Tantadel

agosto 27, 2014

Yes, we can’t

La nota no deja de causar asombro: los medios de mayor presencia política en EU han señalado que la política exterior del presidente norteamericano Barack Obama es un fracaso. Incluso la comparan con las de George W. Bush y Jimmy Carter. Es más grave el asunto si notamos que las publicaciones, además de relevantes y serias, provienen de todas las tendencias políticas: liberales y conservadoras.

Muchos norteamericanos creyeron que el de Obama sería un mandato con tendencias a la paz mundial, que ahora el policía internacional brutal que ha sido desde su nacimiento trabajaría más con los métodos diplomáticos que con las armas. No ha sido así. Las acciones pacificadoras no aparecen por ningún sitio: grandes zonas de Afganistán o de Irak son bombardeadas y la Casa Blanca sigue tolerando las acciones brutales de Israel sobre sus enemigos. Le reconocen cierta habilidad guerrera: no ha sido el responsable de muchas bajas estadunidenses, pues gracias a los aviones no tripulados (drones) ha cazado y matado “terroristas” en Yemen, Afganistán y Pakistán, al tiempo que no trata de impedir seriamente la matanza de palestinos en Gaza.

Pareciera un falso pacifista, un lobo cubierto con piel de cordero. Prometió que desaparecería la cruel base de torturas para todos aquellos sospechosos de tortura que es Guantánamo y sigue sin que su gobierno se preocupe por la acusación de atroces violaciones a los derechos humanos. Pero así es el espíritu norteamericano, el Destino Manifiesto, el país invencible que apenas ha sido tocado militarmente. Que ha moldeado al planeta entero a su imagen y semejanza. Ahora queda claro que no importa el partido, origen racial o educación, Estados Unidos es un país guerrero, imperialista y dispuesto a todo con tal de mantener su hegemonía. Con aliados dóciles y enemigos de una enorme debilidad.

El caso de Ucrania y en general con Rusia (que algo ha heredado de la Guerra Fría) lo ha puesto a prueba. Ni él ni sus aliados, las potencias europeas, han podido encontrar una solución que no sea el regreso a las amenazas belicosas. Por el otro lado, el opuesto, China crece económica y militarmente, Rusia resucita su animadversión por EU, el Oriente Medio está destruido por las intervenciones norteamericanas y Cuba es una herida abierta a unos cuantos kilómetros de territorio yanqui. Con Irán no halla la forma de someterla, nadie debe producir armamento atómico salvo EU y sus socios más cercanos como Gran Bretaña, Israel y Francia, supuestamente en manos de gobernantes de izquierda. Obama ha optado por el uso de las armas y no por la diplomacia. Está visto que no cambia. Al menos en materia internacional, su lema es: Sí, no podemos.

Las ideas de Obama que imaginamos refrescantes en todo sentido, en el exterior no han hecho sino seguir la larga línea de gobernantes estadunidenses que recurren a la violencia en lugar de ir a negociaciones. El norteamericano tampoco será un imperio de larga vida. Su tradición violenta, su nacimiento y desarrollo, su impetuoso crecimiento por la fuerza de las armas, le ha dado un inmenso poderío. Ello le ha permitido ser el polizonte del planeta y lo ha hecho en general, de manera lamentable. Acusan y destruyen naciones enteras para hacer negocios. Ello no ha impedido que otras fuerzas entren en conflicto con EU, De seguir por la misma ruta violenta, sólo se consolidará como una inmensa fábrica de dolor a escala global, donde millones de seres humanos claman venganza. A la larga cosechará odios y desprecio. Son pocos los países que sienten auténtico respeto por la Casa Blanca y sus múltiples organismos de destrucción y espionaje. Lo que los mueve o determina sus acciones es el miedo por su poderío económico y militar, los que usará siempre que le dé la gana, por ahora sin contrapesos.

No hay comentarios.: