Tantadel

junio 30, 2014

Las asombrosas universidades públicas

Suelo escribir sobre las universidades públicas. Mi vida está vinculada a esas instituciones generosas. Hace unos días la doctora Patricia Alfaro Moctezuma, rectora de la UAM-X, el secretario de Unidad, Joaquín Jiménez, y yo estuvimos en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Aunque la he visitado varias veces para participar en su Feria del Libro Universitario, no había visto de cerca sus asombrosas instalaciones.

El rector de la UAEH, maestro Humberto Veras Godoy, y sus colaboradores como Jorge del Castillo, titular de Cultura, Corina Martínez, responsable de proyectos de lectura, nos recibieron en el hermoso Centro Cultural la Garza, a donde llegan visitas distinguidas como la rectora de la UAM-X. Allí coexisten algunas oficinas con museos, salas académicas y un notable auditorio donde suelen llevar a cabo festejos especiales. Después de una sustancial plática inicial entre la doctora Alfaro y el maestro Veras Godoy, iniciamos un recorrido por los distintos campus que forman la universidad hidalguense que cuenta con un número cercano a 45 mil alumnos. En cada plantel visitado nos esperaban sorpresas: sus vigorosas instalaciones en edificios nuevos, impecables, no pintarrajeados. En cada caso, una comisión encabezada por el director y personal de Ciencias Políticas, Medicina o Derecho nos recibieron. Nunca dejamos de sorprendernos: alta tecnología, una pulcritud académica, cortesía de los alumnos, en un par de casos nos permitieron asomar a laboratorios y aulas en plena sesión de trabajo. Los titulares de los campus fueron especialmente gentiles. Menciono algunos: doctor Roberto Estrada Bárcenas, del Instituto de Ciencias Económico Administrativas; doctor Edmundo Hernández, del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, y doctor José María Busto Villarreal, del Instituto de Ciencias de la Salud.

Las áreas científicas son un modelo de progreso. Particularmente las secciones destinadas a la enseñanza de Medicina. Equipos de punta facilitan los cursos y el aprendizaje llega a límites de perfección. En rigor, todas las instalaciones son ejemplares y muy bien montadas.

Después de recorrer diversas escuelas de licenciatura y posgrados, nos condujeron al Pabellón Universitario situado dentro de la Ciudad del Conocimiento, una inmensa y prodigiosa nave donde los alumnos tiene a su disposición desde una higiénica cafetería y una librería maravillosa, hasta tiendas de suvenires de la UAEH, cajeros automáticos, tiendas donde expenden productos fabricados por la propia universidad hidalguense y una gran fuente de agua reciclable. Un grupo de danza nos deleitó y un joven artista le obsequió a la doctora Alfaro, en forma de ritual prehispánico, un bellísimo guaje con una mascada de seda alrededor, como fino y elegante detalle de la UAEH y su rector.

Durante la comida, ambos rectores conversaron acerca de las posibilidades de llevar a cabo un convenio de intercambio cultural, académico y científico. El maestro Veras Godoy recordó que cuentan también con una de las mejores orquestas sinfónicas del país y grupos musicales de alta calidad y reconocimiento internacional, mientras que la doctora Alfaro le hablaba de las fortalezas de la UAM-X, que está cumpliendo 40 años.

El regreso al DF permitió alguna reflexión sobre el rápido desarrollo de varias universidades públicas como la UAEH, la que con el inteligente apoyo de su patronato, las excelentes relaciones con el sindicato y la organización estudiantil, un cuerpo docente de alto rango y recursos adicionales obtenidos de diversas empresas, algunas privadas y otras de la propia UAEH, logran superar los escollos y avanzan a pasos impetuosos, que a menudo pasan desapercibido en la capital.

Cabe añadir que la UAEH, por lo pronto, participará en los festejos de la UAM-X, tal como lo anticiparon cordialmente los rectores de ambas instituciones.

Pasternak: un escritor en la Guerra Fría

La Academia Sueca le dio el Premio Nobel de Literatura y el aquelarre aumentó.

