Salinas y el nuevo mandatario. Mientras Zedillo toleraba que los guardaespaldas de sus hijos madrearan a los de U2, Salinas salía a un largo recorrido y planear la recuperación de su prestigio y, dicen sus enemigos, a rumiar la venganza. Dejó de ser afortunado y pasó a formar parte de los Judas que suelen quemar en Semana Santa. De poco le han servido su inteligencia y cultura. Hoy personajes oscuros se dan el lujo de ironizarlo. Él responde con libros.Ernesto Zedillo fue el sepulturero del PRI. Cumplió al seleccionar al peor candidato y luego entregarle la banda presidencial al más patético de los opositores: Vicente Fox. Al parecer, se fue limpio, dejó un país tranquilo o eso parecía antes de que la olla exprés donde hervían los partidos políticos estallara. Para colmo de la buena suerte, no se dedicó a escribir sus memorias o a reposar en alguna playa; se contrató con diversas empresas multinacionales. Eso es grave: no es Juan Pérez, sino el dueño de una información privilegiada y eso le es útil a sus nuevos jefes, nunca al país.Sin embargo, regresaba a México y la gente no lo molestaba, nadie lo criticaba, como lo hacen con Luis Echeverría o, antes, con López Portillo, digamos. Podía entrar a cualquier restaurante lujoso y recibir felicitaciones y ninguna crítica. Pero llevaba sobre sus muchos pendientes el crimen de Acteal, Chiapas, en 1997, y acaba de aparecer. Se terminó su excelente racha. Está demandado por crímenes de lesa humanidad. Pero algo le debe el PAN, un partido agradecido. Ante la severa acusación, el gobierno mexicano reacciona: Zedillo tiene inmunidad presidencial, la demanda no procede. Pero el juez Baltazar Garzón, hombre de alto prestigio, responde lo contrario: Zedillo está fuera del cargo presidencial y al alcance de la justicia. Parte de lo que había argumentado exitosamente al conseguir la detención del criminal Pinochet.Si hasta hace unos días era posible ver a Ernesto Zedillo en aeropuertos y sitios públicos, no lo veremos más con la misma facilidad; estará rodeado de policías, quizá a solicitud suya, tal vez por el apoyo generoso del gobierno calderonista. La matanza de Acteal, así como muchos sucesos sangrientos, deben ser sancionados. Es evidente que Felipe mira hacia el futuro: donde familiares o asociaciones de derechos humanos lo acusen y responsabilicen por los muertos que su guerra contra el crimen ha dejado, una cifra considerable. Al respecto y por ahora, el mismo juez Garzón señaló que es un caso distinto, que no podemos señalarlo como genocida, una acusación que aparece con frecuencia en las redes sociales. Pero estamos ante una realidad cambiante. Así como Zedillo fue alcanzado por el pasado, algo semejante puede ocurrirle a Calderón una vez que pierda la inmunidad presidencial y los familiares de las víctimas exijan justicia.Independientemente de los resultados de la demanda, Zedillo dejó de ser el hombre que no manchó la banda presidencial.


Excelsior - 2012-01-15

enero 12, 2012

René Avilés Fabila con Mario Saavedra



René con Mario Savedra en el Parque Lira donde recientemente fue inaugurado el
Museo del Escritor






Ha recibido medio millar de visitantes el nuevo Museo del Escritor

El Museo del Escritor, recinto inaugurado por iniciativa de la Fundación René Avilés Fabila, ha recibido alrededor de 500 visitantes desde que se inauguró el pasado 7 de diciembre, se informó hoy.

El recinto, dijeron a Notimex voceros de la institución, “resulta de enorme atractivo para los visitantes, tanto por su temática como por sus contenidos” y eso, añadieron, hace que cada día más personas lo visiten ávidos de recorrerlo.
Cuenta con más de 400 primeras ediciones firmadas por sus autores, como Gabriel García Márquez, José Saramago, Edgar Allan Poe, Rafael Alberti, Nicolás Guillén, Carlos Fuentes, Elena Garro, Alí Chumacero y otros más.

