Tantadel

junio 27, 2014

Prohibido circular en el DF

Es cierto, los agudos problemas que padece el DF no son solamente responsabilidad de Miguel Ángel Mancera y su muy inexperta secretaria de Medio Ambiente. Vienen de hace décadas. La nuestra es una ciudad hecha sin planeación alguna, a golpes de inspiración de políticos que antes que pensar en el DF, lo hacen en su carrera. Aquí jamás se anticipan, se limitan a tratar de paliar sus consecuencias, los desastres. La masificación monstruosa, el pleno reino del automóvil, el caos vial, promoción demagógica de la bicicleta, una policía de tránsito inepta y corrupta, pésima señalización, lamentable transporte público, un Metro tardío en exceso y lleno de fallas a causa de la demagogia capitalina, actividades deportivas, marchas, manifestaciones, bloqueos, topes por todas partes, microbuses con criminales al volante, leyes expedidas al vapor y hechas sobre las rodillas de políticos inexpertos… Uf, la lista es interminable y la contaminación que todo ello produce fatal. El aire es irrespirable, el estrés intolerable y el resultado somos habitantes malhumorados, desesperados, que hacemos horas en cruzar unas cuantas calles. Alguien dijo con ironía que el habitante del DF es un mutante, pero no sabemos en qué se transformará.

Ahora entre Miguel Ángel Mancera y la genial Tanya Müller han decidido fortalecer el programa Hoy no circula. Imaginaron, con total frivolidad y ligereza, que sacando de circulación, sobre todo en sábado, unos 520 vehículos van a conseguir menos contaminación entre semana. Ya vimos que desde su origen, la medida fue un fracaso: sólo logró aumentar el parque vehicular, los pudientes y los no tanto (para eso hay créditos) adquirieron más automóviles para no dejar de salir de casa en auto, porque muchos de ellos no tienen otra alternativa. Además, el transporte público es un desastre, y los camiones y vehículos de toda clase propiedad del DF contaminan y estorban. ¿Han visto camiones de basura y de servicio arrojando humo y quedándose a medio camino con frecuencia?

No es castigo a los que tienen ingresos altos, sino sobre todo a los de bajos ingresos y en última instancia a la capital. Sin buena policía de tránsito, con microbuses que paran tres y cuatro veces en la misma esquina, con la pésima pavimentación, las lluvias que bien conocemos pero que las autoridades suelen ignorar, con un brutal número de ambulantes y una corrupción imbatible, ¿Mancera y Müller conseguirán mejorar aunque sea un poquito, una ciudad sin leyes adecuadas? Claro que no. Para dejar en cierta paz al agobiado DF, hay que educar a la gente, tener buena policía, hacer eficiente el transporte público, no robarse los recursos de la Línea 12 del Metro, sancionar a quienes conducen con irresponsabilidad o a peatones que cruzan donde les da la gana. La demagogia del gobierno capitalino supone haber dado con una buena solución, cuando sólo se ensañó, como falsa izquierda, con los habitantes de menos recursos. Antes de estas medidas impopulares hay mucho quehacer para mejorar el tránsito y la calidad del aire, como reglamentar las paradas del transporte público, quitar topes, evitar estacionamientos en doble y triple carril, modernizar los vehículos propiedad del Distrito Federal, capacitar a los policías de tránsito para que en lugar de estar viendo a quien corrompen, agilizar el tránsito, quitar baches, limpiar calles, evitar inundaciones, etc., etc.

Está visto que Mancera no es el hábil político que imaginamos y que Tanya Müller no sólo no ve el problema integral, sino con ello demuestra que nada sabe de medio ambiente que es una variable transversal, que cruza a todos los sectores.

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