El Partido Comunista de la Unión Soviética señaló a Borís Pasternak, en 1954, al concluir su novela Dr. Zhivago, enemigo de clase, un intelectual al servicio del imperialismo. La Guerra Fría había exacerbado las malas pasiones entre el llamado mundo libre y el bloque socialista encabezado por la URSS.
La división era definitiva, un bando moriría. La censura soviética se rehusó a publicarla, pero Pasternak le había enviado copia al editor Giacomo Feltrinelli, quien la hizo traducir al italiano y el libro tuvo un éxito explosivo. La Unión de Escritores Soviéticos lo expulsó y comenzó la más escandalosa polémica por un libro. No era censura moralizante, era política. Dr. Zhivago era políticamente incorrecta en esos tiempos.
Para el mundo “libre”, resultaba prueba de la ausencia de libertad en el comunismo y Pasternak un héroe. Para su país, un traidor que había falsificado la Revolución de Octubre. La Academia Sueca, con frecuencia proclive a las conductas políticas, le entregó el Premio Nobel de Literatura y el aquelarre aumentó.
La mejor arma estadunidense, la cinematografía, con David Lean como director, llevó la novela a la pantalla en una superproducción encabezada por Omar SharifJulie ChristieAlec GuinnessRod Steiger y Geraldine Chaplin, entre otras estrellas. Fue una versión tendenciosa calificada por un crítico cinematográfico francés, George Sadoul, como “filme engañoso”. Éxito glamoroso, propuesto para diez premios Oscar, se llevó cinco. La música deMaurice Jarre, sigue siendo escuchada y fueron muchos más millones los que vieron el filme que aquellos que leyeron la novela.
Pasternak fue hombre de su tiempo, uno de sus primeros libros, un poema épico, El año 1905, la primera intentona de eliminar el poder de los zares, llamada por LeninEnsayo General, refleja su simpatía por la revolución. Pasternak no era anticomunista, fue un intelectual crítico. Sus inicios se los debe a una espléndida poesía y a memorables traducciones que hizo de ShakespeareGoethe y Schiller. Nació familiar del célebre León Tolstoi, fue amigo deMayakovski (cuyo suicidio se debió al paso de Lenin al brutal Stalin) y un hombre sensible y culto.
El XX Congreso del PCUS escuchó la denuncia de Jruschovcontra los crímenes y errores de
Stalin, pero en materia de arte, dijo poco más adelante, pienso como él: debe estar al servicio del partido, doblegada a los intereses del Estado y seguir fielmente un recetario de apariencia estética hecho por Alexis Surkov y Zdanov y aceptado dócilmente por la burocracia estalinista.
Si la histeria en esos tiempos hacía que todo estadunidense pensara que la URSS quería la destrucción de EU, en el comunismo estaban seguros de que el capitalismo usaba su poderío para eliminarlo. Ambos tenían razón, pero sólo un sistema sobrevivió al choque: la economía de mercado.
Ahora es posible leer la obra de Pasternak y en particular Dr. Zhivago con plena objetividad, sin las pasiones políticas que su compleja publicación y su paso al cine produjeron. El poeta y novelista no requiere justificaciones políticas, su obra es imperecedera, un notable testimonio artístico y social, retrato de una época.
Sin embargo, debemos pensar en el hombre sensible víctima de verdugos implacables disfrazados de críticos literarios. Imagino sus sufrimientos, rodeado de incomprensión en su patria y de fascinación ramplona en occidente. El telegrama que le envió a la Academia Sueca refleja angustia ante el magno reconocimiento: “Inmensamente agradecido, emocionado, orgulloso, asombrado, confundido…”.
Días después, enviaba otro: “Debido al significado atribuido a esa recompensa en la sociedad en que vivo, debo decir: ‘No, gracias’ por el premio inmerecido que se me ha concedido. No tomen a mal mi voluntaria negativa a aceptarlo”.
No es complicado recordar la reacción internacional, pero lo imposible es saber qué pasaba por la mente y el corazón de ese desconcertado escritor. La renuncia a ese mismo galardón que a primera vista pareciera consagratorio, hecha por Jean Paul Sartre, tiene razones muy distintas. En París, en el ámbito del filósofo y narrador existencialista, que encontró en Marx puntos de coincidencia, fue fácil tomar una decisión dramática. No en la extinta URSS, en plena Guerra Fría. Pasternak fue parte de esos intelectuales que esperaban la utopía; cuando llegó, era 1984 de Orwell.



junio 27, 2014

Prohibido circular en el DF

Es cierto, los agudos problemas que padece el DF no son solamente responsabilidad de Miguel Ángel Mancera y su muy inexperta secretaria de Medio Ambiente. Vienen de hace décadas. La nuestra es una ciudad hecha sin planeación alguna, a golpes de inspiración de políticos que antes que pensar en el DF, lo hacen en su carrera. Aquí jamás se anticipan, se limitan a tratar de paliar sus consecuencias, los desastres. La masificación monstruosa, el pleno reino del automóvil, el caos vial, promoción demagógica de la bicicleta, una policía de tránsito inepta y corrupta, pésima señalización, lamentable transporte público, un Metro tardío en exceso y lleno de fallas a causa de la demagogia capitalina, actividades deportivas, marchas, manifestaciones, bloqueos, topes por todas partes, microbuses con criminales al volante, leyes expedidas al vapor y hechas sobre las rodillas de políticos inexpertos… Uf, la lista es interminable y la contaminación que todo ello produce fatal. El aire es irrespirable, el estrés intolerable y el resultado somos habitantes malhumorados, desesperados, que hacemos horas en cruzar unas cuantas calles. Alguien dijo con ironía que el habitante del DF es un mutante, pero no sabemos en qué se transformará.

