Tantadel

marzo 30, 2012

Josefina, mentir no es el camino

No es fácil entender al PAN de hoy, hago esfuerzos vanos para precisar qué le sucedió, por qué se atoró, por qué no supo mantener la dignidad que llevaba hasta que obtuvo la Presidencia de México. Al parecer se engolosinó y gradualmente se hizo de un añejo priismo. Lo vemos trampear, acarrear pobres, mantener vivo un sistema caduco que a nadie le gusta más y desde luego mentir y mentir, algo evidente en el discurso cotidiano de Felipe Calderón. ¿Dónde están los panistas que intentaban modificar el rumbo del país positivamente? A cambio, los panistas tramposos son cada vez más visibles.

Allí está la candidata presidencial del PAN. Una mujer intelectualmente limitada, autora de libros de autoestima que por razones de buena fortuna llegó a secretaria de Educación Pública, un tema que desdeña según sabemos a través de uno de sus escasos trabajos académicos. Por la UNAM, la que espera una respuesta satisfactoria, siente desprecio. Su masificación le molesta y no deja de tener razón, pero es claro que no entiende su función social y en consecuencia su necesidad de crecimiento. Tampoco que los gobiernos neoliberales, priistas y panistas, la han cercado y llenado de incomprensión.

Los cargos que Josefina ha podido atender, los ha dejado igual o peor, aunque nunca ha sido una presencia tan inútil como padece Gobernación. Aquí una cadena de ineptos ha contribuido a enrarecer la situación política del país. El o los gabinetes del presidente han fracasado en todo, pero en todo, todo. Calderón es perfectamente El gran solitario de Palacio. Más cercano al tiranuelo que al estadista. Su célebre guerra, justa quizá, ha sido tan mal conducida que ya 60 mil muertos prueban su error. Heredará una nación en pésimo estado, por más que sus panegiristas digan lo contrario. Para colmo, ha pisoteado el Estado laico. Cuando comulga públicamente, se justifica con un torpe argumento: Soy un mexicano más. No sabe lo que dice. Ese señor que se inclina ante su fe y ante el representante del Vaticano es ni más ni menos que el presidente de todos los mexicanos y entre esos millones estamos protestantes, musulmanes, judíos y ateos. Nunca le ha quedado claro que sus funciones no son las de orar frente a la sociedad, hacerle publicidad a una religión determinada por más que la profese.

Pues ahora Josefina Vázquez Mota miente con audacia o cinismo. No iba mal. Enfrentó a la cúpula presidencial y a la de su partido, el PAN y lo hizo con valor, se impuso al candidato de Calderón y apareció de pronto en el segundo lugar de las encuestas, arriba de López Obrador que es un político de largas tareas, asimismo tramposo y amigo de las mentiras. A Vázquez Mota le muestran una grabación donde ella descubre que su propia gente la espía, la acosa y reacciona con decoro. Pero rápido supone que ahora no debe pelear más con sus enemigos panistas sino con el PRI de Peña Nieto y luego de acusar a García Luna y a Sota, cambia su postura y señala a los priistas y a Peña Nieto que no tienen ninguna responsabilidad en el espionaje que el gobierno calderonista le hace o le hizo a su propia camarada Josefina. La mentira es monstruosa, la señora pierde votos. Si es realmente una buena católica, y profesa con seriedad su religión, ¿por qué entonces agrede un mandamiento de la ley de Dios: No mentirás? Sí, miente con desfachatez. La candidata recibirá un castigo ejemplar, pero no será su Dios quien se lo proporcione sino la sociedad que la ve engañar con impudicia. Allá ella, parecía gente decente, ahora vemos que es una militante política del montón. Qué pena.

Hasta hoy, López Obrador triunfaba con creces en el arte de mentir. Sólo su club de fanáticos cree que ha cambiado y perdonado a Felipe Calderón, vaya ridiculez. AMLO mantiene vivos sus rencores y sus afectos. Sigue odiando a quienes no están con él, porque se trata de un hombre violento, de extremos. No hay “República del amor” y menos “Cartilla moral”. El hombre odia más de lo que ama. Ninguna persona sensata y bien informada puede creer que es un hombre afecto a la verdad. Miente una y otra vez, sin mostrar fatiga. Pero ahora Vázquez Mota se ha incorporado a este torneo de falsedades con tal de triunfar. Falta poco para concluir un penoso proceso electoral donde triunfan las calumnias, las campañas sucias y el odio. El problema es que todo esto comienza en Los Pinos y desde allí se esparce por el país.

Rodeada de egresados de universidades privadas, tan caras al espíritu de la candidata panista, marcha dando tumbos. No iba mal cuando obtuvo la postulación de su partido. Trata ahora de hacernos creer que el duro fuego amigo al que Calderón la ha sometido, proviene de los priistas que a duras penas tienen capacidad e interés en saber qué dicen las pláticas telefónicas de una candidata, mal aconsejada, que pierde puntos, que entra de lleno, como dice el lugar común, a los fracasos por la puerta grande.


Opinión 2012-03-30 - La Crónica

marzo 28, 2012

¿Cómo arrancan los candidatos?

En unos días más comenzará la campaña oficial de los aspirantes presidenciales, aunque es evidente que todos han llevado a cabo acciones para promoverse y publicitarse más allá del ámbito partidista. Ninguno ha respetado a un IFE cada día más torpe e incapaz de imponerse a los partidos, por ahora el mayor poder en México. Luego de parlotear sobre la visita del Papa a México, donde virtualmente desapareció el Estado laico, y aprovechar a Benedicto XVI para mostrarse sensibles a la fe popular, este pasado lunes aparecieron encuestas a granel: El Universal, Excélsior y Milenio publicaron datos que en nada modifican la situación que guardan los candidatos. Como hasta hoy es normal, puntea en todas Enrique Peña Nieto y Gabriel Quadri aparece inalterablemente como el último, a pesar de que sea el más culto y nos jure no ser ni remotamente conocido de Elba Esther Gordillo. Pareciera que Andrés Manuel López Obrador no alcanzará la votación necesaria para fundar su “república del amor”, pues sigue alrededor del 20%, dependiendo de la encuesta.

En diversas entrevistas televisivas y radiofónicas, los representantes del PRI mostraron seguridad, pero insistieron en que el triunfo no está asegurado y que, en consecuencia, llevarán a cabo un minucioso y exhaustivo trabajo de campaña. En un país dominado por partidos capaces de cualquier cosa con tal de triunfar y en medio de una división y gran odio que obligó a Ratzinger a señalarlos en su discurso pronunciado en el Cerro del Cubilete. La suma de indecisos, aquellos que no forman parte del voto duro de cada uno de los partidos, es muy amplia y será la que determine el triunfo. Ello anticipa una violenta lucha, una guerra sucia, de todos contra todos. Sin embargo, es obvio, ya han aparecido indicadores de ello, que la guerra será del PAN y del PRD y aliados contra quien va adelante en las encuestas. Incluso ya fue publicado una especie de manual de bolsillo en un conocido diario, para señalar los lados flacos o débiles de Peña Nieto y cómo sus rivales podrían utilizarlo para derrotarlo.

Como los priistas tienen experiencia o eso suponemos, sabrán anticiparse. Pero en lo personal dudo que Peña Nieto y su equipo sean tan capaces como para enfrentar exitosamente a sus enemigos en el remoto caso que llegaran a ponerse de acuerdo.

Sin embargo, el sistema donde se mueven los políticos está de tal modo envilecido que hace poco, en un afamado programa radiofónico, transmitieron la grabación de la señora Vázquez Mota con sus más cercanos colaboradores. En ese material, grabado a través del más abyecto espionaje político, quedaba claro que la aspirante (en ese momento) era espiada por sus correligionarios, por las autoridades que rodean a Calderón. Ella mostraba su felicidad por el apoyo del diario Reforma e intercambiaba opiniones sarcásticas sobre los mensajes que debían subir a las redes sociales, principalmente a Twitter. Algún ingenuo admirador de Calderón señaló que el espionaje venía del priismo cuando es obvio que todo en este momento surge del gobierno de Felipe Calderón. Sólo espero que al comulgar con el Papa se haya arrepentido también de sus perversiones políticas, muchas realizadas en contra de los intereses del propio PAN. Ahora los políticos de todos los colores deberán ser cautelosos, no hay secretos, todo se sabe. Si el PAN espía a los suyos (“García Luna nos graba y Sota lo filtra”), ¿por qué no a los del PRI y a los del PRD?

La llegada del Papa a México tuvo una ventaja política para el PAN, sí, de acuerdo, pero no tan grande como el conservadurismo imagina. Este es un país donde las grandes batallas las han perdido los reaccionarios, la derecha histórica, y esto incluye a la Iglesia católica. Que sabe reponerse y hasta recuperar el poder, es otra cosa y se debe a la debilidad del Estado laico. Nadie niega que los candidatos, todos fueron en busca de publicidad, unos con fe, otros no tanto, lo evidente es que todos mintieron y fingieron como malos actores y actrices. López Obrador, iba a lo que iba, a buscar votos. Poco antes dijo que era ya tan bondadoso y generoso que hasta perdonaba a su enemigo Felipe Calderón. La nota produjo no pocas ironías y muchas risas. Fox quiso decirle al amoroso que la pelea entre ellos había acabado y lo petrificó la mirada llena de rabia de AMLO. Sólo Josefina Vázquez Mota estaba feliz, de nada tenía que arrepentirse ante el señor Ratzinger: ha sido clara y no ha mentido en su devoción política por Pinochet y Rajoy, su amistad con Vargas Llosa, a quien ningún panista ha leído, la presume como si ella fuera literata de alto nivel, cuando su medida son los libros de autoestima. Que yo sepa, esos pueden tener muchas ventas pero ningún mérito artístico. Son productos comerciales mal pergeñados.

Pero el caso es que la recta final hacia Los Pinos comienza con una alta puntuación para el PRI, muestra que las cosas no han cambiado en muchos meses y que los mexicanos debemos esperar todavía un mayor debilitamiento del Estado laico.

Opinión 2012-03-28 - La Crónica

marzo 26, 2012

Salvar el Bosque de Tlalpan

Vivo en Tlalpan desde hace 40 años. Cuando llegué, era un paraíso, a las faldas del Xitle: arbolado, tranquilo, con poca gente, junto a un bosque espléndido, dueño de vida silvestre original y fauna como ardillas, armadillos, conejos... Los problemas en esa parte de la ciudad empezaron cuando a la zona llegaron multitud de oficinas, almacenes comerciales y ambulantes. Las autoridades delegacionales priistas, panistas o perredistas siempre han privilegiado las grandes inversiones en detrimento de los ciudadanos que sólo buscan vivir en paz. Los vecinos siempre hemos defendido esa tranquilidad, a la que tenemos derecho. Con los priistas, el Colegio de Ingenieros quiso construir un edificio de 8 pisos con un restaurante en la parte alta. Nos opusimos y logramos que sólo fuera de tres pisos sin restaurante y que definieran al fraccionamiento Parques del Pedregal como zona de desarrollo controlado en la cual se estipulaba que sería sólo para uso habitacional.

Enfrente de ese edificio se encuentra el Bosque de Tlalpan con 254 hectáreas, el cual, desde que llegó el PRD, era utilizado para todo tipo de fiestas, conciertos de rock y actividades deportivas sin ningún control. En esa época logramos que se emitiera una declaratoria para considerarlo como Área Natural Protegida y ahí se estipulaba que en los próximos 6 meses debería ser publicado su Programa de Manejo para conocer cuáles serían las actividades permitidas. Esto nunca fue realizado y con todos los delegados perredistas el Bosque y la zona completa entró en un deterioro visible: ambulantes por doquier, basura, festivales ruidosos, construcción de veredas dentro del bosque sin control, proliferación de fauna nociva…

De pronto algunos vivales vieron el negocio y arrancaron el Festival Ollin Khan que duraba un mes con conciertos largos fines de semana que empezaban desde el jueves hasta el domingo en la madrugada. El ruido infernal y la gritería en una zona pacífica, llegaba hasta las tres de la mañana. Los días restantes, iban diversos grupos a ensayar. Entonces empezó nuestra larga lucha por suspenderlos. Años después, a través de denuncias, gastos de abogados y reclamos al delegado en turno, logramos que cambiaran la sede del festival.
El colmo fue en 2008 cuando al delegado Guillermo Sánchez Torres se le ocurrió la idea de instalar una pista de hielo en el Bosque de Tlalpan. En ese momento, como los perredistas no conocen más lenguaje que el de los plantones y marchas, nos vimos obligados a realizar uno en Insurgentes, Periférico Sur y Zacatépetl. Nunca lo habíamos hecho, pero era necesario. De esta manera logramos el apoyo de los medios y que la Secretaría de Medio Ambiente tomara cartas en el asunto. Tuvimos que erogar recursos económicos, contratar abogados y solicitar diez amparos, uno por cada fraccionamiento que colinda con el Bosque para que esa Área Natural Protegida fuera respetada. Por fin, logramos que no se construyera la pista de hielo y que la Secretaría de Medio Ambiente realizara el Programa de Manejo, y le solicitara a la delegación el traspaso del Bosque, para que fuera administrado por ella. Sobraban los motivos para ello: un gran deterioro del Bosque, alta corrupción con los permisos para instalar comercios dentro del bosque y a su alrededor, realización de fiestas particulares… Estaba a punto de ser chapultepequizado, esto es, destruido. Era utilizado como parque particular de las autoridades delegaciones para realizar cualquier cantidad de actividades prohibidas, menos las de cuidar esa Área Natural Protegida, algo que exige ciertos lineamientos precisos, particularmente en una ciudad que pierde su verdor.

Por fin, el pasado 20 de marzo se constituyó el Consejo Asesor del Área Natural Protegida “Bosque de Tlalpan”. Como principal función tiene la de fungir como un órgano colegiado y representativo de los sectores institucional, académico y social para apoyar a la Dirección del Área Natural Protegida en la planeación, evaluación, control y toma de decisiones para cumplir con lo estipulado en el Programa de Manejo.

Este Consejo constituye un espacio plural para la participación coordinada del gobierno capitalino y la sociedad, en torno a la protección y conservación ecológicas como elementos fundamentales del bienestar y la calidad de vida de la población aledaña al Bosque y del DF. Ello significa que con la instalación del Consejo Asesor se abren las puertas para la planificación a corto, mediano y largo plazos, de las actividades y los proyectos del Bosque de Tlalpan, con lo que se asegura su conservación bajo un esquema de participación social.
Políticamente esto es un duro golpe a Higinio Chávez, quien pasará a la historia como el delegado que perdió el Bosque de Tlalpan a causa de su ineptitud y altos niveles de corrupción. Guillermo Sánchez Torres fue peor. Los tlalpenses estamos hartos de tanta ineptitud y podredumbre que ha caracterizado a los gobiernos perredistas. No debemos votar más por ellos. Busquemos alternativas. Existen candidatos que han estado del lado de las luchas ciudadanas. Ahí está, digamos, Fernando Saucedo, presidente de la Asamblea Tlalpense, A. C. que busca dirigir esta atribulada delegación tomando en cuenta a las organizaciones sociales. Ha participado, como tantos otros, para frenar los excesos en el Bosque de Tlalpan. Necesitamos un buen candidato y un proyecto hecho en función de los intereses de los tlalpenses, no de los bejaranistas.

Opinión 2012-03-26 - La Crónica

marzo 25, 2012

Los animales prodigiosos: último eslabón de la evolución del bestiario medieval

Los animales prodigiosos: último eslabón de la evolución del bestiario medieval
Prodigoeus Animals: The Last Evolution of the Medieval Bestiario

Pasuree Luesakul
Universidad de Chulalongkorn, Tailandia
l.pasuree@yahoo.com


El bestiario medieval experimenta un nuevo impulso en Hispanoamérica en el siglo XX. Pues a través de la descripción, autores ofrecen una nueva visión de los animales tratados. A partir de los años sesenta, encontramos el género en textos brevísimos donde aúna la intención narrativa con la ensayística.
Por el uso de la ironía y las estrategias vinculadas a ella, los valores y la función del bestiario se invierten, por lo que el género sufre un cambio radical.
Entre las obras que pertenecen a esta corriente encontramos Los animales prodigiosos, de René Avilés Fabila. En este artículo me propongo analizar el libro como último eslabón en la evolución del género, destacando evolución del bestiario en el siglo XX, sus relaciones intertextuales y sus vinculaciones a la poética de Avilés.

Palabras clave: bestiario, siglo XX, Los animales prodigiosos, René Avilés Fabila.


In the 20th Century the medieval Bestiary experienced a new impetus in Latin America. Through their descriptions, the authors offer a new vision of the mentioned animals. From the 60s, we can find the genre in very short texts where the narrative intention is mixed with the essay’s characteristics. With the use of irony and related strategies, the values and the function of the Bestiary were inverted. As a result, the genre experienced a radical change.
Los animales prodigiosos of René Avilés Fabila is among the works that belong to this trend. In this article I propose to analyze this book as the last link in the genre’s evolution, emphasizing on the evolution of Bestiary in the 20th Century, its intertextual relations and its links to Avilés´ poetics.

Keywords: Bestiary, 20th Century, Los animales prodigiosos, René Avilés Fabila.

Fecha de recepción: 19 de noviembre de 2007
Fecha de aceptación: 27 de marzo de 2007



Introducción

En el siglo XX en Hispanoamérica se produce el renacimiento del bestiario, género que se originó en la Edad Media. Este hecho se comprueba en la gran cantidad de muestrarios de animales publicados en todo el subcontinente a partir de los años cincuenta, década en que surgen dos bestiarios canónicos: Manual de zoología fantástica, de Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero, y Bestiario, de Juan José Arreola. Entre las obras que pertenecen a esta corriente literaria encontramos Los animales prodigiosos del autor mexicano René Avilés Fabila, publicado por primera vez en 1989.

A lo largo de la evolución del bestiario, varios elementos desaparecen pero otros se mantienen, aunque con una función diferente. La relación entre los bestiarios se ha dado durante los ocho siglos de desarrollo del género. En Los animales prodigiosos destaca el afán innovador de su autor. Con la estructura del bestiario medieval y en un espacio literario absolutamente contemporáneo, se describen seres irreales arcaicos y de reciente invención con una nueva función.
Estos animales de distintos orígenes y de imagen reconocida ya no revelan la situación específica de la sociedad donde surgieron, sino la de todos nosotros que pensamos, vivimos y sufrimos en el mundo contemporáneo.


I. El bestiario: del canon a la evolución del género

El bestiario es un género literario que se ubica dentro de la tradición animalística medieval. Se caracteriza por la descripción de animales tanto existentes como fantásticos, abarcando desde sus características, sus costumbres, sus hábitats y sus comidas hasta su reproducción; y todo ello en textos cortos, en prosa o en verso. Los bestiarios asumen características estructurales comunes. La obra se divide en capítulos en los que se trata un solo animal. Cada uno empieza por la descripción del ser y termina con enseñanzas cristianas. Muchos de los textos incluyen además dibujos con valor tanto decorativo como didáctico. Durante la época los bestiarios fueron los libros didácticos más populares, superados solamente por la Biblia. Para los hombres de la Edad Media, la naturaleza tenía una relación estrecha con Dios, su Creador y Ordenador. El mundo era obra de Dios y, al mismo tiempo, servía como espejo de su Creación (Guglielmi 12-4). Los animales tratados en los bestiarios no eran considerados por sí mismos, sino como símbolos cargados del valor alegórico de la doctrina.

En la Edad Media el bestiario se consideró como tratado científico. En esta época, la ciencia se identifica con la erudición repetitiva de textos anteriores. La escritura se basa en las fuentes clásicas del mundo antiguo, por lo que casi todos los escritores importantes de la Edad Media beben de las fuentes clásicas de Aristóteles, Plinio y Ptolomeo, entre otros (Guglielmi 14).

En los bestiarios medievales los animales reales conviven junto a los imaginarios sin discriminación. En la mentalidad de la época no había diferencia entre ellos, pues todos eran símbolos de la divinidad (Kerr 24). Sin embargo, los animales fantásticos atraían más a los lectores por su rareza, sus hábitats exóticos y sus peculiaridades, así que los textos de viajeros fueron fuente importante para ubicar a los seres imaginarios. Acosta señala la importancia de los relatos de viajeros, especialmente de los localizados en oriente porque describen “el mundo distante y prodigioso” donde viven estos animales peculiares, con detalles teñidos con frecuencia de fantasía (Acosta Caracas 18).

Los primeros rastros del bestiario medieval aparecen en América Latina en el siglo XV, al mismo tiempo que se produce el descubrimiento y la colonización del Nuevo Mundo. Durante esa época la presencia de este género no es tan importante como en Europa, porque las historias de animales forman parte de las crónicas de Indias. Su finalidad ya no era moralizar, sino informar a los europeos sobre las cosas nuevas procedentes de América. En general, el bestiario en las crónicas no cita fuentes antiguas. La descripción de los animales americanos provenía de lo que los naturales contaban a los cronistas o de lo que ellos veían por sí mismos. Sin embargo, siempre está presente la incredulidad, por lo que se produce la poetización de los textos.

Como Lauro Zavala explica en Minificción mexicana, los bestiarios hispanoamericanos son producto de la poetización alegórica de los animales1. En consecuencia, la descripción en las crónicas de Indias “está preñada de una imaginación alegórica de naturaleza literaria” (Zavala, Minificción… 14).
Estos textos coloniales, sin embargo, no tuvieron un papel relevante en la literatura. El género cobra vitalidad en América en el siglo XX. Además, cabe resaltar que los bestiarios coloniales tienen escasa presencia en el XX debido a que son simples descripciones informativas de los animales americanos y, por eso, ellos poseen escaso valor literario. Son los bestiarios de la Edad Media los que influyen directamente en la producción de textos que nos interesan. Su presencia en los textos contemporáneos subraya dos puntos interesantes: la valoración del bestiario medieval como canon y la reconsideración del género. Los bestiarios del siglo XX no pretenden así seguir a pies juntillas su modelo, sino renovarlo, por lo que se pueden definir estos bestiarios en Hispanoamérica como producto de una revisión del género.

Los textos sobre animales escritos en Hispanoamérica en el siglo XX presentan una gran originalidad respecto a sus antecedentes. Ya no creemos en la existencia de seres fantásticos y los animales han perdido su valor espiritual. Además, en esta época la preocupación principal ya no es la religión sino el hombre en situaciones sociales totalmente diferentes de las medievales. En consecuencia, en este siglo el bestiario sufre cambios radicales.

Según López Parada, en Hispanoamérica el bestiario recupera su vigencia y popularidad a partir de los años 50, hecho confirmado por la lista de libros publicados que pertenecen a esta tradición: Bestiario de Julio Cortázar (1951), Mundo animal de Antonio Di Benedetto (1953), Manual de zoología fantástica de Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero (1957), “Bestiario” en Estravagario de Pablo Neruda (1958), Punta de plata de Juan José Arreola (1959), Historia natural das Laranjeiras de Alfonso Reyes (1959), Nuevo diario de Noé de Germán Arciniegas (1963), “Parque de diversiones” de José Emilio Pacheco (1963), “Bestiario” de Enrique Anderson Imbert (1965) y El gran zoo de Nicolás Guillén (1967), entre otros (López Parada 10).

Podemos observar que, al igual que los bestiarios medievales, los citados están escritos tanto en prosa como en verso. A pesar de esta similitud, ninguno de ellos sigue la tradición. Cada uno, a través de la reinterpretación de sus autores, ofrece una nueva visión de los animales tratados. Así, los bestiarios en el siglo XX conservan las formas estructurales de los medievales, mientras que sus contenidos son radicalmente diferentes.

Si en los años cincuenta se produjo el renacimiento del género incluido en el espacio literario tradicional de prosa y poesía, a partir de los años sesenta podemos hablar de su aparición en textos misceláneos vinculados a los cuentos pero que, al mismo tiempo, se acercan al poema en prosa por su lirismo. También aparecen elementos que revelan características del ensayo en algunos de ellos. De este modo los autores no quieren comunicar solo un mundo imaginado sino reflejar su opinión (Noguerol Jiménez). Como estos textos se aproximan a varios géneros a la vez sin pertenecer verdaderamente a ninguno, característica que se corresponde con el concepto de posmodernidad (Zavala, La precisión… 114), se los ha denominado en más de una ocasión híbridos. Como propuso Borges, debe realizarse una lectura fragmentada de ellos: “Como todas las misceláneas [...] El libro de los seres imaginarios no ha sido escrito para una lectura consecutiva.

Querríamos que los curiosos lo frecuentaran, como quien juega con las formas cambiantes que revela un caleidoscopio”2. Así en estos bestiarios también se destaca el papel de los lectores. Por la característica caleidoscópica de estos textos breves, cada lector puede “adoptar diversas aproximaciones al texto y reconsiderar algún aspecto particular de su visión del mundo cada vez que haga una relectura” (Zavala, Relatos… 10). A diferencia del bestiario medieval, en el que se presenta claramente un mensaje religioso al final de cada descripción de los animales, estos nuevos volúmenes requieren de un lector activo y culto, que reconozca elementos de lo ya escrito y descubra entre líneas lo que el autor quiere comunicar.

La descripción de los animales posee finalidades diversas, lo que abarca desde hacer chistes y satirizar tradiciones hasta reflejar pensamientos filosóficos o el deterioro humano en la sociedad contemporánea, una preocupación ausente de los textos medievales. Además los animales de los bestiarios actuales parodiados y degradados son despojados de su valor simbólico. Como Fernández Porta apunta: “la desfundamentación del sistema simbólico heredado que tiene lugar en el arte kitsch como vistoso erial del significado adquiere un ejemplo muy notorio en la temática de la banalización del animal en la sociedad de consumo” (5). Entre las obras que pertenecen a esta corriente literaria encontramos Los animales prodigiosos del autor mexicanoRené Avilés Fabila, que vamos a analizar a continuación.


II. Los animales prodigiosos: un bestiario de ruptura

En él, un núcleo de creaturas (sic) milagrosas va revelando los poderes de un impulso espiritual, encaminado a condenar, por medio de un caos aparente,la evidencia enfermiza del caos real e innegable: el mundo que habitamos, el esencial desorden que somos. Rubén Bonifaz Nuño

“Preliminares” en Los animales prodigiosos

Los animales prodigiosos constituye el bestiario de René Avilés Fabila, uno de los pocos escritores de literatura fantástica en un país con tradición literaria realista como México. El libro fue publicado por primera vez en 1989 y ampliado en 1994 para celebrar los treinta años de vida literaria del autor (Avilés Fabila, Recordanza 108). En 1998 recibió el Premio Colima, tres años después, ediciones Eneida lo publicó en España bajo el título Bestiario de seres prodigiosos.
En esta obra se observa el vínculo directo con el bestiario medieval por su estructura y por la inclusión de ilustraciones de José Luis Cuevas. Sin embargo, Avilés no lo escribió con la intención inicial de seguir esta tradición, pues los textos del tema de este libro se habían incluido en otros volúmenes de relatos fantásticos del autor: Hacia el fin del mundo (1969), Alegorías (1969), Fantasías en carrusel (1978), Los oficios perdidos (1983) y Cuentos y descuentos (1986). Solo en 1989 el escritor Bernardo Ruiz los reunió en un libro denominado Los animales prodigiosos.

En la literatura fantástica de Avilés siempre subyace una crítica profunda, por lo que los seres irreales de Los animales prodigiosos “no son, de ninguna manera, una forma de evasión. Interpretan la terrible realidad que nos abruma y en momentos sofoca con su peso” (Avilés Fabila, Recordanza 7). Así, estas bestias, además de maravillar a los lectores con su carga imaginativa, se actualizan por reflejar la realidad de los hombres contemporáneos. Aunque los animales pierden su valor como símbolos morales, aún se conserva su interpretación alegórica, que revela la dualidad entre lo visible y lo interpretable. Así a pesar de la estructura medieval, Avilés invierte la función de su modelo.

Mientras que en la Edad Media se utilizó a las bestias para que los hombres se mantuvieran en su nivel humano, Avilés las presenta para revelar la perversión espiritual del hombre actual (Herz 150).

En el volumen, el “espejo de la Creación” se convierte en “espejo de las perversiones humanas”. A diferencia de los bestiarios medievales, que percibieron la divinidad encarnada en animales en libertad, en Los animales prodigiosos Avilés subraya la corrupción de nuestro mundo a través de seres irreales encerrados en el zoológico, un universo creado por los hombres. Este espacio limitado, en el que cada animal tiene su lugar, simboliza su búsqueda de orden y racionalidad al mismo tiempo que representa la destrucción de la armonía y el equilibrio de la naturaleza por parte de los seres humanos (Koch 138).

En Los animales prodigiosos aparecen seres irreales de orígenes diversos. En un espacio plenamente contemporáneo, donde los textos aúnan la intención literaria con la crítica, conviven incongruentemente los seres medievales con los recientemente inventados por el propio autor, los grecolatinos con los de la leyenda mexicana y los occidentales con los orientales, hecho que permite la amalgama de lo fantástico con lo real, lo hiperbólico con lo ordinario y lo antiguo con lo moderno. La mayoría de los cuentos nacen de su lectura de clásicos griegos, la que lo introdujo en el mundo fascinante de la imaginación y después le inspira la invención de una fauna propia como el pozoñini, el vandak o la serpiente falo. Avilés también alude a obras de autores de distintos países y épocas, entre los cuales destacan Gustave Flaubert, Franz Kafka, Jorge Luis Borges y Juan José Arreola. Mientras que Flaubert presta a Avilés los monstruos incluidos en La tentación de San Antonio como personajes de “El Martikhoras” y “Los Nisnas”, Kafka se encuentra en la base del gato-cordero de “El extraño visitante”. En cuanto a Borges, además de compartir seres fantásticos, vemos ideas e interpretaciones del escritor argentino en varios relatos de Los animales prodigiosos. Por último, encontramos en el libro el mismo uso del bestiario como reflejo de las conductas humanas propio de Juan José Arreola en su libro homónimo.

Los materiales introducidos en el volumen intertextualmente sufren una clara modificación. Los animales no se presentan como una reproducción fiel de su original, sino que son recreados a través de la inversión, la ironía; y las ideas e interpretaciones anteriores sirven a Avilés para desarrollar su propia visión. El resultado es una gran variedad de mensajes del autor que analizaré en cuatro bloques: “Un zoológico degradado”, “El reflejo de la condición humana”, “Nueva interpretación de seres mitológicos” y “Reivindicación de la mexicanidad”.


1. Un zoológico degradado

En la época de la tecnología y la ciencia, los habitantes de los bestiarios no poseen ninguna función. Aunque logran sobrevivir hasta nuestros días gracias a la reedición de textos antiguos y a su reaparición en otros contemporáneos, han perdido su valor cósmico, por lo que los seres fantásticos en Los animales prodigiosos, al igual que los de otros bestiarios del siglo XX, sufren un tratamiento desmitificador.

Por el papel principal que juega en ellos la inversión, estos seres son descritos a través de la ironía, la parodia o el sarcasmo. El zoológico ficticio en que se encuentran incluidos es su último refugio donde deben sacrificar su honor y dignidad para vivir cautivos, objeto de las burlas y las risas del público. Así vemos la situación degradada de los seres imaginarios de tres ámbitos culturales: grecolatinos, el dios Quetzalcóatl de México y las nagas del Oriente. En consecuencia, los monstruos temibles y poderosos de la tradición se convierten en seres patéticos y cómicos.

En el zoológico de Los animales prodigiosos los monstruos, que en el bestiario medieval son descritos por los viajeros, “y por tanto invisibles para la sociedad en que se escribe el texto” (Porta 10), son extraídos de libros para mostrar su particularidad y rareza a la curiosidad del público. Así, pierden el encanto que han poseído durante mil años. Como vemos en “El mirmecoléon”:
El zoológico adquirió hace poco un mirmecoléon. Las personas suelen aglomerarse ante la jaula, observándolo detenidamente: con la parte delantera de león y la trasera de hormiga, más que terrible es cómico. El público se divierte cuando el ser fantásticoquiere realizar a un tiempo las tareas naturales de sus padres. (Avilés Fabila, Los animales… 25)

Los animales enjaulados sufren la burla de los hombres que van a visitarlos. En “La hidra de Lerna” los visitantes “con tal de divertirse, le arrojan puñados de golosinas para mirar, insanos, cómo sus nueve cabezas logran atraparlas en pleno vuelo, sin dejar que algo se desperdicie” (Avilés Fabila , Los animales… 59). “La Esfinge de Tebas”, “se aburre y permanece casi silenciosa” y “ahora escasa de ingenio, [...] formula adivinanzas y acertijos que los niños resuelven fácilmente, entre risas y burlas, cuando el fin de semana van a visitarla” (Avilés Fabila, Los animales… 67).

Además de la degradación de seres de la mitología griega, también aparece la de un dios prehispánico. En “La serpiente con pelo”, Avilés se refiere a dos seres aztecas, “sin duda recuerdan todavía que el México prehispánico poseía otras rarezas: abundaban los perros sin pelo y el gran dios Quetzalcóatl no era más que una serpiente emplumada” (Avilés Fabila, Los animales… 51). El autor convierte a Quetzalcóatl, una de las deidades principales del México antiguo, en una rareza y la coloca al mismo nivel de los perros sin pelo, animales que los aztecas criaban para el consumo doméstico y el posterior sacrificio (Soustelle 156).

En este bestiario destaca también el aspecto circense que cobra la metamorfosis de animales legendarios, evento sagrado que ahora funciona solo como espectáculo del zoológico. En “Las nagas” las serpientes que según la leyenda indostaní pueden transformarse en seres humanos, realizan su metamorfosis en la pista. Al principio, necesitan del látigo de su domador. Sin embargo, después de los aplausos de los espectadores, “entusiasmadas por el triunfo, ellas mismas repiten el número una y otra vez sin necesidad del látigo” (Avilés Fabila , Los animales… 60). Desaparece así en el texto el valor mantenido durante miles de años por el animal sagrado del mundo oriental.

Además, en la época contemporánea, el valor de la imaginación es reemplazado por la sobrevaloración de lo material. Los hombres están dispuestos a aprovecharse de cualquier cosa sin importar normas o valores. Avilés refleja esta circunstancia de nuestra sociedad a través de sus seres mitológicos en el contexto publicitario que juega un papel fundamental en el mundo capitalista. En “Mitología publicitaria” y “Aviso en la jaula del Ave Fénix”, se convierte al Cancerbero, las sirenas, las arpías y el Ave Fénix en “víctimas de la moderna tecnología, de la publicidad, del marketing” (Valle Pedrosa 259).

