Tantadel

octubre 12, 2014

Dostoievski, ¿tan citado como leído?

Pocos escritores han podido hurgar tan adentro del espíritu.

Dostoievski, como todo clásico, es multicitado, leído, ignoro qué tan comprendido sea. Fue un ser complejo, como señalóWalter Kaufmann. No obstante tantos análisis, existen escasas biografías críticas y de talento acerca del autor ruso; la de Edward H. Carr es una y excelente. La mayoría lo analiza superficialmente, como a ProustJoyce oHemingwayFreud lo estudió en un artículo banal:Dostoievski y el parricidio, cuando Stefan Zweig había dicho que era el mejor conocedor del alma humana de todos los tiempos.
Cayendo en las generalidades propias de un artículo, es posible asegurar que la principal característica deDostoievski es la intensidad de sus historias y personajes. Pocos escritores han podido hurgar tan adentro del espíritu.Marc Slonin en La literatura rusa, precisa: “Dostoievskidescubrió tanto acerca de nuestras emociones y nuestros sentimientos, exploró tan profundamente la sique humana, hizo tan sorprendentes revelaciones acerca de nuestros impulsos reprimidos y nuevos complejos patológicos, que el mundo moderno lo proclamó maestro de la novela sicológica”.
He aquí su mérito, también su mayor desgracia, pues ha caído en manos de siquiatras y, lo que es peor, de “siquiatras literatos”, quienes han creado un buen número de futilidades en torno al autor y su obra. Por fortuna, más de una ha sido eliminada por Carr en la extraordinaria obra Dostoievski 1821-1881.
Dostoievski, dentro de los escritores rusos, es muy avanzado y peculiar para la época en que vivió, aunque tenga antecedentes e influencias. En sus mocedades sintió aprecio por Schiller y Pushkin. Seguramente es el mejor autor de su patria y una de las cumbres de la literatura universal que asombró a los narradores posteriores. Su influjo, pese a estar prohibido y censurado en diversos periodos, es notable, pero no hay equivalencias, ninguno se acerca al autor de Los hermanos Karamazov. Ni las explicaciones históricas de Tolstoi (del que salvaría sin pensarlo Ana Karenina) ni tampoco literatos como Gorki,Shólojov o Pasternak.
Fedor Dostoievski creó un mundo incomparable y terrible, retrató al ser humano con todas sus flaquezas, vicios, defectos y escasas virtudes. Si la literatura es tragedia, ruptura de la normalidad, él la reflejó como nadie. Fue el primer autor moderno de Rusia y uno de los primeros en conformar la novela urbana. Rodeado de una fuerte tradición rural, explotó la complejidad que la ciudad y sus personajes brindan.
Ciertamente la influencia de Dostoievski en la literatura universal es amplia, podemos rastrearla no sólo en Europa sino también en América. En México, José Revueltas es un heredero suyo. Su obra rebasa las fronteras literarias. Mostró a la humanidad la manera de escudriñar el espíritu y conocer los resortes de sus acciones secretas, ésas que están ocultas en lo más recóndito de la mente.
Gracias a Dostoievski (y no a Freud) hemos logrado penetrar mejor en ese fantástico laboratorio donde trabajó: la sociedad. Encontramos a los Raskolnikov potenciales, a los humillados y ofendidos, a los jugadores, a las prostitutas, a las usureras, a los asesinos, a los borrachos, una amplia gama de mentes tortuosas que una imperfecta humanidad ha ido creando.
El mérito de Dostoievski fue mostrarnos la forma en que los mecanismos mentales operan (y no hablo del modo científico, sino del literario, el camino que la inmensa mayoría de las personas transitan para conocerse a sí mismas y a los demás), explicarnos de qué manera son y por qué llegaron a cometer aberraciones o actos bondadosos.
Fue, como señaló agudamente Slonin, “un revolucionario espiritual”. Es a partir de Dostoievski —aunque hay otros autores anteriores que también llegaron a las profundidades del alma—, que la literatura se ve obligada a introducirse en los personajes, no a mostrarlos superficialmente, sin explicarnos la razón de tal o cual acto sombrío.
Fue asimismo un literato que cultivó con esmero las palabras. Muchas veces tenía que entregar las novelas, por hambre, para pagar deudas; sin embargo, cada una de sus páginas es de extraordinaria belleza. Es decir, narró historias tremendas con un lenguaje excepcional, destrozando los moldes establecidos que lo confirman como un genio. Los conflictos y la epilepsia no lo detuvieron, los usó para darles mayores sufrimientos a sus personajes y hacer de cada uno, un ser memorable, odioso o amado.

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