Tantadel

marzo 15, 2013

La Estela de Luz, ¿sirvió para algo?


Desde que mal conducía al país Felipe Calderón, fuimos muchos los mexicanos que pensamos en que la Estela de Luz no tendría ninguna representatividad como símbolo del Bicentenario, mucho menos utilidad alguna. Supimos que fue un derroche y un gasto torpe, cuando existían mejores proyectos. Uno pasa frente a ella y no se conmueve, pudo decorar algún conjunto residencial o un centro comercial. Durante los momentos de inquietud que produjo la campaña presidencial, algunos grupos radicales la criticaron impiadosamente. Sin embargo, promotores y artistas avanzados, una vez que se fue el PAN (de Los Pinos hasta el último sitio de los tres partidos mayores), decidieron darle un uso cultural intensivo y crearon un centro educativo atractivo, acorde a los nuevos tiempos: Centro Cultural Digital. Realiza una infinidad de tareas culturales que atraen a cientos de muchachos. Hasta hoy el CCD ha recibido más de 110 mil personas: unas 300 por día y cuando celebran actividades especialmente significativas, el sitio se abarrota con cerca de 10 mil visitantes o más, dependiendo de la calidad de los eventos. Dicho en otros términos, el Centro de Cultura Digital es un inmenso éxito entre los jóvenes y ha salvado a la pobre Estela que parecía condenada al fracaso. Todo esto lo sé por una visita a tal sitio y por una amiga querida, la fotógrafa Grace Quintanilla que trabaja allí.

Los jóvenes que rescataron el espacio señalan que en unos cuatro meses consiguieron darle vida a los salones y auditorios que a simple vista no se ven, forman parte de lo que bien podríamos llamar los sótanos o la parte subterránea. Por ejemplo, los viernes realizan conciertos musicales en vivo; llevan cerca de 30 y algunos como la presentación de Paté de fua y Lafourcade atrajeron en total unos doce mil asistentes. Pero no sólo contamos con eso en la base de la Estela de Luz, convertida en un atractivo centro cultural moderno, hay cine, digamos y lo mejor es que la entrada es gratuita. Si algunos radicales pensaron en derribar la Estela, baste con presenciar la intensa actividad cultural que celebran allí para modificar su opinión.

Los talleres, unos 30, han llamado la atención de niños, jóvenes y adultos, y llevan a cabo encuentros con escritores, líderes de opinión y personajes relevantes en temas sociales y culturales. El cine-club, situado en la sala Nellie Campobello, sede alterna de la Cineteca Nacional, proyecta cinco filmes diariamente y los domingos la programación aumenta pensando en las familias: se  ofrece ballet, teatro infantil, orquestas, payasos y docenas de actividades que divierten y educan a miles de niños y jóvenes. En esencia, lo que muchos pensamos estaba destinado a ser un elefante blanco, motivo de despilfarro y trampas panistas, corruptelas, la tenacidad de nuestros nuevos promotores de arte y cultura lograron convertirlo en un punto obligado para hallar ofertas educativas formidables.

Imagino que pese a los cambios de gobierno, las autoridades de Conaculta, no sólo mantendrán el Centro de Cultura Digital, sino que le darán más apoyo en vista del éxito notable que ha obtenido. Dejar que los promotores naturales de cultura trabajen en libertad, produce notables dividendos. Ahora tenemos a un costado de Chapultepec, dentro de la zona de grandes museos como el de Arte Moderno y el Rufino Tamayo, un centro que forma entreteniendo a los jóvenes.

Lo fundamental, me dijo una de las personas que allí laboran, es que le brindan a cualquier persona, adulta o pequeña, los elementos necesarios para acercarse y hacer suya la cultura digital. Lo demás es ganancia al servicio de los habitantes de la ciudad capital y de quienes nos visitan. Por fortuna el ritmo de desarrollo cultural ha sido recuperado en poco tiempo, menos de cien días, tanto por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes como por el Instituto Nacional de Bellas Artes.

La Estela de Luz posiblemente no será jamás lo que el Ángel de la Independencia para los mexicanos, un símbolo de alta estima, pero en sus entrañas se llevará a cabo una intensa actividad cultural al servicio del país. El Centro de Cultura Digital abrió sus puertas el 19 de septiembre de 2012 y ha cumplido con creces sus intenciones de difundir, formar y apoyar la producción  de las actividades que se llevan cotidianamente en un mundo hipercomunicado. Impresiona la creatividad de los jóvenes talentos mexicanos cuando las autoridades son sensibles y permiten su trabajo, lo estimulan.

Si conocen actividades del CCD, aprovéchenlas, de lo contrario, búsquenlas. La dirección es Paseo de la Reforma y Lieja. Colonia Juárez. Metro Chapultepec. Sera sin duda una experiencia inolvidable. Nuevamente el Estado cumple con su vocación, herencia de los grandes maestros  mexicanos, de difundir y promover la cultura, no el simple espectáculo frívolo, diría Mario Vargas Llosa.

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