Tantadel

noviembre 03, 2014

La invención de México…

La historia de México es una larga lucha por consolidarse como una gran nación. Sin embargo, y pese a los momentos estelares, Independencia, Reforma y Revolución, seguimos anclados en el atraso. El Dr. Edmundo O’Gorman consideraba en una metáfora intensa que América más que descubierta fue inventada.  Es el caso de México. Una invención imperfecta que no atina a encontrar el camino que podría sacarlo del ancestral atraso material.

Con el triunfo del PAN sobre el PRI en 2000, muchos pensamos que el país avanzaría en cuanto a democracia, justicia social, que abandonaríamos la corrupción y el autoritarismo, sin embargo no fue así. No hubo cambios sustanciales positivos, el partido que logró la hazaña de sacar al priismo de Los Pinos empeoró la situación. Fueron doce años angustiosos. Finalmente lo que ocurrió con la derrota del priismo y la aparición de nuevas fuerzas políticas fue la consolidación de un sistema donde todo cambió para seguir igual o peor. Un gatopardismo lamentable.

El pasado viernes visitaron a la UAM-X un grupo de familiares de los jóvenes desaparecidos. Realmente me impresioné ver como poco a poco la plaza fue llenándose de jóvenes silenciosos. No cabe duda que Ayotzinapa es la prueba de que el país no ha sufrido mayores modificaciones. Está muy clara la ineptitud de la clase política, el fracaso del sistema, su ruindad. Ya no es el PRI solamente ahora son todos los partidos, cuyos intereses principales están perfectamente unidos, los que detienen el paso hacia mejores estadios de desarrollo. La globalización impuesta es un freno para nuestro desarrollo social el que de pronto fue sustituido por políticas de dádivas, discursos demagógicos y por una serie de políticos incapaces y dados a la charlatanería. No hay más que frases hechas y discursos falsos, la política nacional es el principal impedimento para avanzar. Ayer fue Tlatelolco, hoy es Ayotzinapa. ¿Cuándo vamos a sufrir transformaciones positivas profundas? Los jóvenes son desde ahora desempleados, personas de un destino incierto, mientras que en los partidos políticos fabrican planes y proyectos insostenibles, todo realizado sobre las rodillas y pensando en ellos mismos. La ruindad y la mezquindad los hermana.

La situación del campo y las fábricas no están mejor. Salarios bajos, precios elevados. Empresarios ávidos de ganancias. Una estructura rígida que se presenta como algo ejemplar y es insostenible. Francamente, veo dos Méxicos opuestos: el que disfruta de los beneficios de un pésimo desarrollo y el que padece la miseria creciente, opresión y distancia con los beneficiarios del poder. En algún momento se enfrentarán. Los partidos políticos sin excepción, nada tiene que ofrecernos más que falsedad y promesas vacías, discursos huecos. ¿Qué hacer? Buscar llevar a cabo la titánica empresa de organizar a la sociedad al margen de los partidos, aprovechar su creciente peso y con ella como ariete orientar a los partidos políticos y a los medios de comunicación. No es fácil. Pero es mejor intentar la hazaña a permanecer al margen permitiendo crímenes, persecuciones y tolerando una miseria creciente. Sigo, en lo personal sin entender cómo es posible que la nación tolere la existencia de multimillonarios y millones de pobres, muchos de ellos en miseria extrema.

La lucha es larga y compleja, por ello hay que iniciarla ya. Seamos capaces de inventar un México próspero y justo, plenamente democrático y con políticos que realmente nos sirvan.

No hay comentarios.: