Tantadel

julio 30, 2015

Los vaticinios de Fidel Castro

Sin duda Fidel Castro es la figura política más destacada del siglo XX. Su papel inicial como revolucionario, como audaz guerrillero y luego, una vez que su movimiento triunfó, como estadista enfrentado a la mayor potencia de la humanidad, Estados Unidos, lo hizo controvertido. Para muchos era un hombre a seguir, el promotor del sueño marxista en América Latina y en el llamado tercer mundo, para otros un dictador. Sobrevivió al derrumbe del bloque socialista que en mucho lo apoyaba y hoy, enfermo y fatigado por décadas de intensas y desiguales luchas, sigue allí, detrás de su hermano Raúl, intentando rescatar el sueño que tuvo en su brillante y audaz juventud. Sus mejores y más leales amigos como Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara fallecieron en plena lucha. Fidel se quedó sólo.

Pero así como pudo mantener viva la esperanza de la Revolución Cubana en plena Guerra Fría, ha logrado mantener a flote a la maltrecha isla a pesar del largo embargo y las presiones del capitalismo norteamericano, de una disidencia poderosa y de la caída del socialismo. En sus mejores momentos, su inteligencia e ironía irritaban al enemigo yanqui. En estos momentos EU ha recuperado algún nivel de cordura y entre sus guerras de rapiña, sus deseos de hacer un mundo a su medida, y la terquedad cubana, al fin arrancan los intentos para restablecer buenas relaciones entre ambos países antagónicos. El primer paso ya fue dado y han comenzado a funcionar las dos embajadas. Lo que nunca alguien pudo imaginar, las relaciones diplomáticas directas han comenzado.

Un periodista agudo recordó que en los momentos más complejos y enconados entre Cuba y EU, a Fidel Castro le preguntaron si algún día volvería a tener amistad con la potencia imperialista. Este detalle fue recordado en La Opinión, Argentina, “gracias al periodista y escritor argentino Pedro Jorge Solans, quien rescató el dato en un reciente viaje a la isla caribeña mientras realizaba un reportaje sobre las nuevas relaciones entre el país del norte y la isla.”

Cuenta el diario que “corría el año 1973, cuando Richard Nixon juraba su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos de América y terminaba la guerra de Vietnam, Fidel Castro participaba en una de sus habituales reuniones con periodistas cuando el reportero inglés, Brian Davis, le preguntó: ‘¿Cuándo cree usted que se podrán restablecer las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, dos países tan lejanos a pesar de la cercanía geográfica?

“Fidel lo miró a los ojos y respondió con voz fuerte: ‘“Estados Unidos dialogará con Cuba cuando tenga un presidente negro y haya un Papa latinoamericano”’.

Obviamente los periodistas rieron de lo que consideraron una buena broma, y al fin algo imposible de llevar a cabo. EU estaba muy lejos de tener un presidente no blanco y América Latina, más bien el mundo, negaba la posibilidad de que hubiera un papa latinoamericano. Las risas y la incredulidad campearon. Cuántos años han pasado de aquél momento irónico. El capitalismo está triunfante y bien lo representa un político negro, mientras que un argentino, como argentino era el Che Guevara, es el jefe del catolicismo. EU y Cuba ahora se acercan con cautela, Cuba sabe que el monstruo no ha cambiado para mejorar sino para mantener y hacer crecer el capitalismo. Fidel sabe que su deber histórico es intentar al menos detener el avance de la economía de mercado en Cuba. Tal como hace más de cincuenta años, Cuba es el único país comunista de América Latina y uno de los pocos que han mostrado resistencia ante el embate del neoliberalismo más poderoso y arrogante que nunca. Pudo destruir al socialismo y sus restos poco a poco van entrando al aro. Lo que no indica que las contradicciones hayan acabado. El capitalismo es inalterable en su rapiña y en el mejor de los casos busca salidas parciales para paliar las diferencias sociales y las contradicciones entre quienes todo lo tienen y los que apenas poseen lo mínimo indispensable. Problema que padecen aquellas naciones que se jactan de ser gobernadas por Estados de bienestar, por regla general monarquías.

Esperemos que las cosas entre Cuba y EU marchen. Pero asimismo esperemos que haya otro buen vaticinio de Fidel Castro.

No hay comentarios.: