Tantadel

mayo 31, 2015

Carson McCullers y la literatura sureña 1/3

El corazón es un cazador solitario, su primer libro, la hizo de inmediato célebre. Era la primera piedra de un edificio luminoso

En el Jean-Paul Sartre crítico literario encontramos su deslumbrada admiración por la literatura estadunidense del siglo pasado, tormentoso y atormentado, que acabó dejando millones de muertes y oleadas de destrucción, sueños, utopías y grandes aspiraciones sociales, abandonando asimismo obras fundamentales de la poesía y la prosa. Estados Unidos se llenó muy pronto de figuras memorables, por ejemplo: Edgar Allan Poe,Herman Melville y Mark Twain. De este último, Ernest Hemingway decía que descendía toda la literatura estadunidense, al de en medio, Ermilo Abreu Gómez lo señalaba como el más grande novelista del siglo XIX con Moby Dick. El primero no necesita otra recomendación luego de que Baudelaire lo describiera como un inmenso poeta, un narrador de sumo talento y lo tradujera al francés. Más adelante, el propio Sartre, quien viviera tanto momentos de impulso revolucionario como de conservadurismo implacable y siempre consiguió mantenerse como literato de especial hondura, filósofo original y crítico literario que concentrara su atención en Flaubert y se permitiera rechazar el Premio Nobel (porque pensaba que le restaría independencia, libertad), añadiría a algunos más a su listado de preferencias: el John Dos Passos, de Manhattan Transfer, y el John Steinbeck de Las viñas de la ira.
EU, entre otras cosas, rápidamente se convirtió en un formidable productor de literatura (en este trabajo me concentro en narradores), con figuras que han conmovido y sacudido al mundo como HemingwayFaulknerTruman CapoteHenry Miller y Norman Mailer. Hablemos, por ahora, de una escritora enigmática, de profunda belleza espiritual que nos consta por sus fotografías y de un talento sin par. Comienzo siendo tajante: Carson McCullers es, para mi gusto, dueña de la prosa más hermosa y delicada del inglés contemporáneo, tanto o más, quizá, que Scott Fitzgerald.
Carson McCullers nació en 1917 en Georgia y murió en 1967 en Nueva York. Su primer libro fue publicado en 1940: El corazón es un cazador solitario. Este libro, de extensión modesta, como todo lo suyo, la hizo de inmediato célebre. Era la primera piedra de un edificio luminoso, un edificio que alberga magia y soledad y que tiene una atmósfera misteriosa. Algunos críticos suelen compararla con dos de sus paisanos sureños: William Faulkner y Truman Capote. Se insiste en ponerla como hermana menor del primero y señalan afinidades. La verdad es que son muy distintos. Faulkner posee temas y tratamientos de alta complejidad, el segundo amó tanto al periodismo que lo convirtió en gran literatura y de esta forma la non fiction es un invento suyo. Por su lado, Carson McCullers pulió y pulió sus frases y diálogos hasta hacerlos poesía pura, poesía en prosa, novelas y cuentos poéticos, cargados de una dulce violencia rural. Desde su primera obra, El corazón es un cazador solitario, se convierte en una de las más formidables escritoras de todos los tiempos, en una novelista singular. Esto quiere decir que nació adulta para las letras, que estaba perfectamente diseñada para escribir un puñado de libros perfectos, inobjetables. Pero si así lo quieren muchos críticos, no hay problema, sólo que también sería bueno pensar que el sur los marcó a todos ellos, que existe en efecto una narrativa típicamente sureña, caracterizada por elementos poéticos, de atrasados acentos rurales y precisiones sicológicas que les dio afinidades.
Reflejos en un ojo dorado le sigue, la publica en 1941. Es una obra ya clásica junto con La balada del café triste. Esta segunda novela le permite conformar un mundo de atmósfera melancólica, de nostalgias y amarguras. Miss Amelia se convierte en un personaje de la literatura antiépica, de una soledad interna irrepetible. Vale la pena señalar que este papel en cine lo hizo Vanessa Redgrave y la novela anterior fue llevada a la pantalla por John Huston en 1967 con Marlon Brando y Elizabeth Taylor en los papeles principales.
Insistiría, si he de ser franco y tenaz: el sur de EU, para mi gusto, es más hermoso y profundo en la versión de esta narradora de excepción. La belleza y el talento en Carson McCullers comienzan, explicó un crítico, por los títulos, todos son notables y un tanto extraños. Otro estudioso, Heinrich Straumann, en la Literatura norteamericana del siglo XX insiste en encontrar semejanzas entre Faulkner y McCullers, “no sólo porque ambos son sureños y les obsesiona el problema de la inaprensible naturaleza del hombre, sino también por la preferencia que muestran por sus personajes de mentalidad subdesarrollada o anómala. Carson McCullers tiene, sin embargo, más fuerza en la creación de una atmósfera consistente y pocas veces es confusa en sus elementos. Además, hay en sus obras visión, una búsqueda de algunos valores remotos que, por más grandes que sean las diferencias en otros aspectos, la colocan también al lado de otro escritor: Thomas Wolfe. Alcanzó la fama antes de llegar a los 30 años y cualesquiera que puedan ser las reservas que despierte tan temprana celebridad, hasta ahora Carson McCullers no ha desmentido su eminencia”.

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