Entre ellos, Alejo Carpentier, Juan Rulfo, Juan José Arreola, Pita Amor, Rafael Solana, José Luis Martínez, Andrés Henestrosa, Augusto Monterroso, Carlos Monsiváis, Elena Poniatowska, Edmundo Valadés y muchísimos más.
Todos ellos reconocidos autores de obras capitales dentro de la literatura y sus más variadas vertientes, quienes han pasado a la posteridad (aunque muchos aun viven) gracias a su pluma fabulosa, mente creativa y ojo siempre atento.
Asimismo, destacaron las mismas fuentes, posee valiosos documentos. Por ejemplo, el poeta Dionicio Morales donó originales de Carlos Pellicer, Sergio Magaña y Alejandro Aura, y hay unas cartas de Uslar Pietri y Elías Nandino.
Entre el acervo que conserva bajo su custodia el Museo del Escritor destaca también un mueble, la mesa que fuera del Centro Mexicano de Escritores, en donde trabajaron casi todos los escritores mexicanos durante largas sesiones.
Iniciativa de Avilés Fabila, el Museo del Escritor dio sus primeros pasos en una sala de la fundación que lleva el nombre de este periodista y novelista mexicano, quien sacó adelante el proyecto con la idea de promover la cultura.
A un mes de inaugurado, ceremonia que aun se recuerdas porque congregó a personalidades de las esferas culturales, políticas, empresariales, intelectuales y sociales, la meta ahora es “que este museo sea un recinto activo y vivo”.
El proyecto que nació en marzo de 2008 cuenta con más de 400 primeras ediciones firmadas por sus autores, un número superior a las 500 sin firmar, aproximadamente 250 documentos entre cartas, grabados, cuadros de autor.
Su puesta en marcha se concretó gracias a las gestiones que con la finalidad de disponer de un inmueble adecuado para montar una colección única, realizó la Fundación René Aviles Fabila, apoyadas por Demetrio Sodi de la Tijera, jefe delegacional en Miguel Hidalgo y otros políticos e intelectuales de este país.
A decir de Avilés Fabila, la idea no es novedosa, pero fue bueno retomarla y buscar que instituciones de cultura y educación, particulares y oficiales, ayudaran a abrir el museo, como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).


Opinión 2012-01-11 - La Crónica

enero 09, 2012

Estela de luz, estela de miseria política

El encabezado de primera plana de La Crónica de hace unos días: anticipaba con lucidez analítica el significado real de lo que fue planeado, sin mucho talento, de lo que sería la majestuosa conmemoración del Bicentenario (dejemos de lado el Centenario, porque al PAN la Revolución nunca le ha hecho gracia): una obra producto de la incapacidad y de la corrupción que nunca se ha ido. El sábado pudimos comprobar que a pesar de las severas críticas, la mayoría razonables y fuera de tiempo, con un costo de mil 35 millones de pesos, que Calderón no tiene empacho en ser tan charlatán como su rival López Obrador. Su discurso fue vacuo y todo el ruido musical, los acarreados, los cohetones, las luces que brotaban como si fuera una escena de filme de Hollywood o de Disney, no son capaces de hacernos creer que será una obra memorable.

Parece increíble que hace más de cien años, un militar glorioso, Porfirio Díaz, convertido en atroz dictador, haya hecho obras que hoy son el símbolo de la nación como el conocido como Ángel de la Independencia. Ninguno de nosotros lo verá, pero valdría la pena hacer un ejercicio cercano a la ciencia ficción: ¿qué pensarán dentro de doscientos años del mamotreto que Calderón mandó edificar y el que por añadidura mostró la corrupción e incapacidad administrativa de su gobierno? Para empezar, imagino que Calderón será unas líneas en la historia y en ningún caso le serán favorables. La estela de luz podrá seguir allí, nadie estará dispuesto a invertir otra millonada en demolerla. Será un recuerdo de los gobiernos derechistas que tanto criticaron el ominoso pasado para dejarlo peor. Constituirá a no dudarlo un magnífico símbolo de la ineptitud política.
Evidentemente Calderón no tenía opción, luego de tanta palabrería sobre los festejos, de tantas promesas, sino inaugurarla con mucho ruido, mostrarla a México y al mundo como una de las maravillosas arquitectónicas, sólo equiparable a la remodelación del Monumento a la Revolución hecha por otro político demagogo: Marcelo Ebrard y que transformó un monumento funerario a los muchos muertos de esa gesta, donde están los cuerpos de Calles y Cárdenas, en un espacio para festejos y tocadas de rock comercial. Los aparentes extremos se tocan.