“Aviso en la jaula del Ave Fénix” es un caso de interés especial. A diferencia de otros textos de Los animales prodigiosos, aparece en el cartel publicitario un espacio no literario de difusión masiva. Con el lenguaje propio de la publicidad se anuncia la muerte y el renacimiento del animal como espectáculo.

Horario de los funerales y del nacimiento:

Cada cien años, aproximadamente a las 12:30 del día, se le prende fuego a la canela, el nardo y la mirra que conforman el nido del ave (“que es –según palabras de Ovidio– su propia cuna y sepulcro de su padre”). A las 13.30, luego de que las llamas aromáticas han cesado, el Fénix resurge triunfal, con un hermosísimo plumaje dorado y carmesí de sus propias cenizas.
Sea usted puntual.

Según Koch, gracias al uso de un formato comunicativo moderno, Avilés, además de lograr la economía verbal comunicándose con los lectores con el menor número de palabras, consigue añadir verosimilitud al evento (Koch 129).

2. Reflejo de la condición humana

Como hemos visto, la finalidad principal de Los animales prodigiosos es criticar la realidad de los hombres contemporáneos. Dos textos destacables –“Los sátiros” y “El extraño visitante”– revelan claramente la condición verdadera de los hombres contemporáneos: la insatisfacción como consecuencia del fracaso de los ideales. Las normas creadas no pueden mejorar el mundo sino, por el contrario, privarlo de libertad y, además, esta sociedad desarrollada brinda soledad.

En nuestra época, en la que se confía en la capacidad humana de controlar la naturaleza, “man no longer dreams of a divine state in some remote time; he assumes the role of a creator himself”3. El espacio limitado del zoológico, en el que cada animal tiene su lugar, revela una búsqueda de racionalidad y un esfuerzo de los hombres por imponer el orden artificial a la naturaleza.

En “Los sátiros”, Avilés presenta a través de los personajes imaginarios enjaulados la conducta hedonista:
En esta jaula viven los antiguos compañeros de Baco. ¡Vaya festividad! Todo es danzar, beber y tocar instrumentos musicales [...] En ocasiones, a falta de ninfas, los sátiros gozan solitarios y ensimismados ante la multitud absorta. [...] Se ha dado el caso de entusiastas que, mirando los juegos eróticos, permanecen frente a la jaula por semanas. Cada vez más tristes a causa de no estar en ella, languidecen y ahí mismo mueren [...] Los rígidos guardias que rodean la jaula tienen la misión de impedir que el público acepte invitaciones de los sátiros. [...] Vean ustedes el letrero puesto por la empresa del lugar [...]: ESTRICTAMENTE PROHIBIDO PARTICIPAR EN LA JUERGA Y EMBORRACHARSE CON LOS RESIDENTES DE ESTA JAULA. (70)

Como puede apreciarse, a pesar de estar encerrados, los sátiros no se sienten nostálgicos de la libertad como otros seres en Los animales prodigiosos; al contrario, aún se mantienen “libres” y pueden disfrutar.

Son los hombres mismos los que, aunque están al otro lado de las rejas, se sienten cautivos4. El anhelo de civilización y orden perfecto deviene en el encarcelamiento de los seres humanos mismos. La condición verdadera de los humanos, prisioneros inconscientes en una jaula invisible: cultura, ideología, instituciones sociales, tecnología e incluso moralidad, mantienen a los hombres en un nivel inferior en relación a otros seres.

Por otra parte, en “El extraño visitante”, a través del animal mitad gato-mitad cordero, inventado por Kafka en su cuento “Una cruza”, Avilés revela la soledad de los hombres, seres racionales que no son capaces de entenderse a sí mismos.
A diferencia de los animales irreales medievales que se hallan en lugares lejanos y solo los viajeros pueden encontrar, en “El extraño visitante” el gato-cordero aparece, como en el texto original de Kafka, en casa de un hombre. Según López Parada, “el animal kafkiano surge de una grave amnesia [...]. Viene a ser [...] lo íntimo desconocido, la genealogía puesta en duda, la región que ya no recordamos” (432).

Este animal aparece varias veces en casa del hombre durante la noche, cuando este se encuentra completamente solo. Sus apariciones comienzan en la sala, la parte menos privada de la vivienda, continúan en el estudio y, por último, en su dormitorio, la parte más íntima. Así, además del deseo de ofrecer su amistad al dueño de casa, el animal, con su presencia, en cierta manera advierte a este hombre de su “yo profundo, rehusado” (432); en otras palabras, la soledad lo hace consciente de que en realidad siente aunque, probablemente, no se dé cuenta de ello.

A diferencia del animal, que se entiende a sí mismo y es capaz de reaccionar a partir de lo que siente, el hombre tiene que cruzar umbrales de conciencia para comprenderse: “no supe cómo reaccionar: echarlo fuera de la casa, aceptar sus caricias o, tal vez, venderlo a un espectáculo circense” (23) La bestia al ver su reacción “retrocedía poco a poco, dando pasitos, [...]. Luego desapareció” (23). El texto termina con la descripción de la situación patética del dueño de la casa tras la desaparición del animal. “Ahora, sabiendo que el extraño no volverá a ofrecerme su amistad, por las noches alimento frágiles esperanzas y dejo abiertas puertas y ventanas” (23).


3. Nueva interpretación de seres mitológicos

En Los animales prodigiosos, Avilés da un nuevo impulso a los híbridos de la mitología griega a través de su interpretación desde una perspectiva contemporánea hecho visible en “Minotauro de carne y hueso”, “La verdadera Esfinge” y “Sobre sátiros, una precisión”. En “Minotauro de carne y hueso” se desarrolla el aspecto físico, la conducta sexual y la muerte del monstruo como si el minotauro fuera un ser. Empieza el texto con el aspecto físico de la bestia. Aparece el vínculo intertextual con “el minotauro” del Manual de zoología fantástica de Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero, que ofrece a Avilés tanto la opinión de sus autores acerca de monstruo como las citas que emplean de Ovidio y de Dante: “Para Jorges Luis Borges las cosas están claras: “Ovidio, [...] habla del semivobenque vitum, semivurumque bovem5 (el hombre mitad toro y toro mitad hombre); Dante [...] imaginó al Minotauro con cabeza de hombre y cuerpo de toro” [...]” (73-4).

Es obvio que la idea de Dante le sirve como germen de análisis. Así, en “Minotauro de carne y hueso” se proponen dos posibilidades: un minotauro con cabeza de toro y cuerpo de hombre y un minotauro con cabeza de hombre y cuerpo de toro. El autor analiza cada una de ellas basándose en la lógica científica, y concluye que es imposible que el monstruo tenga cabeza de toro y cuerpo de hombre porque “su dentadura de rumiante no está capacitada para desgarrar y masticar la carne, le faltan, pues, los incisivos de la mandíbula superior, los colmillos” (74). Tampoco es posible que el minotauro tenga cabeza de hombre y cuerpo de toro porque el estómago del toro “sólo está destinado a las hierbas. Si este animal comiera carne, moriría de debilidad o de simple asco” (Avilés Fabila, Los animales… 74). Así, el autor acepta a la bestia como producto de la pura imaginación de los griegos: “el minotauro como las Gorgonas y Pegaso rompieron la rutina de la Naturaleza, para beneficio del arte” (74).
Avilés termina el texto con la muerte del monstruo, que, para el autor, es voluntaria: “Concluyamos: fue el suicidio de una pobre bestia condenada a la soledad por su extraña apariencia” (74). Según el autor, la bestia “fue confinada hasta que Teseo, una superestrella de la Grecia clásica, la liberara matándola” (73). Esta idea revela las huellas de relato de Borges “La casa de Asterión”, donde minotauro aparece como un ser patético, cuya única esperanza es la llegada de un redentor que le libere de una vida “asignada por el aburrimiento, surgido de su propia soledad” (Huici 250-1), como se aparece en el diálogo entre Teseo y Ariadna: “El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre. –Lo creerás, Ariadna? –dijo Teseo– El minotauro apenas se defendió” (Borges, El Aleph 50).

A diferencia del texto analizado en “La verdadera Esfinge” y “Sobre sátiros, una precisión”, la referencia de Avilés a obras artísticas anteriores pretende reflejar la interpretación moderna de los seres mitológicos.

El autor empieza “La verdadera Esfinge” rechazando rotundamente a la Esfinge de la mitología griega, aludiendo a un cuadro del pintor Gustave Moreau ubicado en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York como “la versión más cercana a la realidad”. Así la describe con “una combinación de apariencia imposible y que ha dado resultados maravillosos” (68), tanto que Edipo mismo queda “enamorado o al menos fascinado por tanta armonía” (68). En “Sobre sátiros, una precisión”, el autor se refiere a “un pasmoso bronce que representa a una mujer sátiro cargando a su hijo” (69), en la Frick Collection de Nueva York. Él propone que en realidad existen también satiresas. Por eso, no son animales condenados, ya que actúan “cortejando con elegancia a seres de su misma especie, como Dios manda” (69).


4. Reivindicación de la mexicanidad

En Los animales prodigiosos, aunque la mayoría de los seres imaginarios tratados son grecolatinos podemos encontrar también criaturas mexicanas, tanto de la mitología azteca como de la leyenda local que reivindican sus espacios. Así ocurre, por ejemplo, en los textos “La serpiente con pelo”, “La serpiente falo”, “La serpiente alada”, “La cencóatl” o “La metamorfosis permanente”.

Con más huellas nacionales en el mundo zoológico irreal, los ofidios parecen los mejores representantes de la mexicanidad: “La serpiente con pelo”, “La serpiente falo”, “La serpiente alada” y “La cencóatl”.

Estas serpientes, a pesar de su rareza, no se describen como seres que solo los aventureros pueden encontrar, sino que casi conviven con los hombres. Su aparición representa aspectos geográficos muy diversos de un país tan extenso como México. La serpiente con pelo habita en “desiertos fronterizos” (51), la falo en “las regiones selváticas del sureste” (52), la alada en “zonas boscosas” (53), y la cencóatl en “las tierras del altiplano nacional” (55). Además, tienen estrecha vinculación con la historia de México desde la época prehispánica. En 1325 Tenochtitlán, la capital azteca, fue fundada en una isla donde se había encontrado “el águila posada sobre un nopal y devorando una serpiente”. Siguiendo la indicación del dios Huitzilopochtli comunicada al sacerdote Cuauhcóatl (serpiente-águila) (Soustelle 19-21), el suceso se convierte en la imagen que aparece hoy en la bandera mexicana. Además, Quetzalcóatl, una deidad principal de la cultura prehispánica, es una serpiente emplumada como reza su nombre (quetzalli: preciosas plumas del ave quetzal y cóatl: serpiente).
“La cencóatl”, que para Avilés es el texto más significativo de Los animales prodigiosos (Recordanza 108), se divide en dos partes: la que trata de varias de serpientes fantásticas en México y la dedicada al animal descrito.

El autor abre el texto señalando la abundancia de ofidios imaginarios e inexistentes en su tierra y continúa poniendo el ejemplo de una serpiente descrita en Historia general de las cosas de la Nueva España de Fray Bernardino de Sahagún. Se trata de la naquiscóatl:“Hay una culebra en esta tierra que tiene dos cabezas: una en lugar de la cabeza, otra en lugar de la cola...” (Los animales… 55). Avilés la relaciona con la anfisbena medieval: “Ésta, sin duda, es familiar de la anfisbena europea de cuya existencia sabemos por Brunetto Latini. Cómo llegó a tierras americanas es un enigma” (Los animales… 55), hecho del que se pueden extraer dos conclusiones interesantes.