Ahora entre Miguel Ángel Mancera y la genial Tanya Müller han decidido fortalecer el programa Hoy no circula. Imaginaron, con total frivolidad y ligereza, que sacando de circulación, sobre todo en sábado, unos 520 vehículos van a conseguir menos contaminación entre semana. Ya vimos que desde su origen, la medida fue un fracaso: sólo logró aumentar el parque vehicular, los pudientes y los no tanto (para eso hay créditos) adquirieron más automóviles para no dejar de salir de casa en auto, porque muchos de ellos no tienen otra alternativa. Además, el transporte público es un desastre, y los camiones y vehículos de toda clase propiedad del DF contaminan y estorban. ¿Han visto camiones de basura y de servicio arrojando humo y quedándose a medio camino con frecuencia?

No es castigo a los que tienen ingresos altos, sino sobre todo a los de bajos ingresos y en última instancia a la capital. Sin buena policía de tránsito, con microbuses que paran tres y cuatro veces en la misma esquina, con la pésima pavimentación, las lluvias que bien conocemos pero que las autoridades suelen ignorar, con un brutal número de ambulantes y una corrupción imbatible, ¿Mancera y Müller conseguirán mejorar aunque sea un poquito, una ciudad sin leyes adecuadas? Claro que no. Para dejar en cierta paz al agobiado DF, hay que educar a la gente, tener buena policía, hacer eficiente el transporte público, no robarse los recursos de la Línea 12 del Metro, sancionar a quienes conducen con irresponsabilidad o a peatones que cruzan donde les da la gana. La demagogia del gobierno capitalino supone haber dado con una buena solución, cuando sólo se ensañó, como falsa izquierda, con los habitantes de menos recursos. Antes de estas medidas impopulares hay mucho quehacer para mejorar el tránsito y la calidad del aire, como reglamentar las paradas del transporte público, quitar topes, evitar estacionamientos en doble y triple carril, modernizar los vehículos propiedad del Distrito Federal, capacitar a los policías de tránsito para que en lugar de estar viendo a quien corrompen, agilizar el tránsito, quitar baches, limpiar calles, evitar inundaciones, etc., etc.

Está visto que Mancera no es el hábil político que imaginamos y que Tanya Müller no sólo no ve el problema integral, sino con ello demuestra que nada sabe de medio ambiente que es una variable transversal, que cruza a todos los sectores.

junio 25, 2014

Médicos criminalizados

n las peores épocas del autoritarismo priista, los médicos que trabajaban para el Estado entraron en conflicto con sus patrones. La situación era difícil. El gobierno de Díaz Ordaz, fiel a su estilo, brutal, trató a los doctores como barbajanes. Ahora los médicos que laboran para el IMSS y el ISSSTE se organizan y reaccionan ante autoridades que criminalizan a colegas suyos, acusados de la muerte de un adolescente que llegó al hospital en condiciones deplorables.

Durante mis años iniciales como maestro, disfruté de los servicios del ISSSTE. Nunca he sido enfermizo, así es que mi relación con la institución fue mínima. Pero algo tenía claro entre 1963 y 1970: las grandes logros sociales de la Revolución: salud y educación públicas, estaban en evidente descuido. Los pésimos gobiernos, la corrupción, la falta de proyectos serios para el desarrollo armónico del país los dañaban. Ya en la UAM, a los profesores nos concedieron gastos médicos mayores, lo que nos permite ir a hospitales privados, si así lo deseamos. Por fortuna, sigo disfrutando de buena salud, no soy enfermo frecuente.

He tenido y tengo amigos médicos de talento y sensibilidad. Ello me ha permitido algún acercamiento a la medicina y sus problemas en México. Sé de las difíciles condiciones para quienes laboran en hospitales públicos. Me ha correspondido ya una larga serie de familiares muertos, mis abuelos, padres, una hermana, primos, tíos… Jamás he escuchado quejas o reproches. Ésas me parecen distantes, verdaderos accidentes o descuidos de los parientes como en el caso del jovencito de Jalisco. Sé bien que hay médicos de todas clases: buenos, malos y regulares. Pero tengo la idea que pese a las lamentables condiciones materiales de los hospitales, como en el caso de los maestros de primaria y secundaria, hay responsabilidad y amor por la profesión.

Sin embargo, sí tengo quejas, sólo que éstas no van dirigidas a los médicos, sino al Estado que ha descuidado las instituciones de salud. El enorme prestigio que México tuvo en este aspecto se debió a muchos factores, el principal fue la atención gubernamental. Hoy queremos que sean magos y que con recursos precarios salven a toda persona que llegue agonizando al hospital, cuando éste se encuentra saturado, falto de equipo moderno y con pocos medicamentos. En el campo es peor.