Así como ver en el Zócalo alegres patinadores al mejor estilo neoyorquino para gozo popular y satisfacción política de un Ebrard visiblemente neoliberal, la estela de luz a muchos les recordó la imagen que en esa misma ciudad norteamericana se repite cada año nuevo en Times Square, cuando comienza la cuenta para despedir los doce meses anteriores. Fue emotivo ver llorar de falsa emoción a miembros del primer círculo de Calderón, la más conmovida era la titular de Conaculta, Consuelo Sáizar, quien necesita mostrar su amor al PAN por si se mantiene en el poder. Ahora, si gana Peña Nieto, la señora jura que igual se mantendrá en el cargo.

Me parece ocioso y hasta ridículo reflexionar sobre cuántas escuelas y apoyos pudieron darse a los niños con más de mil millones de pesos, era necesario hacer una obra destacada para conmemorar el Bicentenario, pero no con una estela de luz diseñada en las rodillas, que varió de presupuesto y que fue puesta a funcionar con un enorme retraso. Además con un alto consumo de energía.
El México de hoy trabaja sin ver el pasado y sin imaginar el futuro, sólo piensa en lo inmediato, en el presente. Lo peor del asunto es que alguien en unos cuantos años, escriba que se trata de una estela fúnebre, en honor a los miles y miles de caídos en la guerra contra el crimen organizado.

Retomando de nuevo a La Crónica: no cabe duda que fue un acto precipitado, hecho a escondidas, vergonzante; a los medios se les citó con horas de anticipación y a quienes participarían en la ceremonia se les dijo que era un ensayo. “Dio la impresión de que sólo se quería cumplir con el trámite y evitar expresiones de rechazo por la opacidad, el retraso, presuntos actos de corrupción y manifiesta ineptitud en todo el proceso para contar con un monumento al Bicentenario que nació con mal hado.”

Imagino, según están los valores en México, que vivimos bajo una enorme tensión política, donde todos reparten leña contra todos, aún entre correligionarios, en vísperas de un imperfecto proceso electoral, con una inmensa corrupción y un cinismo poco usual en el sistema político. Por ello, el monumento a la incapacidad, que mide 104 metros de altura y está constituido por 1704 placas de cuarzo, con un complejo sistema de iluminación y que fue inaugurado 16 meses después de la fecha programada, es lo que menos importa, será a lo sumo un punto de referencia para evitar confusiones en una ciudad caótica.
Lo más lamentable es que el presidente Felipe Calderón haya tenido que dar explicaciones “técnicas” del retraso, en lugar de pronunciar una memorable pieza oratoria sobre la historia de México y en especial sobre su futuro, un futuro promisorio, no el cargado de oscuros nubarrones a causa de las pésimas administraciones panistas que muchos imaginamos liberadoras del pasado.

Opinión 2012-01-09 - La Crónica

enero 08, 2012

Entre Marx y Cupido

Si la propuesta de AMLO no es una aventura política sino una invitación para hacer el amor, estoy de acuerdo.

La política mexicana está peor cada día y ni siquiera es divertida, sino trágica. La confusión reina sobre la cordura. Los nacionalistas piensan que es plausible que el PRD de AMLO y Ebrard nos divierta disfrazando a la ciudad capital como una Nueva York de petate. Destierran las costumbres originarias y destacan las tradiciones estadunidenses. A veces, a Reforma le ponen el toque europeo con ridículas cabañitas tipo suizo. “Las izquierdas” son todo menos izquierda.

