Tantadel

octubre 22, 2014

René Avilés Rojas: mi padre

Lo vi pocas veces, era maestro, escritor y periodista. El sistema nacional no le permitió, como a su padre, mi abuelo, Gildardo F. Avilés, recibir el debido reconocimiento. Algunas calles y un par de escuelas con sus nombres. El 15 de diciembre de 2008, en la oficina de Rubén Bonifaz Nuño, una persona de alto rango en la SEP, me dijo que sabía que René Avilés Rojas había sido el autor de la idea del libro de texto gratuito. Eran los tiempos del PAN, que detestó la obra al juzgarla comunista. La funcionaria añadió que sería espléndido que los profesores normalistas supieran el origen de la hazaña educativa llevada a cabo en el sexenio de López Mateos y Torres Bodet, les daría orgullo. Escribí dos páginas conforme a su petición y las envié por correo electrónico. Jamás tuve respuesta. Supe más adelante que en algunas ediciones, lo que titulé El libro de texto gratuito, una idea surgida del propio magisterio, apareció en algunos ejemplares. Las reproduzco.

Hace unos cincuenta años, mi padre, el profesor René Avilés Rojas, me dijo, vehemente: “Si el artículo tercero constitucional indica que la educación debe ser gratuita es necesario complementar los esfuerzos hechos hasta hoy con la entrega de libros de texto gratuitos para los niños de México”. Trabajó, pues, con la idea y se la entregó a Jaime Torres Bodet, secretario de Educación Pública, a quien había conocido personalmente en París, cuando el poeta y eficaz funcionario era director de la UNESCO. A su vez, Torres Bodet la aceptó y la puso en manos de un político sensible: Adolfo López Mateos. De esta forma surgió el libro de texto gratuito que ha sido fundamental en el desarrollo de la nación. La primera comisión estuvo a cargo del novelista Martín Luis Guzmán y en ella destacaban René Avilés Rojas y Adelina Zendejas, ambos normalistas.

René Avilés Rojas nació en el DF, en 1911, hijo de maestros, también estudió en la Escuela Nacional de Maestros. Su padre, Gildardo F. Avilés había nacido en Chicontepec, Veracruz, y se educó en Jalapa bajo la dirección del célebre Enrique C. Rébsamen. René Avilés Rojas rescató la correspondencia entre ambos personajes en un estupendo libro editado por la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística: Del discípulo y el maestro. En esta obra podemos observar la forma en que Rébsamen trabajaba en la difusión de sus métodos pedagógicos y enviaba a sus mejores alumnos a diversos puntos del país, a don Gildardo lo mandó a Morelos y a la Ciudad de México.

René Avilés Rojas fue maestro de primaria de 1932 a 1937 y más adelante impartió clases de historia  y lengua y literatura en instituciones de segunda enseñanza; asimismo, ocupó diversos cargos en la SEP. Al frente de la Oficina Técnica del Departamento de Supervisión de la SEP, 1938-1940, llevó a cabo la primera encuesta sobre las causas de reprobación en la educación primaria. En 1953 creó la Sociedad de Amigos del Libro Mexicano para, entre diversas tareas, defender los intereses de los escritores mexicanos y editó materiales para adultos recién alfabetizados. Junto con Eulalia Guzmán, Avilés Rojas hizo una importante contribución al estudio de la Guerra de Intervención (veintiocho tomos) en la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. En sus últimos años, ya jubilado, ocupaba la secretaría general del Instituto de Amistad e Intercambio Cultural México-URSS y hacía un boletín para divulgar en nuestro país los avances del socialismo, principalmente en educación.

La obra de René Avilés Rojas es amplia y básicamente la componen libros de historia dirigidos a la niñez y la juventud y una larga serie de libros sobre pedagogía, pero también fue literato. Entre otras obras, escribió una innovadora y hermosa novela, Leonora, urbana y psicológica en una época en que dominaba la literatura rural y los autores no solían mirar el interior de sus personajes. Vale la pena mencionar también que hizo libros valiosos sobre Francisco Zarco, Benito Juárez, Ignacio Altamirano, Ignacio Ramírez, Lenin y la educación socialista y una obra sui géneris: El humorismo en la literatura rusa.

Sin duda su mayor acierto fue la creación del Libro de Texto Gratuito, hecha en los tiempos en que la educación pública mexicana brillaba. Luego de su muerte, ocurrida en 1979, la SEP le puso su nombre a una escuela secundaria, el de un maestro normalista enamorado de la educación, quien con asombrosa fidelidad le dedicó su vida: René Avilés Rojas.

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