Los médicos han entrado en conflicto con algunas autoridades, ello es grave y debe ser una preocupación no sólo del gobierno federal, sino de todos y cada uno de quienes conducen un estado, no importa el partido por el cual hayan triunfado. Hay que pensar con cuidado sus quejas, sus razones y su situación real. Sus pancartas en manifestaciones y asambleas son claras: no desean ser tratados como criminales, sino con respeto, piensan que deben existir leyes adecuadas para analizar cada caso. México es productor de médicos de alto rango, con una evidente conciencia de sus delicadas tareas. Es de esperar que las acusaciones necias cesen y una calumnia no conduzca a otra y lleguemos al peligroso terreno de las generalizaciones.

La inteligente nota de La Crónica llamada “La Esquina”, señala al respecto: “Las marchas a  nivel nacional contra la criminalización de 16 médicos por la muerte de un joven prendieron focos rojos en el Sector Salud. Aunque demasiado tarde, la Comisión de Arbitraje Médico resolvió que dichos galenos hicieron un correcto manejo del caso en 2010. También qué bueno que el IMSS se sumó a la defensa de su personal inculpado. Sí ha habido casos de negligencia, pero no por unos el resto de los doctores tiene que ser estigmatizado.”

junio 23, 2014

¿Hay algo más que futbol?

Absortos como estamos a escala mundial ante el futbol, poco vemos los grandes problemas que nos agobian. En lo doméstico, padecemos una ciudad descuidada, que sufre inundaciones serias, que tiene carencias e inseguridad, cuyas autoridades están atentas a las actividades deportivas y muy poco miran hacia la cultura o la confunden con toscos festejos de cuestiones ajenas al arte. Como país, muy pocos conocen el rumbo exacto al que un sistema rudimentario de partidos nos lleva sin mayores problemas ni auténtica resistencia social. La vida parece más tolerable en México merced a la cantidad asombrosa de discursos y declaraciones de los políticos. Todos prometen un futuro magnífico. Si antes fallaron docenas de presidentes, ahora el nuevo, Peña Nieto, nos salvará del atraso y nos introducirá sin esfuerzos en la grandeza que buscamos desde que el país dejó de ser colonia española.

La miseria no es privativa de México, la padecen incluso muchos de los países poderosos, EU entre ellos. Basta ver sus desigualdades y recorrer los barrios bajos de las urbes más arrogantes como Chicago, Los Ángeles o Nueva York. Pero bien dice el refrán: Mal de muchos, consuelo de tontos. Brasil vive el mundial con tremendos costos. La gritería provocada por un gol no detiene el hambre ni mengua el descontento social. Lo mismo le ocurre a México. Nos anticipan que estamos a unos días de ingresar al club de las naciones ricas, sólo falta la aprobación de las reformas propuestas por Peña Nieto y los suyos. Pero leemos que EU expulsará sin piedad a los niños inmigrantes, aquellos que sin familia, solos o acompañados, se atreven a cruzar ríos, desiertos, buscar veredas donde no haya cazadores de “ilegales” en busca de trabajo.

Atroz información proveniente de un país que dice ser campeón de la democracia, la libertad y la igualdad, edificado por emigrantes y consolidado por la rapiña, las guerras y la ocupación de territorios ajenos. Gobernado por el partido que dice ser avanzado y con un presidente descendiente de esclavos, cuyo pasado fue olvidado.

Pero los niños no sólo provienen de México, llegan de muchos países que están atentos a los resultados del futbol. Para ellos no hay cánticos ni ovaciones. Nadie piensa en sus hazañas para evadir el hambre ni en las razones que los impulsan tan pequeños a caminar miles de kilómetros en busca de trabajo, el que le niegan sus lugares de origen. Políticos de los países afectados responden con “sabiduría”: Es un problema regional, hay que sentarse a discutir. La solución, claro, no está en la repatriación forzada, sino en la miseria de las naciones que los expulsa y en la hipocresía de los norteamericanos.

Terrible vida la de los niños que viajan a EU. Los menos osados buscan en las urbes nacionales el sustento; los más audaces van al norte porque la mitología estadunidense les ha dejado claro que el sueño americano los hará ricos. Grave que en América Latina no haya sueños, sólo discursos políticos.

Ahora, eso espero, descubrimos que hay miles y miles de niños que ni juegan ni disfrutan el futbol, necesitados como están de trabajo. Lograron con muchos sacrificios llegar a la Meca, al Paraíso. Ahora serán deportados. Mientras coreamos un estupendo gol. La deshumanización ha triunfado. Se consolidó con el triunfo total del capitalismo salvaje.

junio 22, 2014

El amor como una de las bellas artes

En la literatura mexicana, el erotismo ha sido más un acto de valor social.