Integradas por ex priistas, ex panistas, arribistas, oportunistas, se han deslavado hasta ser rosa mexicano en el mejor de los casos, un centro deslavado capaz de unirse a la derecha con tal de ganar un estado o una alcaldía.El colmo es la nueva invención de AMLO y sus asesores: la República Amorosa. Nadie ha conseguido explicarla, mucho menos su creador, quien de violento pasó a émulo de San Francisco de Asís. El nuevo eslogan es una copia más del célebre I Love New York, corazoncito incluido, dedicado a López Obrador. Un caudillo sin lecturas, repetitivo, de un pragmatismo rudimentario pero habilidoso, lo que le permite enorme éxito: atrás suyo van intelectuales y artistas ingenuos o que buscan provecho. Hace años, cuando Cuauhtémoc Cárdenas lo promovía para jefe de Gobierno capitalino y el PRD le falsificaba residencia aquí, Ikram Antaki advirtió los riesgos. Es tarde. La mentira, la demagogia y el circo se adueñaron de la política y de los medios. Nadie se ha tomado la molestia de investigar qué es la izquierda hoy en día o qué debiera hacer; asumen simplemente lo que una serie de corruptos indican.Lo más grotesco es un golpe publicitario aparecido en las redes sociales, donde ex comunistas exhortan a quienes fuimos militantes de algunas de las organizaciones de izquierda real, a sumarnos a la campaña del amor de AMLO. Como otra tomadura de pelo, me parece bien, pero ¿realmente los que creyeron en Marx y Engels, en el socialismo científico, en las ideas de Lenin, Trotski o Guevara, en grandes ideólogos que soñaron con un nuevo sistema, ahora tienen que promover una sandez: la República Amorosa, orientada por una Constitución Moral? Tal ridiculez, ni como utopía podría ser tomada en serio. Recordar las mejores de ellas (Campanella, Owen, Moro…) impediría tomar en serio una propuesta demencial. Que ex priistas, ex panistas o vivales digan que les parece una genialidad es normal: son personas en busca de empleo. El colmo es que quienes fueron militantes socialistas ahora promuevan el voto amoroso, la fraternidad mística. ¿De qué sirvieron las lecturas e ideas científicas que discutíamos en células y reuniones de trabajo —muchas de ellas clandestinas—, en congresos, que debatíamos con soviéticos, chinos o cubanos cuando existía el socialismo real? Por lo visto de nada. Han encontrado una manera cínica de sumarse a una campaña que ven ganadora, ordenada por alguien brutal.Nadie que conozca de cerca o de lejos a López Obrador y su círculo íntimo puede creer que de la prédica violenta pasaron a la contemplación divina. Los lobos se han disfrazado de ovejas. Sus seguidores también balan, pero no para amarnos los unos a los otros, sino para seguir afianzados a la corrupción y al autoritarismo que han mostrado con impudicia. No sé qué resultados tendrá ese llamado a votar por el amoroso AMLO. Podría dar resultados en un país de escasa ética y excesiva corrupción política, donde la confusión es una virtud y los valores están extraviados a causa de los políticos que tienen ocurrencias, no ideas.Ahora, si la propuesta no es una loca aventura política y sí una invitación para que nos concentremos en hacer el amor los unos con las otras, o como sea, considerando la diversidad, estoy de acuerdo. Por ventura, los hoteles de paso han proliferado: los hay de precios razonables y cuentan con toda clase de servicios y productos complementarios.

Excelsior - 2012-01-08

enero 06, 2012

¿De dónde saldrá el gabinete amoroso?

Aceptemos que hay un nuevo López Obrador, que no es violento ni autoritario, que ha hecho un gran esfuerzo y es ahora un Gandhi redivivo, un nuevo Jesucristo, incapaz de mentir y que no ambiciona el poder tan sólo por el placer de detentarlo a plenitud, como suele ser el presidencialismo a la mexicana: dominante en exceso. Ya en Los Pinos seguirá predicando la fraternidad y el amor. De acuerdo. Pero al ver la lista de sus seguidores, de aquellos que conforman el primer círculo de su campaña, al estudiar a sus colaboradores más cercanos y no a los nombres de hipotéticos integrantes de su posible gabinete, nos percatamos de la enorme farsa: a ninguno de ellos le ha pasado por la cabeza tener un nuevo código moral, una república amorosa (algo que nadie ha explicado satisfactoriamente, lo que implica una tomadura de pelo). En principio, porque no es tarea fácil, mejores hombres y mujeres lo han intentado y fracasado. La humanidad sigue, como lo señaló Marx, en la prehistoria. El capitalismo lo impide: no es un humanismo, es un sistema rapaz e injusto que a lo sumo concede lastimosas ayudas a las masas trabajadoras.

