Tantadel

abril 20, 2016

Hitler redivivo

El tema Hitler y la Segunda Guerra Mundial es posiblemente uno de los más comentados: miles de libros, cientos de películas, toneladas de artículos periodísticos, mitos y leyendas en torno a su figura carismática y criminal. He leído que luego de Napoleón, es Adolf Hitler el personaje que más inquieta al mundo. Los recuerdos que heredó son principalmente de muerte, tortura, pillería y destrucción. Sin embargo, sigue teniendo admiradores y seguidores. Hace unos días una noticia de la agencia EFE indicaba que la edición crítica de Mein Kampf, Mi lucha, apareció en Alemania y de inmediato se convirtió en un notable éxito de ventas. Luego de 70 años de ser un libro vetado, las autoridades consideraron que ya era tiempo de volverlo a la circulación. Habrá que advertir que la obra ha seguido circulando en toda clase de ediciones. Yo lo leí por vez primera recomendado y prestado por un amigo de secundaria. Mi compañero hablaba de Hitler con admiración. Más adelante, fue una lectura crítica la que hicimos en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Es decir, el libro siempre ha estado vigente y no es imposible verlo en distintos países de Europa y América Latina.
El actual volumen fue preparado por un equipo de historiadores dirigido por Christian Hartmann y editado por el Instituto de Historia Contemporánea de Múnich y de inmediato se hizo el best-seller número uno, según la afamada revista Der Spiegel. No he visto la edición, pero imagino que debe ser crítica. Es un libro engañoso después de tantos años de haber sido editado en 1924.
En realidad, Hitler en ese libro, fue de una desconcertante sinceridad. Advirtió las crueldades que pensaba llevar a cabo contra judíos, comunistas y democracias como Gran Bretaña y EU. Aliado con Italia y Japón emprendió una de las más brutales guerras de la humanidad. La lista de muertos y mutilados es casi infinita. Por ello, luego de la rendición alemana en 1945, las autoridades, entonces representadas por las naciones vencedoras: La Unión Soviética, Estados Unidos, Inglaterra y Francia, principalmente, prohibieron el libro de Hitler. El daño estaba hecho y por el mundo circulaban más de doce millones de ejemplares de Mi lucha. El problema es que esa obra no es una reliquia histórica, sino un atroz legado a la ultraderecha.
Es exagerado decir que Donald Trump es un nazi, pero sus actos lo señalan como un hombre tiránico, brutal e intolerante, ubicado políticamente en la extrema derecha. Es racista y, como Hitler, amenaza a amplios sectores de la humanidad. Si muchos periodistas y estudiosos de temas políticos lo ven como nazi, no están lejos de la verdad. Para colmo, el millonario no sabe ocultar, como Hitler, sus propósitos. Y si a esto le añadimos que goza de alta estima entre el conservadurismo norteamericano, de llegar a la Casa Blanca, estará automáticamente con el control de la mayor maquinaria de guerra que ha conocido el orbe.
Por lo pronto con esta reedición, por más crítica que sea, la ultraderecha se agita. Hitler, hay que recordarlo, llegó al poder con un gran porcentaje de votos. No dio un golpe de Estado al estilo latinoamericano. Contaba con el apoyo de amplios y poderosos sectores de la población germana.
Dudo mucho que Trump haya leído Mi lucha, pero es fácil coincidir con un ideario racista ahora que a las potencias, los pobres de muchos países atrasados, explotados y humillados, tratan de llegar para buscar mejores formas de vida. A diario sabemos y vemos actos de brutal racismo contra turcos, árabes, negros y latinoamericanos por citar unas cuantas nacionalidades.
Las dificultades y algunos problemas que originaron la Segunda Guerra Mundial, como el racismo, por ejemplo, no han cedido, están latentes en el corazón de Europa y en miles de jóvenes norteamericanos que se visten a la usanza nazi. De tal forma que el pensamiento de Hitler, de nuevo circulando formalmente por el mundo, nos acerca a un personaje, para millones un guerrero heroico, que estuvo a punto de triunfar al frente de uno de los países más brillantes que hemos visto: Alemania.
Confiemos en que la razón se impondrá y que el libro citado no sea más que una lectura inofensiva, aunque lo dudo por su carga de odio y belicosidad, en un mundo que entendió la monstruosidad de las guerras, sobre todo ahora con los armamentos sofisticados y de poderosa capacidad destructiva. Sin embargo, luego de la Primera Guerra Mundial, no tardó mucho en aparecer la siguiente. Europa se ve civilizada, culta, creadora de hermosas obras de arte en todos los terrenos, pero también ha sido capaz de llevar la violencia desde sus territorios, hasta los que capturaron para seguir acrecentando su riqueza y poderío.


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