De todas las naciones, sólo la India estudió cuidadosamente las relaciones amorosas y mientras que en Occidente los países hacían el amor de forma rudimentaria, acosados por prejuicios religiosos y sociales, por costumbres morbosas, los indios escribieron obras memorables al respecto.
Una de ellas, el tratado capital del amor, Kama-Sutra, fue concebida y escrita bajo el influjo de muchas manos de experimentados amantes, hombres y mujeres. En su concepción, el amor no es sólo para reproducirse o desahogar fuegos interiores, es un arte.
Baste señalar unas líneas del capítulo “De la manera como empezar y terminar la unión sexual. Diferentes clases de unión sexual y querellas de amor” que indica con voz poética: “En la habitación de placer, decorada con flores y embalsamada con perfumes, el ciudadano, en compañía de sus amigos y criados, recibirá a la mujer, que llegará después de haberse bañado y adornado, y la invitará a refrescarse y beber libremente. La hará sentarse a su izquierda; luego, tomándola por los cabellos y tocando la punta y el lazo de su vestido, la abrazará delicadamente con el brazo derecho. Ambos se entregarán a una agradable conversación sobre temas diversos y podrán hablar, con palabras disimuladas, de cosas que en sociedad estarían mal vistas. Podrían cantar, gesticulando o no, tocar instrumentos musicales, hablar de las bellas artes, y excitarse mutuamente bebiendo. Finalmente, cuando la mujer ya no pueda retener más su amor y su deseo, el ciudadano despedirá a todo el mundo, entregando a cada cual flores, ungüentos y hojas de buyo; y cuando finalmente se encuentren a solas, procederán de la forma que se ha descrito en los capítulos precedentes.”
En Egipto, luego de recorrer cien ruinas prodigiosas, un guía me señaló una columna donde un hombre tenía un aparatoso orgasmo sin realmente una razón amorosa. No entendí el simbolismo.
La Biblia es plena de acciones eróticas disfrazadas de hechos espirituales, las preside el muy bello Cantar de los cantares, atribuido al pasional rey Salomón. Superado el cristianismo primitivo, al oficializarse y pasar a manos de una clerecía absurda y perversa, Occidente decayó en los temas amorosos.
Sin embargo, pese al cristianismo que trató de purificarnos del pecado original, los literatos supieron narrar soberbias historias de amor. Me saltan nombres como Petronio,OvidioApuleyoChaucerRabelaisBoccaccioSade,CasanovaFlaubertHenry
Miller
D. H. Lawrence (acosado por las buenas costumbres), Anaïs NinNabokovDefoePhilip Roth, el blasfemo Charles Bukowski, y muchos más de una lista infinita que incluye obras árabes como Las mil y una noches.
En la literatura mexicana, el erotismo ha sido más un acto de valor social que una constante estética. Parece pecaminoso. Los escritores se acercan al sexo de manera epidérmica.Juan García Ponce hizo un esfuerzo para dotar a las letras nacionales de elocuentes escenas amorosas. En general carecemos de autores que narren vívidas escenas de pasión o de divertidas y provocativas páginas como las de John Cleland en Fanny Hill (¡publicadas en 1749!); de teóricos del tamaño de Denis de Rougemont (Amor y Occidente), cero.
Ahora, tenemos autores que tratan el tema, pero sin mucho talento ni audacia. El sexo apenas existe. Ah, debemos ser cautelosos. Entre el erotismo y la pornografía, existe una delgada, pero sólida línea: la poesía. En lo personal me resulta más excitante la delicada sugerencia de La dama del perrito de Chéjov, que la evidente Françoise Sagan deBonjour tristesse.
Los japoneses parecieran no estar lejos de los refinamientos amorosos, pero ya occidentalizados, solamente existen en elegantes burdeles donde turistas de pésimo estilo buscan emociones fuertes y furtivas con aparentes geishas que en vano tratan de revivir el fino erotismo del pasado. En los demás países, la tosquedad sexual, muy semejante a la animal, abruma.
Los pocos intentos por devolverle a la sensualidad su dignidad se pierden en medio de la vulgaridad. Los principales objetivos del sexo hoy son el desahogo y la reproducción.
Salvo soberbias excepciones, hombres y mujeres se besan y acarician con desamor y eso es lamentable: se ha perdido un arte. Y a su muerte, refiriéndose al amor-pasión que se goza intensamente, dice Rougemont, contribuye el matrimonio. El arte se ha basado en gran medida en el adulterio y el triángulo.

junio 20, 2014

Corrupción, actividad favorita de los mexicanos

Según una encuesta reciente del INEGI, México vive intensamente la corrupción. Si fuera una especie de futbol, la viviríamos y disfrutaríamos intensa y pasionalmente. Nunca fue una sospecha esta devoción o práctica, fue una certeza ahora confirmada por diversas instituciones de reconocido prestigio. Entre los más corruptos de este cerrado torneo, están los policías, los partidos políticos y en consecuencia la política y los funcionarios. La diferencia entre el antes y el después radica en que antes era una sospecha, ahora todos han mostrado su entusiasmo por la corrupción. En la encuesta del INEGI, de acuerdo a la Encuesta de Calidad e Impacto Gubernamental, precisó que la desconfianza es algo generalizado.

El 70 por ciento de los mexicanos, (¡siete de cada diez!) no le tiene confianza al Ministerio Público. Prefiere no acudir a levantar un acta debido a la corrupción imperante en esa importante instancia de justicia. Más de la mitad de los jóvenes están ciertos que los partidos políticos son un negocio y están repletos de personas propensas a la corrupción. En los diputados, sólo confía el 18 por ciento. Imagino que son sus beneficiarios y familiares, asimismo acomodados en sus métodos turbios. El Ejército, en el informe respaldado por El Colegio de México, disfruta de un cómodo 62 por ciento. ¿Sería ésta la percepción de los mexicanos en los meses aciagos del movimiento estudiantil de 1968 y poco más adelante en la que muchos denominan guerra sucia contra los que imaginaron que sólo la guerra de guerrillas sería liberadora?

Pero eso es parte del pasado, no deja de ser muy grave que en estos momentos, luego de dos derrotas presidenciales del PRI, doce años de panismo y el regreso del primero, donde un tema importante fue la corrupción imperante, ésta haya aumentado sensiblemente. Pocas personas se salvan y por cierto allí no están incluidos los intelectuales, cuyas maneras y estilos para participar en la corrupción son más refinadas y enigmáticas. La iniciativa privada tampoco se salva. Y suele ser de atroces resultados para el país. Pensemos sólo en casos recientes: Oceanografía o en Mexicana de Aviación. La pregunta es ¿cuándo dejaremos la corrupción? ¿En qué momento los mexicanos combatiremos seriamente esa lacra que nos viene de muy lejos y que siempre ha vivido al amparo del poder? Los millonarios suelen hacer fortunas con la ayuda del gobierno.

En las declaraciones que acompañaron la nota que comentamos, el presidente del INEGI Eduardo Sojo Garza Aldape, explica que un porcentaje serio tuvo experiencias de corrupción al realizar algún trámite o solicitar un servicio público. “Ya no es que hemos escuchado que hubo corrupción, ya no es que un conocido me dijo que el primo de un amigo. Ya es efectivamente cuando uno hace un trámite…” Esto es, no nos contaron acerca de un hecho de corrupción, sino que los hemos vivido. Recuerdo a una de mis maestras de primaria, digna y honorable, enfurecía con la creciente corrupción y no veía freno o control. Nos precisaba en clase: En México, un ochenta por ciento se despierta con la idea de extorsionar al veinte por ciento restante. Allí estoy yo.

junio 18, 2014

El difícil arte de la sencillez

os nuevos tiempos, desde fines del siglo XIX y principios del XX, demandaron redefinir la cultura. Imposible mantener la equivalencia con las bellas artes clásicas. Otras concepciones, tendencias e inventos hicieron las definiciones más complejas. Pero nunca se ha tratado de equiparar la cultura a una explicación antropológica. Hay que localizar un campo nuevo y más amplio. Me parece que las conversaciones entre Mario Vargas Llosa y Gilles Lipovetsky lo prueban. Tenemos que aceptar que a los valores aceptados se han sumado nuevos autores y corrientes que amplían la idea de cultura. El cine, los cómics, el rock y en general la buena música popular aparecen como fuente de creatividad y educación. Imposible limitarse a los antiguos moldes y modelos. En efecto, los tiempos modernos y las nuevas tecnologías han permitido profundas modificaciones.

   En este contexto, en la Galería del Sur de la UAM-X, Félix Beltrán expuso algunas de sus aportaciones al diseño, obras que lo han prestigiado internacionalmente; ha enriquecido el arte con excepcionales trabajos de emotiva imaginación.

   Félix Beltrán nació en La Habana y luego de largos estudios, de diplomarse en la School of Visual Arts y en la American Art School de Nueva York, decidió instalarse en México. Es profesor titular de la UAM-A. Ha obtenido multitud de premios, expuesto en galerías internacionales, recibido doctorados Honoris Causa en diversos países, el nuestro incluido. Acaba de ofrecer una muestra de su trabajo, llamada La función de la simplicidad.

  La exposición en la UAM-X estuvo integrada por trabajos realizados de 1956 a la fecha; es posible ubicar los años por los temas y tratamientos singulares. Si bien Beltrán explica que su obra está señalada por la síntesis, con un deseo obsesivo de evitar complicaciones estériles que en nada enriquecen al arte, el principio rector es hacer énfasis en los deseos del autor, en lo que desea remarcar. La figura de Ernesto Guevara, que es emblemática, en manos del maestro Beltrán adquiere relevancia y deja de ser ícono barato, ha sido enriquecida con los trazos de la sencillez, es, en efecto, el deseo de simplificar el diseño y en general las artes visuales. Hay una libertad creativa que llama la atención. La obra, vista en conjunto, es un hermoso rompecabezas fácil de acomodar en sus justas dimensiones estéticas.