Un pequeño recuento de los hombres y mujeres que ayudarán a López Obrador a edificar el proyecto que sacó de la chistera una vez que no funcionó aquello de “primero los pobres”. Ninguno representa la decencia y la dignidad, son personajes que desean el poder no para que nos amemos los unos a los otros, nos cuidemos y estemos pendientes de una nueva constitución moral basada en el amor y la felicidad, sino para explotar y robar los unos (ellos) a los otros (nosotros). No es posible darlo completo, pero sí proporciona una muestra de esos filósofos de la bondad, no son ajenos a la corrupción y la violencia. René Bejarano y Dolores Padierna, Carlos Ímaz y Claudia Shimbaun, Salvador Martínez della Roca, Higinio Chávez, Clara Brugada, Guillermo Sánchez Torres, Dante Delgado, Porfirio Muñoz Ledo, Alberto Anaya, Gerardo Fernández Noroña, Amalia García, Martí Batres… Todos con un virulento discurso, con una agresión siempre a flor de boca. Por otro lado, para diputados y senadores y las delegaciones, AMLO no quiere descuidos y allí están sus leales menos ruidosos en una lista complicada que pone en evidencia sus dotes de caudillo aguerrido que pretende el poder absoluto. Aquí hay de todo: ex priistas, ex comunistas, ex panistas, intelectuales orgánicos, con algo en común: la devoción ciega por él.
Si con estos personajes que han hecho pésimo uso del poder local AMLO va a gobernar y reconstruir el país sobre nuevas bases donde el amor y la honradez sean el meollo de la administración pública, pues los mexicanos estamos perdidos. ¿Paz, tranquilidad y certidumbre de llegar a casa sin problemas callejeros en el DF? Aquí padecemos 16 marchas diarias, lo que equivale a medio año de bloqueos en las principales calles. Sólo Bucareli, por ejemplo, estuvo cerrada 21 días, según información proporcionada por el reportero Fernando Martínez. Prevalecen los bloqueos, plantones, manifestaciones, caravanas de protesta y, para colmo, algún tipo de festejo que se le ocurre al GDF. Cada rato, entre autoridades y manifestantes, la ciudad del “mejor alcalde del mundo” queda entrampada e impide que la gente, con o sin coche, pueda moverse hacia sus trabajos o casas. ¿Podemos olvidar el plantón de López Obrador en el Paseo de la Reforma, luego de designarse presidente legítimo? Las calles han pasado a ser propiedad privada y el peatón se ve obligado a sortear puestos de mercancía pirata o de plano caminar por el arroyo vehicular, con los peligros que ello implica. Resulta ocioso señalar la basura acumulada en calles céntricas y, asimismo, en las periféricas, porque las autoridades capitalinas no quisieron considerar el cierre del Bordo de Xochiaca y ninguna zona aledaña al DF quiere nuestras miles de toneladas diarias de desperdicios.

Los partidarios de AMLO sostuvieron con tenacidad la guerra contra el presidente ilegítimo Calderón. A lo largo de casi cinco años se negaron a reconocerlo como mandatario oficial, las ofensas no fueron pocas y sólo concluyeron cuando el PRD y el PAN se preocuparon del crecimiento del PRI, por su posible regreso, y se aliaron con los resultados que conocemos. Hasta ridículo es hablar de PRIAN, cuando Acción Nacional y el de la Revolución Democrática han unido esfuerzos una y otra vez.

Por ello es válido preguntarse si AMLO y quienes lo apoyan y sostienen serán capaces de modificar su estructura cultural, sus orígenes y hacer de México un país decente, digno, donde la corrupción y la violencia, la mentira y la demagogia, la incapacidad administrativa y el respeto a los ciudadanos, sea algo cotidiano, así como hoy es justo lo contrario merced a la violencia y el autoritarismo del PRD, PT, Movimiento Ciudadano y Morena, que hasta hace unos días ponían en práctica en cada acción suya. Imposible opinar en contra, disentir, porque los insultos aparecen de inmediato, como un claro anticipo de lo que será la famosa república amorosa, sólo una vaga idea, distante de la realidad. Por fortuna, no los veremos en Los Pinos.

Opinión 2012-01-06 - La Crónica

enero 04, 2012

El Papa, ¿por quién votará?

Leí una nota periodística que preguntaba por quién votará el Papa en su viaje a México. Lo natural explicaba el artículo, es que muestre, de una u otra manera, su voto o sus simpatías por el único partido que oficialmente se declara católico: el PAN. Tanto Vicente Fox como Felipe Calderón lo son y han acudido a misa y han comulgado públicamente. En ambos casos, y contrarios a la tradición priista, los mandatarios han invocado a Dios, desde luego, el de los católicos, no el de judíos o musulmanes.

La nota añadía que el viaje es sospechoso, pues ocurrirá justamente en vísperas electorales. Y México, imposible olvidarlo o dejarlo de lado, es un país predominantemente creyente. Desde tal perspectiva, imposible desdeñar que la presencia de la más alta autoridad del catolicismo y por más que en las redes sociales muchos manifiesten su repudio a tal viaje, se llevará a cabo, está confirmado, y sin dudarlo será exitoso tanto para el gobierno de Calderón como para el Papa.
Para mayores datos, Ratzinger sostendrá un encuentro con Calderón, ambos son jefes de Estado. Por tal razón, el articulista sostiene que eso, en periodo electoral, beneficiará al PAN. Es muy posible que así sea. Pero la pregunta es, ¿el Papa sólo sostendrá el encuentro obligado con el presidente de México, o se dejará utilizar por Marcelo Ebrard, por ejemplo, quien desde su privilegiada postura de jefe de gobierno capitalino, podría entregarle las llaves de la ciudad (las que por cierto nada abren)? Para no ir más lejos, los aspirantes presidenciales del PAN y del PRI van a misa y comulgan. Peña Nieto se casó en segundas nupcias por el rito católico y el candidato de “las izquierdas”, López Obrador le confesó a Joaquín López Dóriga su profundo cristianismo. Incluso, en esa entrevista, dijo ser católico, quizá por dos razones: una, para que la población sintiera mayor simpatía por él, pues está educado en el protestantismo y la segunda porque es mitómano.

No cabe duda que los políticos mexicanos tratarán de llevar agua a su molino como bien dice el refrán y buscarán la manera de encontrarse con el alto prelado. A su vez, Ratzinger querrá atraer a más almas para su rebaño, que en México es inmenso. No hay duda que el Papa carece de la enorme popularidad que poseyó, y conserva su antecesor, Juan Pablo XXIII, pero eso no le quita el rango. Ya veremos el recibimiento espectacular que le darán los mexicanos, no importa que algunos inconformes señalen su militancia inicial en las tropas de salto de Hitler.
Hay muchos políticos, sobre todo conservadores, que piensan en que no estaría mal crear un partido demócrata cristiano en México. El PAN está a segundos de serlo, pero sin la seriedad que en algunos países europeos tienen. La discusión será retomada en esos días de marzo, cuando los aspirantes presidenciales quieran una plática, un saludo o una bendición papal para que lleguen sin contratiempos a Los Pinos. Una especie de milagro. Sin embargo, tengo la impresión que eso en México, por católico que sea, no sucede. Ninguna de las grandes batallas de los conservadores tuvo éxito.

Tener relaciones con el Vaticano y recibir al Papa tendría que no ser un problema. A Cuba va a ir y dudo que las cosas cambien gran cosa, a lo sumo habrá intercambio de cordiales saludos, promesas de bienestar y sin duda alguna discreta crítica de Ratzinger al régimen cubano, la que bien podría ser contestada con la misma cautela recordando la militancia juvenil del sacerdote. Se entrevistará con el no creyente Fidel Castro. Pero no nos anticipemos tanto y preocupémonos por México. Tratemos de preservar algo que es fundamental: la separación del Estado y la Iglesia o las iglesias para ser más preciso. La católica es poderosa arrogante, pero no es la única.

La democracia moderna exige pluralidad, pasa por multitud de tolerancias y escasos temores. La Iglesia católica mexicana se ha hecho insolente y gusta de entrometerse en los asuntos del Estado. Tarde o temprano terminará por entender que no vivimos más en el siglo XIX y que su preocupación fundamental debiera estar concentrada en la parte espiritual, aunque no por ello debe abstenerse a participar en las luchas que la sociedad da por adquirir un mayor bienestar material.

El Papa conversará con Calderón y hasta es seguro que lo bendiga y comparta públicamente la guerra contra el crimen organizado que tantas vidas ha costado. No más. Los votos estarán orientados por los proyectos de los partidos y sus candidatos, por sus historiales y compromisos y no por las posibles simpatías que Ratzinger pueda atraerle a un gobernante que le es leal espiritualmente.
El Papa nos visitará, hará publicidad para sus creencias y se irá. Los problemas de México requieren algo más que oraciones, exigen una sociedad fuerte, capaz de enfrentar las adversidades en que los actuales políticos nos han metido. La mayoría de los mexicanos tenemos la certeza, nuestra historia nos ha llenado de ejemplos evidentes, de que el Estado y las iglesias deben marchar cada quien por su propio camino y no fundirse en una sola institución, jamás.

Opinión 2012-01-04 - La Crónica

enero 02, 2012

Las extrañas conductas de las encuestas

El lugar común: las encuestas son como fotografías instantáneas que no deciden resultados. Por ello Cuauhtémoc Cárdenas decía que la mejor de ellas es la elección. El problema es que sí influyen en los ánimos y conductas de los electores. A unos les dan seguridad, a otros los convierten en seres más agresivos. Veamos una de las más recientes encuestas, una que hizo El Universal. Era extraña y sin duda inútil, pero así es cuando no hay noticias importantes. Trataba de saber quiénes habían sido, en el nacional y en el campo internacional, los personajes del 2011 para los mexicanos.