Primero, el autor plantea la misma cuestión que el Padre José Acosta, quien elucubró en su Historia natural y moral de la Indias sobre el origen de los animales en América y sus posibles relaciones con los europeos. Segundo, las afinidades existentes entre los animales imaginarios en las distintas culturas del mundo.

En la segunda parte de “La cencóatl” se trata del animal homónimo, “una serpiente parecida a la pitón o a la anaconda: la cencóatl: de gran tamaño, completamente inofensiva: ni colmillos, ni veneno, colores brillantes que van del anaranjado al amarillo” (55-6). Indudablemente, se trata del texto más variado de Los animales prodigiosos tanto por los seres tratados como por el tono narrativo. Así el texto alberga a serpientes de tres orígenes: la anfisbena medieval, la naquiscóatl de una crónica de Indias y la cencóatl de la leyenda popular.

Otro texto muy interesante en su reivindicación de la mexicanidad es “La metamorfosis permanente”, que describe un ser inventado por Avilés: “un pequeño animal, parte de un inverosímil bestiario tropical, que vive en permanente transformación [...]. Pasa de un estado a otro con placer” (31). Este animal, que pertenece a “una zoología de clases flexibles, de líneas inestables y movedizas donde cada criatura se aviene rápidamente a algo distinto” (López Parada 445), encuentra su parentesco, según López Parada, en un animal azteca descrito por Sahagún en Historia general de las cosas de Nueva España6: el axólotl, “apenas una larva, a punto justo de cambiarse, en estado latente de otra cosa, no es más que un pobre mutante, alegoría incluso de toda transformación” (López Parada 448).

El axólotl fue, según el mito de la regeneración del sol descrito por Sahagún, una de las encarnaciones del dios Xólotl, gemelo de Quetzalcóatl. Al contrario de los demás dioses, que pretendían sacrificarse voluntariamente para que el astro pudiera comenzar a moverse, Xólotl se niega a morir, transformándose en varias figuras en su fuga, y finalmente en el pez axólotl. A pesar de la similitud hallada en sus transfiguraciones múltiples, observamos, no obstante, una diferencia destacable entre el animal de Avilés y el axólotl: el motivo de su transformación.
Mientras que el dios Xólotl se metamorfosea para evitar la muerte, no se encuentra una causa concreta para la transformación en la criatura de Avilés: “nadie sabe a ciencia cierta por qué se metamorfosea incesantemente, impulsado por alguna fuerza enigmática o por un irresistible afán protagónico y puro exhibicionismo” (31).

Por último, quisiera concluir expresando que a lo largo de la evolución del bestiario el género ha experimentado muchos cambios, adaptándose a la situación de cada época y sociedad donde se ha escrito. Y aunque puede apreciarse en las diferentes obras de cada período la presencia de una indudable originalidad, se puede establecer la presencia de cuatro características comunes a todas ellas: escritura breve, descripción de un animal, intertextualidad y reflejo de la época.

Los animales prodigiosos ofrece un testimonio excepcional de la supervivencia del bestiario hasta hoy, ejemplo de la vinculación literaria entre textos de la zoología irreal y la poética de Avilés. Al mismo tiempo, representa un paso más en el conocimiento de estas obras fascinantes. No está demás decir que la evolución seguirá en marcha mientras los seres humanos tengan imaginación y aprecien el lado oscuro y simbólico de los animales.



Notas

1 Zavala también compara los bestiarios hispanoamericanos con los europeos. Mientras que los primeros son poéticos, los segundos presentan una visión peyorativa de los seres descritos, destacando la bestialización de rasgos humanos en los vampiros, brujas, gárgolas y otros monstruos literarios (Zavala Minificción… 14).
2 Borges lo declara en el prólogo de El libro de seres imaginarios, segunda edición del Manual de zoología fantástica, publicado en Argentina en 1967. Aunque en esta edición se añadieron 34 seres que no pertenecen al mundo zoológico, la mayoría de los seres tratados son animales fantásticos (Borges, El Aleph 8).
3 Esta idea desarrollada por Robert C. Elliott en The Shape of Utopia: Studies in a Literary Genre (Elliott 9). [El ser humano no sueña ya con un estado divino en untiempo remoto; asume él mismo el rol de creador]. La traducción es mía.
4 Este leitmotiv también se presenta en “Paseo entre las jaulas” de Julio Cortázar (Cortázar 29-137).
5 La frase correcta debería ser “semibovemque virum semivirumque bovem”.
6 “Hay unos animalejos en el agua que se llaman axólotl. Tienen pies y manos como lagartillas, y tienen la cola como anguila, y el cuerpo también. Tienen muy ancha la boca, y barbas en el pescuezo. Es muy buena de comer. Es comida de los señores” (Sahagún 718).


Bibliografía


Bibliografía
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. Minificción mexicana. México: Universidad Nacional Autónoma
de México, 2003.

Escritores y política

No sé cuántos votos le aporte Mario Vargas Llosa a Josefina Vázquez Mota; dudo que muchos.

Hace muchos años comenzaba yo a escribir y publicar, y un inquieto reportero, David Siller, me entrevistó para el Excélsior de Julio Scherer, a petición de Ana Cecilia Treviño, Bambi, entonces directora de la Sección B. La entrevista apareció bien desplegada y para colmarme de gozo la ilustraron con un magnífico dibujo de Naranjo. El gran artista puso a un intelectual imaginario e imaginable de cuyos labios salía la siguiente frase dicha por mí en la entrevista: “Los grandes escritores latinoamericanos son capaces de decir grandes barbaridades”. Naranjo se lo regaló a David y éste me lo obsequió como valioso recuerdo de amistad.Desde entonces pensaba que a los escritores se les lee y juzga por la obra literaria, no por sus acciones. Mario Benedetti precisó que admiraba a Borges, que era insustituible, un inmenso artista, pero eso no era impedimento para criticar su conducta política. No fue fácil, pero los franceses tuvieron que dejar de lado el fascismo de Louis Ferdinand Céline para amar su obra maestra Viaje al fin de la noche. Uno quisiera que el escritor admirado fuera coherente y que su gran literatura tuviera como apoyo una biografía ideal: la del ser comprometido con las formas más avanzadas de pensamiento. El problema es que ahora nadie sabe cuáles son esas ideas progresistas que en algún momento mantuvieron la esperanza de millones de hombres y mujeres. En México, ninguno de los partidos tiene una ideología precisa, inteligente y de vanguardia. A lo sumo, pelean por el centro, los cero grados de la política, decía Duverger.Esto viene a cuento porque Mario Vargas Llosa, quien gusta de la política, ha mostrado su simpatía por Josefina Vázquez Mota. En un artículo publicado hace algunos meses en El País, “Corrido mexicano”, hizo severas críticas a López Obrador y todos sabemos qué piensa del PRI. El año pasado, en la UAM, me correspondió entrevistarlo. Mi primera pregunta fue justamente hacerle notar a Mario su activismo político. Respondió que en sus libros no sólo está presente tal tema, asimismo, por ejemplo, aparece el amor.Vargas Llosa ha sido muy claro en sus posturas políticas; lo fue cuando sentía alguna simpatía por Cuba y lo es ahora que está empeñado en acelerar la globalización sobre el modelo anglosajón (pienso en la rediviva Thatcher de la mano de Reagan derrotando solitos al socialismo). Ninguno de los candidatos mexicanos me satisface; de todos no hay uno que me convenza. Las palabras de Vargas Llosa sobre Vázquez Mota son gentiles, pero políticamente no corresponden a una persona que él haya visto actuar. Dudo incluso que Vázquez Mota sea liberal, no al menos en el sentido que los mexicanos le damos; es, por lo contrario, conservadora y al usar el término pienso en el siglo XIX, donde están las raíces panistas. Tampoco es transparente ni ha hecho mayores contribuciones a la democracia. No es Gómez Morín, Clouthier o Castillo Peraza, sino una funcionaria de poca capacidad política, con habilidad para dirigirse a la gente. Valiente y cautelosa, sin embargo, no hay una tarea suya que pruebe los excesos verbales de Vargas Llosa.

No deja de ser interesante que una persona militante del PAN, partido ajeno a la cultura, al campo intelectual, se acerque a los escritores y dialogue con ellos. No lo hace Peña Nieto, López Obrador los utiliza y Quadri conversa consigo mismo. Supongo que tanto Vargas Llosa como el expresidente colombiano Álvaro Uribe, quien compartió los elogios, sí conocen el pensamiento político de Josefina, porque en México la vemos elusiva, discreta. Ha dicho generalidades que coinciden con la política de Calderón, pero ¿y las ideas propias, dónde están? Quizá las escuchemos en la campaña; por ahora no aparecen.

No sé cuántos votos le aporte Mario a Josefina; dudo que muchos. Yo seguiré emocionándome con los libros de uno de los mayores novelistas del castellano.

Excelsior 2012-03-25

marzo 23, 2012

El PAN de cara a la sociedad

Hasta hace poco tiempo, el PAN era un partido conservador, reaccionario, la derecha, pero nadie podía negar la claridad de sus principios y propósitos. Desde su fundación en 1939 fue un severo crítico de la dictadura priista, de su corrupción y en general de sus vicios. Pero llegó al poder con la persona menos adecuada, Vicente Fox, cuya frivolidad e ignorancia son proverbiales y multicitadas. Allí comenzó la destrucción interna. No más ideas de Gómez Morín, ahora se trataba de mantener el poder, trepado en el mismo sistema creado por el PRI y utilizando sus mismos vicios y defectos. Hubo voces de alerta. Podemos perder al partido por querer afianzarnos en el poder, decía Castillo Peraza. Manuel Espino en vano intentó revertir el proceso. Fue expulsado y tratado como un ser despreciable. El ex panista respondió con libros.

Calderón de cuerpo entero, escrito por Julio Scherer, gracias a encuentros con Manuel Espino y sustentado por documentos que van al final de la obra, es una de las muchas pruebas de una fea metamorfosis, no sólo la de Felipe Calderón sino la del partido en su conjunto. La llegada al poder, a Los Pinos, más que hacerle un bien al PAN, lo hirió de muerte. Podrá seguir existiendo, pero ya no logrará mostrarse como un aparato digno, limpio y ajeno a la corrupción, al autoritarismo. Ya utiliza cómodamente todos los vicios políticos y Calderón se desprende de sus actos, es un priista más de viejo cuño: inescrupuloso, falsario, que utiliza lo que le viene en gana para doblegar al partido y a la nación. De allí sus muchos tumbos, sus evidentes fracasos, con un gabinete que nunca llegó a ser modelo y ejemplo de servicio público. Por allí han desfilado campeones de la ineptitud y protagonistas de corrupción y nepotismo. El Presidente podrá tener todavía muchas simpatías, pero la historia se anticipó y ahora lo muestra como el autor de una costosa guerra de unos 60 mil muertos que, como en la novela de García Márquez, Cien años de soledad, nadie sabe cómo empezó y tampoco conocen quién la concluirá. Hace doce años la alternancia despertó una oleada de esperanzas. Era indispensable para el país, pero no estuvo en las mejores manos.