   Félix Beltrán ha trabajado en el campo de la publicidad, escuela compleja por sus exigencias, aquí y en EU, en París y en Barcelona. Sus diseños buscan la sencillez, pero al mismo tiempo es el resultado de hondas meditaciones y un constante recrear hasta llegar a lo adecuado. Este tipo de diseño tiene funciones sociales muy precisas y directas. El mensaje debe ser el adecuado y aquí entra el artista comprometido. El apoyo decidido del joven que fue marcado, como tantos otros, por la Revolución Cubana.

   El trabajo de Beltrán es el resultado de una larga experiencia en distintos puntos, pero es en México donde adquiere el sello definitivo: la síntesis, explica Teresa Camacho, en función de un objetivo, sin jamás descuidar su implicación social. El arte de Félix Beltrán posee la maestría y belleza de quién sabe exactamente a dónde quiere llegar: a la fusión de valores estéticos, con los contenidos de positivas claves sociales que puedan llegar a amplios públicos.

   Beltrán, luego de pasar por muchas escuelas de arte y diseño, de trabajar en empresas privadas y públicas y de participar en luchas políticas, ha formado la suya propia y es realmente notable.


junio 16, 2014

La familia Zendejas y la literatura

Si de llevar a la práctica una política debe ser la resistencia al olvido, que he utilizado aquí. Lo digo pensando en que México es un país de mala memoria. En materia política, sus recuerdos son los inmediatos, los que le afectan. Poco retrocede, a menos que sea un investigador especializado, dos o tres sexenios. En lo cultural, supone que son los intelectuales de moda los inolvidables, los que llegaron para quedarse, aquellos que el sistema ha endiosado con la gozosa contribución de los medios de comunicación. La lista de los grandes olvidados es inmensa. Inagotable. De tal suerte que los nunca o poco mencionados van siendo libros o partituras empolvadas o cuadros cubiertos de telarañas. Todas aquellas luminosas figuras que de chico veía frecuentemente en los diarios, hoy no aparecen salvo que el Estado decida festejarlos y no lo hace a menos que tenga una razón mezquina.

Ayer escuché una cápsula literaria en Opus 94. La voz era de Alicia Zendejas señalando los méritos de un nuevo novelista. Recordé a su esposo, Francisco Zendejas, años atrás, afamado crítico literario de Excélsior, creador de algunos de los premios que hoy consagran a escritores nacionales e internacionales. Por ejemplo el Xavier Villaurrutia y el Alfonso Reyes. Fueron obra suya y él fue el primero en entregarlos a narradores como Elena Garro en lo nacional y a Jorge Luis Borges en lo internacional.

Su hermana, Adelina Zendejas, fue una de los creadores del Libro de Texto Gratuito: trabajó años en la elaboración de los primeros ejemplares, bajo la dirección de Martín Luis Guzmán, en los momentos en que Jaime Torres Bodet bien conducía la Secretaría de Educación Pública. Adelina fue una maestra reflexiva que escribió espléndidas páginas sobre la niñez mexicana y sus problemas. ¿Dónde están ambos ahora? Curiosamente, lo fundamental de su trabajo sobrevive, pero a ellos los hemos dejado de lado. Queda, como tenaz sucesora de su esposo Francisco, Alicia, quien insiste en promover la lectura, a los autores que lee y analiza. Lo hace en radio, en la única estación de música culta que tenemos en México. Como van las cosas, y escuchando a los políticos, la cultura pronto estará en vías de extinción. Se aferrará en el mejor de los casos a sus grandes figuras y los demás buscarán el sostén de las nuevas tecnologías. Qué pobreza. En radio (en televisión lo ignoro porque no la veo) he escuchado un anuncio prosaico de papel higiénico, que está en oferta, es resistente y suave, barato, por añadidura. La música de fondo es el Aleluya de Händel. ¿Los cristianos se darán por aludidos de la ofensiva vulgaridad? ¿La cultura tiene derechos, tiene un defensor? Imposible.