El político del año fue Felipe Calderón con el 39%. Enseguida se calificaba a Enrique Peña Nieto con el 24% y en tercer sitio estaba Andrés Manuel López Obrador con el 8%.

Para el DF, el personaje era Marcelo Ebrard, el “mejor alcalde del mundo”, con el 42% de simpatías. La sorpresa es que para los capitalinos le sigue Enrique Peña Nieto con el 14% y de nuevo en tercer sitio está López Obrador con el 9%.
Como figura internacional aparece Barack Obama con el 27%. Sorprende que lo siguiera el Papa Benedicto XVI con apenas el 10% y que en cuarto lugar quedara Felipe Calderón con el 2%, empatado con el recientemente fallecido, el genio de la electrónica, Steve Jobs. Es obvio que los encuestados no son los más indicados para precisar la importancia y los méritos de cada personaje y que simplemente pensaron en alguien que les fuera familiar.

En esta encuesta a mí en lo personal, me cuesta trabajo ver al Papa tan abajo, sobre todo considerando o imaginando que la mayoría de quienes respondieron a las preguntas son católicos a no dudar. La otra sorpresa es ver a Peña Nieto, pese a las violentas críticas por no saber decir qué tres libros influyeron más en su vida, tan bien posicionado en donde no debería estarlo: uno, junto al Presidente de México, dos al lado del jefe de Gobierno del Distrito Federal. Esto tendría que ser interpretado como una alta popularidad que no ha descendido. Sin embargo, más que buenas señales para Peña Nieto, quien deberá hacer campañas directas, vincularse a la población del país, como las que hizo para ganar el Estado de México en contra del PAN y de un PRD engallado por el apoyo total de López Obrador a Yeidckol Polevnsky y ganar las simpatías con propuestas serias y no con frases absurdas, como suelen hacer los políticos convencionales.

Pero otro dato que pone en la picota a la manía de hacer encuestas, es el siguiente: interrogados sobre temas culturales, el ganador del aplausómetro o al menos del reconocimiento de una sociedad que apenas lee buen literatura, resultó Carlos Fuentes con tan sólo el 4%, abajo quedó Mario Vargas Llosa, el hombre que acaba de obtener el Premio Nobel de Literatura y nos visita una y otra vez. ¿Predominó nuestro chovinismo? Tal vez.

En materia popular se impuso fácilmente Vicente Fernández sobre Luis Miguel. El primero obtuvo el 16%, mientras que al segundo le dieron un penoso tercer lugar con el 6%. Ni modo.

Los medios suelen, como hombres y mujeres, hacer recorridos ociosos por los doce meses transcurridos, asimismo realizar propósitos para cumplir y así mejorar. Pronto veremos los vaticinios para 2012. Los habrá de toda índole y con certeza la mayoría no se cumplirán. Es obvio que predominarán los asuntos políticos. Y aquí la polémica es intensa desde ahora que arranca el 2012. Hasta hoy las encuestas le dan una enorme ventaja a Peña Nieto. López Obrador afirma tener sólo de entrada 4 millones de votos seguros, no ha subido gran cosa. Pero el enigma hasta hoy es quién será el candidato presidencial del PAN. Tendría que ser, en buena lógica, Josefina Vázquez Mota, es más conocida y aceptada que Santiago Creel y Ernesto Cordero. Sobre todo, ha sido más propositiva, en tanto que los primeros se quedaron en los insultos al PRI y a Peña Nieto. Olvidan que el odio que Fox mantuvo contra López Obrador y sus repetidos ataques personales, le dieron un enorme peso al perredista. Por si ello fuera poco, las ofensas de AMLO contra el presidente mexicano (Cállate, chachalaca…) disminuyeron las simpatías del caudillo tabasqueño. Ésta es la ventaja que tiene Vázquez Mota, prefiere tratar temas de política nacional en lugar de obsesionarse en agresiones. A los mexicanos, está visto, mayoritariamente les disgusta ver a los políticos intercambiar ofensas. Los preferirían ver (algo difícil) intercambiando ideas o polemizando con argumentos serios y reflexiones inteligentes.
Pero volviendo al tema central, dudo que nos sirva de mucho saber que Fuentes le lleva un punto de ventaja a Vargas Llosa, eso nada tiene que ver con la literatura. No es un problema de votos, como en concurso de simpatía, sino de talento literario. Lo mismo ocurre con la política, tenemos que acostumbrarnos a escuchar ideas, posturas ideológicas serias, conocimiento de los grandes problemas nacionales y hallazgos para dar con las soluciones. Por ahora las encuestas contribuyen frecuentemente a confundir a la población que a orientarla. Los encuestadores tendrían que ser rigurosos en sus acciones. Hay mucho en juego.

