Tantadel

septiembre 14, 2015

Donald Trump: de payaso a fascista

Por todo el mundo se comentan las perversiones del multimillonario miembro del Partido Republicano Donald Trump. Pero hay algo que sus comentaristas, críticos o afines, no acaban de entender. Los peores tiranos comienzan con una palabrería ofensiva y terminan masacrando pueblos enteros. Allí está Adolfo Hitler y sus discursos incendiarios contra las minorías en Alemania, fueron creciendo de intensidad y terminaron en una de las peores masacres de la historia: millones de muertos y muchos países destruidos. Dicho con otras palabras, su gusto por el racismo, su extremo nacionalismo y su perfecta estupidez, han logrado conmover y atraer a su causa a millones de norteamericanos en cuyo interior se agitan las ideas más siniestras del mundo. Trump nos está mostrando de qué está hecha la más grande potencia militar y económica del mundo. Ello es preocupante, en especial para los mexicanos que hemos tolerado sus toscas intervenciones, el robo de grandes extensiones territoriales y las frecuentes humillaciones de parte de la potencia vecina.

Si antes parecía ser un rico extravagante, dedicado a promover concursos de belleza, hoy se muestra tal como es: intolerante y racista. Emigrante en un país de emigrantes, sólo ve una cultura anglosajona donde el blanco debe dominar con fuerza a los demás. Prometer muros, exportaciones masivas, cárceles para aquellos que llegan a construir porque no tuvieron oportunidad de hacerlo en México, es aterrador y amenazante. Junto a él, los Bush son liberales, ya que uno de ellos, Jeff, tiene hasta el mal gusto de hablar español, pues su esposa es de origen mexicano.

La mayoría de los analistas internacionales y expertos en EU piensan que no ganará las elecciones presidenciales y menos con su discurso rústico y majadero, como el que ha usado para descalificar a la señora Hillary Clinton. Pero el hecho de que su popularidad crezca, debe preocupar al resto del mundo. No es que piense que al final pueda ganar Trump, sino que los genes fascistas viven cómodamente dentro de millones de norteamericanos y en esa nación viven y disfrutan la cultura del rifle y la cultura de la violencia. ¿Cuántos largos periodos EU ha vivido en paz, sin invadir, bombardear o castigar a un país que pone en entredicho sus valores? Sus acciones favoritas son violentas, como el modo de vida en EU resulta aguerrido por más que sea un país consumista de productos chatarra y figuras y juegos simplones.

Leo en una fuente seria de internet algo que muestra a Trump y a millones de norteamericanos ante un espejo: “La ira de Trump sigue llenando la panza de la actualidad en EEUU. Su caballo de batalla favorito es la inmigración: amenaza existencial para la América blanca, resentida y de bajos ingresos que le da su apoyo. Sin especificar cómo, el precandidato presidencial quiere deportar a los 11.3 millones de personas sin papeles que viven en el país, arrebatar la ciudadanía a los bebés nacidos allí y levantar un muro de casi cinco mil kilómetros en la frontera con México ‘para mantener a los ilegales fuera’.

“Algunos le han acusado de incitar al odio racial, como Randy Blazak, profesor de la Universidad de Oregon, criminólogo y experto en crímenes de odio: ‘Trump explota el fanatismo cortés que yace bajo la superficie de América’, explica a este diario por email. Hay una larga tradición de odio a los inmigrantes como forma aceptada de fanatismo. Trump ha dado permiso (a los votantes) para expresar comentarios racistas y ha sido recompensado por ello. Blazak aclara que los ataques de Trump se dirigen sobre todo a ‘gente marrón’, que designa a latinoamericanos, indios o árabes.

“Y sin embargo, la paradoja: Donald Trump es fruto genuino de la inmigración. Es hijo, nieto y esposo (en dos ocasiones) de extranjeros que llegaron a Estados Unidos buscando un futuro mejor. Mire adonde mire, Trump no tiene escapatoria: está rodeado por inmigrantes.”

Lo que me parece grave es que la súper potencia, armada hasta los dientes, tenga en ese bufón multimillonario a un vocero de los turbios intereses de millones de norteamericanos que piensan en que son la nación dominante, que es posible invadir al país que quieran o regresar a sus países de origen a millones de extranjeros que han ayudado a edificar su poderío.

Lejos de pensar que Donald Trump es un bufón y que no llegará lejos, es necesario empezar a preocuparnos. Está despertando a aquellos que tienen encerrado a ese ser racista y belicoso que todo norteamericano posee en el fondo. Es increíble que, según datos del Washington Post, Hillary Clinton sólo aventaje a Donald Trump por tres puntos. Esto es inaudito y nos demuestra que los mexicanos debemos estar no sólo intranquilos sino alertas.

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