Lía Limón, qué duda cabe, perdió el proceso para ser candidata a delegada de Miguel Hidalgo, quedó en tercer sitio, luego de Miguel Errasti y Ricardo Pascoe, quien aceptó la derrota. Ella, por el contrario, hizo una serie de acusaciones graves a los dirigentes del PAN y tajante presentó ante los medios de comunicación su renuncia. Se suma a Sada y Clouthier. Seguramente se excedió, su rabia fue excesiva, en el fondo queda muy claro que su ahora ex partido está herido de muerte. Podrá sobrevivir, pero quedará lastimado para siempre. Las palabras de Lía Limón fueron severas, calificó a la dirigencia como “una pandilla de cuatreros que controla los procesos internos”. No le respondieron seriamente, con argumentos de lo contrario, se quedaron en explicaciones simplistas y de llamadas de solidaridad partidista. No son los caminos, dijo Juan Dueñas con timidez y falta de carácter, con sentimiento de culpa. Los verdaderos responsables son Felipe Calderón y Gustavo Madero que no han sabido dar una pelea limpia para conducir al PAN ni al país. Al contrario, los han tratado de someter. Con el PAN pudieron, no con el país: es demasiado grande y complejo.
De ahora en adelante, luego del ofensivo “dedazo” para designar candidata al GDF a la señora Isabel Miranda de Wallace, quien comienza a pagar los resultados de su transformación de luchadora social a activista o simpatizante de un partido político y de los muchos señalamientos internos, de militantes como Gómez Mont, el PAN, otrora impoluto, de altos méritos políticos como oposición conservadora, no tiene encima más que las acusaciones de ser peores que los viejos priistas.

Felipe Calderón se va a escribir quizá un libro que trate de limpiar su imagen manchada, incapaz de rodearse de hombres y mujeres con sensatez e inteligencia, de clara honestidad, pero el PAN se queda. ¿Cómo va a llegar con una Josefina Vázquez Mota, impetuosa, pero mal formada para hacer política, al proceso electoral de 2012? Sin duda mal. Las esperanzas se desvanecen. El PAN debería (no lo hará) concentrarse en su organización interna, hacerse cirugía mayor y luego dar de nuevo la lucha por el poder. Así lo han hecho otros partidos en Europa, así podría hacerlo Acción Nacional. Manuel Espino ha dicho una y otra vez que la idea es volver a los orígenes y tiene razón. Pero no, los dirigentes han probado el grato sabor del poder y no pensarán en el partido, sino en degradarlo más para derrotar a sus rivales, a los que nunca ha visto con claridad porque ni siquiera se ha examinado a sí mismo. Es una pena verlo utilizar las melladas y repulsivas armas del antiguo sistema, las que ni siquiera manejan bien a juzgar por el fracaso de Vázquez Mota en su estreno público, fiasco que seguramente no vio Mario Vargas Llosa.

Opinión 2012-03-23 - La Crónica

marzo 21, 2012

Cochineros por igual

La palabra cochinero es afortunada por lo menos en México, porque hay países donde los cochinos, puercos, cerdos o marranos, viven en medio de una gran limpieza, rodeados de cuidados con el objeto de brindar carne higiénica y libre de bacterias nocivas. Los mexicanos la utilizamos ya no para referirnos a los animales sino a los procesos políticos. Hoy es palabra frecuente. Entre el domingo y el martes pasados apareció multitud de veces para referirse a las designaciones de candidatos del PRI, PRD y PAN. En muchos puntos de la República hay protestas e inconformidad a causa de los resultados. Los partidos no encuentran la manera de salirse con la suya aplastando la voluntad poco consistente de sus militantes.

Como es de suponer, el PRD se llevó una vez más el campeonato del torneo. En la delegación Magdalena Contreras solamente, uno de los rumbos donde trabaja incesantemente René Bejarano para mostrar su poder en el DF y su lealtad a López Obrador, hubo un escándalo de tal magnitud que luego de que perredistas inconformes bañaron con cerveza y agua a Bejarano, lo jalonearon e insultaron. La aspirante a la jefatura de esa delegación Leticia Quezada pidió la protección de la PGJDF tras los lamentables hechos que vimos en fotografías y videos. Ella afirma que el responsable de la violencia es el actual delegado Eduardo Hernández Rojas. Lo sorprendente es que para la dirigencia perredista todo transcurrió en tal calma y que su partido puede ser reconsiderado como “no violento”.

Los priistas no se quedaron atrás. En Tabasco, digamos, hubo protestas en diversos lugares y disturbios en Huimanguillo, Centla y Tenosique. Lo mismo que en los demás partidos: los dirigentes impusieron a sus favoritos, no necesariamente a los mejores o a quienes resultaban menos ofensivos a la población en cada caso. En el DF, Beatriz Paredes logró a medias contener, desde la cúpula, las ambiciones de los que no pudieron obtener alguna nominación, aunque todavía faltan piezas que ajustar al modo de la candidata a jefa del gobierno capitalino. La pregunta es ¿podrán los priistas hacer algo limpio y transparente en el DF? Lo dudo. Pero de eso a ganarlo, es otra cosa. Lo que se juega en la capital es un poco de presencia. Buscan algo de lástima en una ciudad que seguramente votará por Miguel Ángel Mancera.

El PAN hace rato que dejó de ser impoluto, honesto, casto y limpio. En cuanto tomó el poder, mostró su verdadero rostro, el de un priismo añejo y por completo inoperante. Los resultados los prueba día tras día Felipe Calderón y su partido, al que domina y que no supo mantener la pureza que tantas décadas presumió. Hoy, como priistas y perredistas, manipula a sus militantes y por “dedazo” selecciona candidatos con tal de triunfar (caso Miranda de Wallace). Nuestro diario, el lunes cabeceó en primera plana: “Cochinero del PAN-DF al elegir a sus candidatos”. Los propios panistas denunciaron un padrón rasurado o inflado, compra de votos y utilización de recursos públicos para favorecer a ciertos aspirantes. Los resultados fueron decepcionantes. La breve e incisiva columna “La esquina”, precisó: “El padrón azul estaba ‘rasurado’ o ‘inflado’; denunciaron compra de votos y afiliación corporativa; acusaron que rebasaron los gastos de precampaña. A diferencia de las elecciones internas de otros partidos, en las del PAN del DF no se registró (hasta ayer) robo de urnas y entrega de despensas. Pero en el fondo, el cochinero de la elección panista es muy similar a los del sol azteca. Son igualitos en las mañas.”

En páginas interiores y en otros medios, hacían señalamientos de la conducta del PAN capitalino, cuyo responsable es Juan Dueñas. Señalaron que este personaje suele señalar los cochineros de sus vecinos y ocultar el propio. Lo grave realmente son las acusaciones de la ex militante panista Lía Limón, quien presentó su renuncia al partido. Y muestran que Manuel Espino tiene razón.
Pero esto lo sabemos. En todo caso, los seguidores de uno u otro partido señalarán la casa del vecino. En la suya, nada ocurre salvo tranquilidad y honestidad. No hay dudas de que el siguiente será un proceso turbio, lleno de irregularidades, acusaciones, chantajes y calumnias. Lo estamos presenciando. Con el paso de los días, únicamente se acentuará. En tal turbio contexto, ¿qué deben hacer los electores? Pues ver con ojos más severos, críticos y atentos no sólo a los candidatos, hay que estudiar las propuestas, los proyectos. La desgracia de nuestra sociedad es su división, su guerra civil. Si antes en el siglo XIX el combate era entre dos grandes fuerzas opuestas: conservadores contra liberales, hoy esa implacable guerra la dan tres partidos rodeados de pequeñas organizaciones más o menos afines. Ninguno tiene ideología ni valores y para colmo los tres luchan por el centro.

Más que pensar en votar por el menos malo, hay que trabajar en pos de una sociedad capaz de conducir a los partidos y a las instituciones. Hasta ahora hemos sido sus marionetas. Es tiempo de modificar el panorama político. De lo contrario seguiremos siendo una nación de farsas y partidos que operan como negocios turbios.

Opinión 2012-03-21 - La Crónica

marzo 19, 2012

Calderón en sus últimos momentos

El nombramiento de Córdova Villalobos como secretario de Educación Pública es quizá el último de una larga cadena realizada en cinco años por Felipe Calderón. Es interesante porque da multitud de pruebas de incapacidad política. La inicial es obvia: jamás supo rodearse de la gente adecuada. Raro, porque no es un empresario como Fox, sino un político profesional. Otra es que, a semejanza del viejo priismo, es capaz de convertir a un médico en maestro, en educador. Esto no es imposible, pero aquí lo fue siguiendo la tradición presidencialista: un funcionario puede dirigir Pemex aunque no sea ingeniero o experto en el tema y enseguida ir a manejar problemas ecológicos y si la patria lo demanda, es decir, el primer mandatario, una vez concluida esa etapa, puede encabezar la PFP. Los funcionarios mexicanos son verdaderos multiusos, con tal de seguir dentro del presupuesto. Así es para el PRI, para el PAN y el PRD, organismos que repiten el mismo vicio que pocas veces ha funcionado.

Por otro lado, vemos a un Presidente de la República dando muestras de desesperación, todo lo soluciona con largos discursos y declaraciones. La guerra contra el crimen organizado será una pesada herencia para quien lo suceda en el cargo. No supo elegir a sus amigos, pero tampoco supo cómo y con quién exactamente pelearse, se dejó llevar por su instinto de añejo panista y se obsesionó con el “renacimiento del PRI”. Ninguna estrategia le funcionó: se alió con los perredistas y ninguno de ellos dejó de verlo como “usurpador”, como al autor de un fraude que le “arrebató la presidencia a López Obrador”. Sus nuevos aliados jamás han dejado de pensar y actuar como lo que realmente son: ex priistas. Allí está Manuel Bartlett, entre su necesidad de mantenerse en activo está con el PRD y pronto lo veremos actuar contra el PAN. En tal sentido, la lista es enorme. No se le ocurrió pensar que el perredismo está dirigido por ex priistas, que no vieron más que la oportunidad de mantenerse en el poder en otros partidos que fingen ser de izquierda y si por izquierda entienden lo que hace un par de días declaró López Obrador: “ser honestos y de buen corazón”, ningún perredista cumple con esta sencilla y boba definición, buena para sacerdotes, no para conducir un país. El PAN tuvo como enemigo principal al PRI y como aliado, la redición del PRI, mejor conocida como PRD.

Si he de orientarme por opiniones de colegas, la sucesora natural de Alonso Lujambio, un intelectual distinguido, con obra propia, era ni más ni menos que Consuelo Sáizar por sus puentes con el Panal y con intelectuales mexicanos. Una: el Panal no cuenta más, allí está Quadri con su magnífico uno por ciento. Dos, ¿a qué intelectuales se refiere? ¿A Pacheco, Pitol, Poniatowska, los de siempre, quienes además alardean su obradorismo? Por Dios, la lista es mayor y no todos están cerca de Sáizar, al contrario, la miran como advenediza: ¿dónde está su obra, sus libros, sus cuadros, su experiencia académica? Lo único cierto es que se lleva bien con los intelectuales al servicio del PRD. ¿O hemos olvidado a José Emilio Pacheco apoyando a Mario Delgado o a Monsiváis endiosado por Sáizar y el PRD? Es otra cosa. Yo no he visto a Emmanuel Carballo, Beatriz Espejo, María Luisa Mendoza, Sebastián, José Agustín o a José Luis Cuevas cargándole el portafolio a Sáizar. No dudo que la familia Calderón sienta afecto por esta mujer que en menos de dos sexenios panistas ha ocupado los más altos cargos culturales sin ningún mérito personal, salvo la audacia y la arrogancia majadera. Y si Calderón pensó en ella antes de decidirse por Córdova Villalobos, es prueba del desconocimiento de la realidad nacional.

Pero el asunto es más complejo porque la idea central era resarcir a un hombre que fue no muy bien tratado por sus correligionarios en sus intentos por seguir su carrera política dentro del PAN. Ahora podrá pasar a la historia como el hombre que estuvo a punto de sanar dos veces a México: a través de la salud propiamente y de la educación, un grave problema que está a punto de estallar con mayor violencia por los descuidos de priistas y panistas. En la SEP el problema no es de titular, lo es de fondo, de sensibilidad y respeto por la educación pública. Los maestros no pueden seguir siendo tratados como ciudadanos de tercera clase y recibiendo escuelas sin condiciones adecuadas y salarios atroces en un país donde todo sube.

Calderón está cometiendo errores cada vez más evidentes. Alguna vez pregunté en estas mismas páginas cómo sería recordado el ex presidente Felipe Calderón. Hice un breve recuento de otros ex mandatarios y el peor librado era el actual. No sólo por los muertos que ha dejado su guerra, sino también por sus erráticos movimientos políticos. No dudo que sea un hombre decente y bien intencionado, pero queda claro que es pésimo político. Quiso manejar al partido como lo hacían los priistas y lo hacen en el PRD y no pudo. Las condiciones son distintas, tenía que jugar con otras posibilidades y seleccionó las herramientas gastadas que le heredaron los priistas.

Opinión 2012-03-19 - La Crónica

marzo 18, 2012

¿Qué desea Beatriz Paredes?

El Partido Revolucionario Institucional no existe en el DF. Es una plaza abandonada sin luchar.

Beatriz Paredes lleva varios días haciendo campaña para ganar el GDF, que los habitantes de la urbe no se hayan percatado es otra cosa. Sus cercanos y los periodistas están enterados. Con sinceridad, nadie sabe cómo va a triunfar en una ciudad que hace años decidió ser perredista. Los militantes de este partido y sus satélites como el PT y Movimiento Ciudadano, se mueven con facilidad y son los mejores herederos de la corrupción priista y del viejo autoritarismo. Saben manipular a multitudes, algo que no es sencillo como pudo comprobarlo Josefina Vázquez Mota.Mientras tanto, la ventaja de Miguel Ángel Mancera, según las encuestas y a causa de sus frecuentes apariciones en público, es muy alta.

Curiosamente, antes de que fuera oficial, Beatriz Paredes estaba mejor puntuada. No cabe duda, las conjeturas y los rumores también cuentan y nos hablaban de una mujer experimentada, inteligente, culta y peligrosa para el poderío perredista. Su largo historial más que dar muestras de autoritarismo y corrupción, la presenta como una mujer exitosa que se movía bien en el viejo sistema, donde prevalecía el señalamiento presidencial. Hoy se debate en el tercer lugar, cerca de Miranda de Wallace quien aprovecha sus luchas por la justicia para darse a conocer entre sectores más amplios.Paredes va en pos de un cargo importante, disputado. ¿Algo la hace suponer que puede ganar? ¿Acaso la inexperiencia de Miranda de Wallace o los debates con dos aspirantes de menor práctica política que ella? Porque el PRI no existe en el DF. Es una plaza abandonada sin luchar. Tal vez piensa que el hartazgo que en amplios sectores capitalinos produce la corrupción e ineptitud perredistas será un buen aliado suyo. Lo ignoro. Lo que veo a mí alrededor es una enorme y apabullante presencia del PRD y ahora del PT. Los priistas apenas asoman la cabeza con timidez. La representación del PAN es, a pesar de su juventud y claro desconocimiento de los problemas capitalinos, mucho mayor. Por ahora tiene tres delegaciones. El PRI cero.¿Cómo una mujer, no acostumbrada a perder como es Beatriz Paredes (salvo la derrota que le propinó Ebrard), se lanza a una aventura para la que no está cabalmente preparada? La multitud de cargos que ha ocupado ha sido por designación, no por voto. A menos que alguien quiera ver su éxito en Tlaxcala como una compleja lucha electoral. Es, por lo menos para mí, un misterio. En la época en que Vicente Lombardo Toledano intentaba fortalecer a la naciente CTM, llamaba a un trabajador connotado, lo mandaba a luchar contra organizaciones más poderosas y le decía: No ganarás, pero le abrirás un hueco a nuestra central. El abnegado líder iba a perder un proceso electoral. En esta lógica, es posible que Beatriz Paredes vaya a pelear más por votos para Enrique Peña Nieto que para su propia causa. No es algo descabellado, aunque ella no parece estar dentro del estilo de los bondadosos sino en la línea de los triunfadores.De ser cierta la suposición anterior, ¿qué ganará la dirigente priista? Quizá un cargo en el gobierno de Peña Nieto.

Santiago Creel perdió el DF y Fox lo hizo secretario de Gobernación. Sólo que los grandes cargos, en caso de que el PRI triunfe, serán sin duda para integrantes de generaciones más jóvenes.En breve sabremos cómo actuará Beatriz Paredes frente a un Miguel Ángel Mancera que marcha sin problemas hacia el triunfo y una “ciudadana” que tratará sin mucho entusiasmo de darle votos al PAN, aprovechando sus luchas contra la delincuencia. No veo cómo Paredes podrá derrotar a dos partidos reales en el DF, con tan sólo el apoyo irreal del PRI y la bendición de Enrique Peña Nieto.No conozco casos de militantes disciplinados y entregados a la causa. Todos van por un buen empleo, sin importar las ideas.

¿Beatriz habrá pasado de política arrogante a sumisa militante?

Excelsior - 2012-03-18

marzo 16, 2012

Greg, el más digno candidato

Está visto que a nadie parece importarle que un candidato tenga tal o cual trayectoria política, tal o cual ideología, no interesa si es honrado o tiene antecedentes penales, o si participó en un fraude electoral, lo que cuenta es que tenga una determinada carga de poder y votos. Lo normal ahora es que si tu partido no te postula, pases a otro que sí lo haga. En apariencia es inmoral y caótico para los ciudadanos, pero nos hemos ido acostumbrando y ahora pocos se alarman si Manuel Bartlett, tenaz priista de viejo cuño, antiguo enemigo del PRD, hoy es una de sus mejores cartas para el Senado, un hombre capaz de enfrentarse a los ex camaradas que, se supone por las encuestas, dominarán las cámaras. En esta tarea de aceptar desechos de otros partidos, el PRD es el campeón. No sólo recibe priistas sino que también atrae a personajes corruptos de otras tendencias con tal de ganar votos. Basta con que el caudillo lo autorice o lo proponga para que de inmediato un hombre o mujer de otros partidos, se sume a “las izquierdas”. Bartlett participó en el fraude a Cárdenas, Ana Gabriela Guevara evade al fisco y René Bejarano estuvo en la cárcel.

Faltaba el afamado, por su total desprestigio, Gregorio Sánchez Martínez en Quintana Roo, quien no hace mucho residía en prisión. Ahora, luego de vaivenes, será senador a propuesta de Morena. Para hablar sobre este personaje me apoyo en un artículo de José Hugo Trejo, del semanario virtual de Quintana Roo: estosdías.com.mx. No tiene desperdicio.

“Un ave de tempestades es Gregorio Sánchez Martínez. El ex agente del Instituto Nacional de Migración (INM) en la frontera mexicana del estado de Chiapas con Guatemala; el ex cantante grupero que se hizo llamar Greg Sánchez; el ‘pastor’ protestante que se convirtió en político, después de irrumpir en Quintana Roo como un ‘exitoso empresario’; el ex candidato a senador de la primera coalición que armó Andrés Manuel López Obrador en su fallida campaña de 2006 para ocupar la Presidencia de la República; el candidato triunfador en la contienda por la presidencia municipal de Benito Juárez en 2008, con la que pretendió catapultarse a la gubernatura estatal quintanarroense, respaldado, como luego se supo, por sus socios chiapanecos Pablo Salazar Mendiguchía y Mariano Herrán Salvati, quienes se encuentran actualmente presos acusados de la comisión de diversos delitos, entre los que destacan el de peculado y asociación delictuosa.
“Greg Sánchez Martínez es también el presidente municipal de Benito Juárez que se vio implicado en el asesinato de un importante general del Ejército Mexicano en 2009; el indiciado candidato a gobernador del estado del PRD, que tuvo que interrumpir su campaña para afrontar un proceso penal que le fincó la Procuraduría General de la República, por delitos relacionados con la delincuencia organizada y el lavado de dinero; el ex interno de un penal federal del estado de Nayarit que salió libre porque el juez de su causa no encontró elementos suficientes para condenarlo…

“Es también el gran deudor que no escatimó recursos propios ni ajenos, como los que le facilitó el empresario Steve Santander para su campaña por la presidencia municipal de Benito Juárez en 2008 —por los que le pesa una demanda judicial— o los que tomó de las arcas de este ayuntamiento, a las que hizo colapsar durante su gestión, para financiar una campaña a la gubernatura de Quintana Roo en 2010, que no alcanzó ni siquiera a arrancarla formalmente por la intervención del gobierno federal que lo indició, aprehendió y puso en prisión por una infinidad de delitos que no le han logrado probar hasta ahora, pero por los que tiene abiertos procesos en los tres niveles de gobierno: en la administración municipal benitojuarense de extracción perredista; en la Procuraduría General de Justicia del gobierno estatal priista; y, en la Subprocuraduría para la Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) del gobierno federal panista.

“Sin embargo, Greg Sánchez sigue libre y ahora es de nueva cuenta candidato a senador por la primera fórmula del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que conforman el PRD, el PT y MC. Los que se oponen a él desde el perredismo, son los mismos que lo rechazaron desde la primera vez que fue candidato de segunda fórmula para el Senado de la República en 2006, a propuesta de Convergencia, ya que la candidatura de la primera fórmula se la vendieron los dirigentes nacionales perredistas a los hermanos García Zalvidea, por eso José Luis, el hermano de El Chacho Juan Ignacio y de Fernando el hotelero, es hasta ahora uno de los representantes de Quintana Roo en la Cámara de Senadores.

“Su fortuna, no la material que le es complicado justificar, sino la de la suerte, Greg Sánchez la achaca a las ‘fuerzas del universo’ que confluyen en su favor. Pero en realidad son las complicidades compradas con su dinero y las que logró tejer como alcalde para bordarse un manto de impunidad, además de la ineficacia e incapacidad profesional de las autoridades que lo acusan formalmente, las que le han permitido no sólo mantenerse en libertad, sino presentarse como una opción política competitiva en la elección federal que viene.”

¿Qué tal? El país avanza, ¿verdad?

Opinión 2012-03-16 - La Crónica

marzo 14, 2012

Josefina: la candidata solitaria

Desde el mismo momento en que Josefina Vázquez Mota fue declarada candidata oficial por el PAN para contender por Los Pinos, comenzaron a fluir los comentarios irónicos o serios sobre su soledad. El llamado Estadio Azul, que supuestamente sería llenado por unas cuarenta mil personas y a pesar de la presencia de Margarita Zavala, nunca albergó tanta gente y, para colmo, luego de una prolongada espera, se fue regresando a sus lugares de origen. Aquello, políticamente hablando, fue un desastre, las fotografías son elocuentes. ¿De quién fue la culpa? No falta a quién responsabilizar, pero en concreto fue la inexperiencia de la señora Vázquez Mota. Sus éxitos al imponerse a la voluntad de Calderón, por más que ella con discreción lo niegue, derrotar a varios hombres que se oponían a su triunfo con distintos pretextos, se derrumbaron. Ahora volverá a trabajar cuesta arriba, ya sin los cuatro puntos de diferencia que el Presidente precisó en público. Ello la acercará más hacia abajo que hacia arriba.
En repetidas ocasiones he insistido en una cuestión fundamental: el PAN carece de oficio, si lo tuviera, ni Fox ni Calderón habrían hecho papeles lamentables. Uno por su total ineptitud, otro por la guerra declarada que ha costado unos sesenta mil muertos, cifra inaudita para un país que no está en conflicto bélico con otra nación. Lo que vivimos es una suerte de guerra civil soterrada, costosa y preocupante. Fox podría justificar sus errores y torpezas porque no era un político profesional, sino un empresario, pero Calderón es un político hecho y derecho, sólo que tuvo dos grandes defectos: no supo rodearse de la gente adecuada y tampoco creó un nuevo andamiaje administrativo político, se subió en el anterior, viciado y lleno de agujeros, y desde allí trató de imitar al priismo y gobernar en soledad, apenas rodeado de sumisos colaboradores.