Opinión 2012-01-02 - La Crónica

enero 01, 2012

Conaculta y la China Mendoza

No hay política cultural: hay odios y amores, ignorancia y perversión.

Desde que el PAN se instaló en Los Pinos, la cultura oficial ha venido a menos, ha perdido dignidad y en lugar de crear un magno proyecto de política cultural, los dueños del Conaculta se concentran en ideas propias y arbitrarias, en glorificar a los ya glorificados por el antiguo régimen. Hace 50 años satiricé en una novela, Los juegos, al grupo que se hacía llamar La Mafia, enaltecido en un libro de Luis Guillermo Piazza. Eran los dueños de la cultura oficial y de los medios de comunicación. Sus nombres son los mismos que hace unos días se reunieron, los vivos y los muertos, en Bellas Artes, como si el tiempo no hubiera transcurrido. Era el PRI de la cultura: ellos decían quién valía y quién no. Lo curioso es que ninguno recordó sus deudas y compromisos con la dictadura perfecta. Fueron, por ejemplo, apologistas de Luis Echeverría y hasta trabajaron para él. El Presidente respondió con premios, reconocimientos y cargos diplomáticos. Carlos Fuentes fue embajador en Francia. Más adelante, Fernando Benítez lo fue en República Dominicana y entre sus trabajos está una larga entrevista apologética a Carlos Hank González. Allí estaban, pues, vivos y muertos, los mismos de siempre. Por eso digo que México, visto desde fuera, no tiene media docena de autores valiosos.

Había algunas diferencias, aparte de la edad: José Emilio Pacheco, por regla general tímido profesional, la emprendió contra Peña Nieto más por solidaridad con Fuentes que para exhibirse como crítico de la ignorancia del priista. En esos mismos días, Pacheco accedió a retratarse con Mario Delgado, tampoco afamado por su cultura, y prestigiarlo: es el candidato de Ebrard al GDF. Ambos sonreían y el primero festejaba su salida del clóset del retraimiento. Total, tiene ya todos los premios desde los reconocimientos del priismo hasta los del PRD y del PAN.Consuelo Sáizar estaba regocijada, rodeada de los hombres más poderosos de la cultura nacional. No se le veía desconcentrada como cuando Fernando Vallejo dio sus puntos de vista contrarios a los presidentes panistas en Guadalajara. Viaja por todos lados segura de que gane quien gane (así lo afirma en público), conservará el cargo merced a su buena amistad con Elba Esther Gordillo. La lista de cuestiones criticables a su deplorable gestión, es más vista en las redes sociales que en los medios tradicionales que suelen ser cautelosos ante su violento carácter. Mi trato con ella es casual. Supe de su existencia cuando llegó al Fondo de Cultura Económica por sobre un escritor afamado y talentoso, Gonzalo Celorio. Alguien me la presentó y ella reaccionó con dosis de mal humor y muecas de desagrado. Ignoro por qué y no me interesa saberlo.
Ahora, apoyada por un mandatario de escasas luces culturales (como todos los políticos actuales), Conaculta edita el libro de una persona apenas conocida que justamente lleva como título el muy famoso, de origen popular, utilizado por María Luisa Mendoza: Ojos de papel volando, una obra bella y exitosa que editara Joaquín Mortiz y que hace poco reeditó Porrúa, con prólogo mío. Eso se llama plagio de parte de la autora e ignorancia de los burócratas del Consejo. ¿Qué hará la China Mendoza? ¿Demandarla a ella y a sus editores? En México no es fácil. Aún así, es indignante la ignorancia o mala fe de la burocracia cultural.
Sabemos que en el Conaculta existen criterios personales para llevar a cabo homenajes, reconocimientos y entrega de becas. No es un problema de talento, lo es de cercanía con Consuelo Sáizar, quien avasalla todo lo que Calderón en su infinita ingenuidad le entregó. No hay política cultural: hay odios y amores, ignorancia y perversión. Por fortuna, no será la burocracia cultural y educativa la que decida quién tiene méritos artísticos. La majadería, el robo a la China Mendoza será olvidado ante su enorme talento literario.

Excelsior - 2012-01-01