Francisco Zendejas fue un obstinado promotor de la literatura mexicana, sin duda un crítico literario polémico, como lo son casi todos, pero supo crear premios memorables y por décadas hizo reseñas literarias invitándonos a leer. No deja de asombrarme que los galardones se mantengan y llenen de prestigio a nuevos escritores que seguramente ignoran quién fue el autor del lauro que ahora reciben. Si hacemos una lista de grandes autores olvidados, sería infinita en México. En cambio, para evitarnos trabajo, sólo poseemos una impresionante figura cultural, Octavio Paz, cuyos plagios, actos de brutal autoritarismo y adhesión al sistema político-económico que nos oprime, son parte de su extrema perfección.

junio 15, 2014

Concierto barroco, de Alejo Carpentier

Un crítico señaló que, merced a su conocimiento de música, el cubano había construido sus novelas como grandes sinfonías

La literatura suele mezclarse con otras artes: la pintura, la música y recientemente el cine. Jorge Semprún ha fusionado las letras con la silenciosa voz de los cuadros (las voces del silencio, según la terminología de André Malraux) que a él le han maravillado. Su novela La segunda muerte de Ramón Mercader arranca describiendo pinturas deVelázquez y Egbert Van der Poel. Los personajes discuten si la Visita de Delft es, según Proust, el cuadro más bello del mundo. Y en un libro más reciente, Veinte años y un día, 2003,Semprún vuelve a utilizar ese recurso: hablar largo de obras plásticas dándoles así un papel dentro de la novela. El soberbio cuadro Judit y Holofernes, de Artemisia Gentileschi es uno de sus ejes. Es evidente el gusto estético del escritor español, en consecuencia, resulta normal que en sus novelas aparezcan no únicamente alusiones sino también análisis de artes plásticas.
Aunque la pintura aparece en muchas obras y no como simple alusión erudita, la música ha poblado miles de páginas. Alejo Carpentier, quien fue un musicólogo afamado y pianista por añadidura, buen pianista, me contóLuis
Herrera de la Fuente
, integró a su literatura música jazzística (como Julio Cortázar, admirador de Thelonius Monk y Charlie Parker) y, sobre todo, música sinfónica.Alejo al dedicarme El siglo de las luces, dijo: René, le voy a poner una musiquita cubana; enseguida escribió la llave de sol y notas sobre un pentagrama dibujado con agilidad. El libro puede ser apreciado en el Museo del Escritor.
Cuando murió Carpentier, un crítico señaló que merced a su conocimiento de música, el literato había construido sus novelas como grandes sinfonías. Su literatura es musical no sólo por las menciones, también porque su prosa tiene un hermoso ritmo que sólo quienes han escuchado sinfonías, obras de cámara o piano, comprenden.
Carpentier escribió muchas páginas ensayísticas sobre música culta y popular, sobre la Pavlova y Alicia Alonso. Pero esa es una forma de ver otras artes y en consecuencia queda de lado. En cambio, por ejemplo, construyó el magnífico relato El acoso siguiendo con rigor el tiempo de laHeroica de Beethoven. Finalmente logró plasmar el asombro que le produjo la música de Igor Stravinsky en La consagración de la primavera.
Carpentier mezcló música y literatura en muchas obras, entre otras en La consagración de la primavera y Concierto barroco. En esta última, se encuentran VivaldiScarlatti yHändel, y se entregan a una frenética competencia de virtuosismo. Alejo recurre a su sentido del humor y fantástica cultura: Vivaldi arremete “en la sinfonía con fabuloso ímpetu, en juego concertante, mientras Doménico Scarlatti —pues era él— se largó a hacer vertiginosas escalas en el clavicémbalo, en tanto que Jorge Federico Händel se entregaba a deslumbrantes variaciones que atropellaban todas las normas del bajo continuo. —‘¡Dale, sajón del carajo!’ —gritaba Antonio. —‘¡Ahora vas a ver, fraile putañero!’ —respondía el otro. Entregado a su prodigiosa inventiva, en tanto que Antonio, sin dejar de mirar las manos de Doménico, que se le dispersaban en arpegios y floreos…”
En algún momento de la broma literario-musical deCarpentierHändel y Vivaldi polemizan mientrasMontezuma se adormila a causa del vino: “—Stravinskydijo —recordó de repente, pérfido— que habías escrito seiscientas veces el mismo concerto”. -“Acaso —dijoAntonio—, pero nunca compuse una polca de circo para los elefantes de Barnun…”. Interviene Montezuma para afirmar categórico que en México no los hay, pero a cambio existen... Y enumera una larga serie de animales tropicales. La broma, de carácter surrealista, posee mucho del teatro del absurdo. En Concierto barroco, sorprendente obra, músicos y música son escuchados a causa de la cultura de Alejo y su habilidad para manejarlos.
Para convertir La consagración de la primavera en novela,Alejo Carpentier llegó a solicitarle a Stravinsky permiso para utilizar los primeros acordes, los que aparecen a modo de epígrafe. Después pasó a ser literatura en una de las novelas barrocas más inteligentes y cultas de las letras en español, siempre siguiendo la innovadora música deStranvinsky, sin puntos y apartes, continuando el ritmo vertiginoso de la obra, intercala apenas silencios para darle reposo al lector.
Es posible que nunca antes de Carpentier, la literatura y la música hayan llegado a tal simbiosis y ella produjo un arte genial.