El PAN fue digna oposición y es seguro que regresará a ella, no sabemos con cuánto decoro. Como gobierno no ha sabido conducirse adecuadamente. Son más los publicistas a su servicio que los administradores audaces y avanzados. Las conquistas son más mediáticas que reales. Los dos Méxicos son muy claros: el que está en las cifras del gobierno calderonista y la fastidiosa realidad que indica más desempleo y más pobreza. En la guerra contra el narcotráfico vemos una lista interminable de conquistas y triunfos y una insistente presencia de capos y mafias de la droga que, como el malvado del Jason de los filmes de terror, no acaban de morir.

En este contexto imaginario se ha movido Josefina Vázquez Mota. De exitosa promotora de bobas ideas de autoestima para pequeños empresarios a la alta política mexicana. El cambio es tremendo y sin duda no ha podido enfrentarlo debidamente. Que tiene logros y avances, nadie lo niega, pero, como su partido, están más en deuda con los errores del PRI y del PRD que por los aciertos del PAN. Ahora la tenemos allí, desolada, rodeada de falsos amigos y de jóvenes inexpertos.

En este sentido, AMLO, más experimentado, supo hacer bien su primera presentación como candidato del Movimiento Ciudadano (le faltan dos: las del PRD, PT-Morena) en el viejo cine Metropólitan, que es fácil llenar por sus dimensiones reducidas. Más todavía, dio un golpe publicitario al recibir el sí de Juan Ramón de la Fuente para futuro secretario de Educación Pública.
Josefina Vázquez Mota es osada, pero sin preparación ni tacto político. No ha podido ocultar su postura conservadora en un país que tiende a buscar el centro. Entre su admiración por el fascista Pinochet y su amistad con el derechista Rajoy, ha olvidado la historia patria. México mantuvo relaciones por años con la República Española, envió ayuda y recibió a los derrotados por Franco y cuando Pinochet pasó de fiel general a criminal de cientos de sus compatriotas, el gobierno mexicano asumió una política combativa contra la dictadura.
Es lamentable que permita que sus asesores y consejeros, sus colaboradores más cercanos, le disparen a las piernas para derribarla en público. Entre ellos están los cercanos a Cordero y el propio Madero. Con amistades así, Josefina Vázquez Mota no podrá alcanzar a Enrique Peña Nieto; no sólo ello, podría ser superada por Andrés Manuel López Obrador, quien se ha mantenido en el tercer sitio.

No le queda mucho tiempo para reflexionar y meterse de lleno en una campaña política. No basta con modos suaves y atentos, debe meterse entre los ciudadanos y hablar con fuerza y de forma distinta. Hasta hoy, no le hemos escuchado una idea nueva ni sabemos cuáles serán sus políticas al menos en las partes sustantivas de gobierno. Ha insistido en que seguirá la ruta de Calderón en materia de combate al crimen organizado. Pero se requieren otras ideas, mayor audacia y nuevos colaboradores, para evitar ridículos como el del domingo pasado, donde los fotógrafos se dieron vuelo retratándola en el escenario con un fondo solitario. ¿O esperará el triunfo para exponer sus ideas políticas y económicas? Bueno, no ganará.

Opinión 2012-03-14 - La Crónica

marzo 13, 2012

Ofrecerá René Avilés Fabila un seminario sobre la "Literatura de la onda"


Para ahondar sobre el movimiento literario conocido como “La literatura de la onda”, que surgió en la década de los 60 del siglo anterior y que buscaba un lenguaje abierto y de denuncia; el cuentista, periodista y ensayista René Avilés Fabila (Ciudad de México, 1940) vendrá a Puebla para ofrecer un seminario gratuito de 12 horas.

“Comencé a escribir alrededor de 1960, o un poco antes, junto con una generación rebelde que encabezaban José Agustín y Parménides García Saldaña. Nuestro gran maestro fue Juan José Arreola, pero yo tuve otros más: Juan Rulfo y José Revueltas”, expresó el escritor René Avilés Fabila en su “autobiografía precoz” que pública en su página de internet.

Jorge Arturo Abascal, director de Literatura del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, informó que del 22 al 24 de marzo el autor de la novela Tantandel impartirá este seminario en la Casa del Escritor.

El propósito, señaló, es que los participantes reflexionen sobre la vida social, cultural y económica de la época, y su relación con aquel movimiento que fue llamado como la “Literatura de la onda” por la escritora Margo Glantz.

Dicho estilo pugnaba por alejarse y romper con la literatura tradicional, y a la vez reflejar la opinión de los jóvenes quienes estaban en un profundo desacuerdo con el régimen autoritario del gobierno, mismo que no podía ser expresado abiertamente por lo que se escogió a la literatura irreverente como un medio en el que se tocaban temas como la guerra de Vietnam, las drogas, el rock and roll, el sexo y otros que eran considerados como tabúes.

“Mi primer libro publicado fue una novela Los juegos en 1967..., fue una salida exitosa y plena de escándalo. Unos me insultaron y otros me defendieron con igual vehemencia. Era una obra contracultural y puesto que nada ha cambiado en el país culturalmente hablando, sigue siendo tan válida como cuando apareció” escribió el autor sobre esta obra que se inscribe en el movimiento.

En Puebla, René Avilés Fabila ha recibido varios reconocimientos, entre ellos la copia de la Cédula Real de la ciudad que le otorgó en mayo de 2010 la entonces presidente municipal, Blanca Alcalá Ruiz.

También ha participado en festivales y encuentros literarios. Asimismo, Puebla fue una de las ciudades donde el autor festejó sus 50 años como escritor.





Por : Paula Carrizosa 2012-03-13 - La Jornada de Oriente


En Puebla, René Avilés Fabila ha recibido varios reconocimientos, entre ellos la copia de la Cédula Real de la ciudad que le otorgó en mayo de 2010

marzo 12, 2012

Manuel Bartlett, ¿ex priista o anti-panista?

Conocí personalmente a Manuel Bartlett en Puebla, cuando era gobernador. Fuimos del DF, concretamente de la Sogem, un grupo de escritores, invitados por el secretario de Cultura, Héctor Azar, dramaturgo y prosista de talento, amigo generoso. Tuvimos por la mañana algunas actividades culturales y al mediodía nos dijo que el gobernador Bartlett nos invitaba a comer. Luego de engullir un excelente mole poblano, Manuel nos invitó a conocer el Palacio de Gobierno y allá fuimos caminando sin escoltas. De pronto se detenía a saludar a alguien, pero pronto retomaba la conversación con nosotros, principalmente con el poeta José María Fernández Unsaín, presidente del gremio de escritores. Descubrí que un compañero mío de la preparatoria 7, Rogelio Espinoza de los Monteros, era un hombre cercano al político poblano.

Manuel Bartlett había sido un eficaz funcionario priista. Sus enemigos lo señalaban como el responsable del “fraude” que permitió el ascenso de Carlos Salinas y la derrota de Cárdenas en 1988. Su priismo es indudable, aún ahora que está lejos del partido madre. Pero posee talento político, el mismo que le ha permitido no sólo subsistir, sino luchar contra sus enemigos y rivales. Su anti-panismo es también conocido. Será interesante ver cómo actúa en tanto senador por Puebla, coexistiendo con un gobernador de origen también priista pero que cambió de partido, en la alianza PAN-PRD, para echar a Mario Marín de la política.

Más adelante, cuando Manuel intentó ser candidato presidencial por el PRI, me tocó entrevistarlo para una revista e invitarlo a la UAM-X, junto con los demás aspirantes al cargo a exponer su programa: Labastida, Cárdenas y Muñoz Ledo, ya separado del grupo fundador del PRD y a punto de irse con Vicente Fox. Labastida ni me tomó la llamada pese a que le hablaba en nombre de la institución pública, Cárdenas fue atento, pero me explicó que ésa era una plaza suya. Sólo Porfirio y Manuel asistieron a hablar ante un público hostil. Ambos hicieron un buen papel, Porfirio no dejó hablar a nadie con su retórica inteligente, educada y siempre audaz. Temía que la presencia de Manuel Bartlett causara un escándalo por la acusación de ser el causante del “fraude” de 98 que encumbró a Salinas. No. Habló, según el tema que les solicité del papel del Estado en México. Lo hizo por escrito y con brillantez. A la salida platicamos de Labastida, estaba muy apoyado por Ernesto Zedillo y ya la famosa cargada funcionaba. El resto es historia. Alguna vez tocamos el tema y me dijo dos cosas: el PRI está muy mal y con el PAN no se puede tratar, son empresarios, no políticos. Anticipó que estaba en mejor situación el PRD.

Ahora Manuel Bartlett será senador por el PRD representando a Puebla. Algunos lo critican por el cambio, algo que ya es natural: el PRD está hecho y se ha mantenido fuerte a causa de los ex priistas. Otros, incluido el propio López Obrador, también surgido del PRI, como Camacho, Ebrard, Núñez, etcéteras al infinito, lo justifican y aplauden su llegada. Los cambios de partido muestran la necesidad que tienen los políticos de seguir en los cargos, pero también la descomposición del sistema, la ausencia de ideologías. Realmente todos los partidos pelean por el centro, hasta la derecha panista. Supongo que en cada caso hay razones para cambiarse de partido y aspirar a una alta responsabilidad.
Algunos, Cárdenas entre unos pocos, han insistido en que Manuel diga la verdad de lo ocurrido la noche en que “el sistema se cayó”. Hay ingenuidad, eso no se sabrá nunca. Formarán, cosa que dudo, mil “comisiones de la verdad”, quedaremos con la sospecha de los “fraudes” y los políticos seguirán en lo suyo.
Tengo la impresión que México va a seguir en una larga etapa de cambios de partido, las camisetas son desechables, ahora hay diversos pretextos para ir del PRI al PRD, lo que ha sido normal, pero también comienzan a ocurrir viajes en sentido inverso y hasta quienes dejan el PRI para irse al PAN o al revés. Esto oculta la debilidad ideológica de los partidos, la facilidad con la que modifican sus posturas y la necesidad de mantenerse en el poder. La negativa del político a retirarse a escribir sus memorias o ir a Las Vegas a divertirse, ya sin pensar en la política, es real. No es una vocación, es una patología. Si una vez me sentí ridículo fue cuando me presentaron en un cumpleaños de la gran escritora María Luisa Mendoza al ex gobernador Arturo Montiel, cuando, por buscar tema de conversación, le pregunté a qué se dedicaba ya lejos de la política. Mire, repuso, los políticos nunca nos retiramos.

Así es. Si los partidos dejaran de tomar decisiones cupulares y en su lugar permitieran las voces de los militantes, de sus bases, el asunto sería otro y quizá, con un poco de buena suerte, hasta tendrían una ideología firme, consistente que no les diera pretextos para cambiar de camiseta como si fueran futbolistas. Pero eso es mucho pedir. Los partidos se mueven por los caudillos y sus principales dirigentes. Las bases jamás han tomado una decisión; la asumen, que es distinto.

Opinión 2012-03-12 - La Crónica