Tantadel

abril 13, 2016

¿Qué hacer con las encuestas?

Las encuestas son perversas por naturaleza. Descontrolan a todos, menos al que las lleva a cabo porque cobra por hacerlas. Son un delirio, una moda insufrible. Lo más graves es que si antes eran ocasionales, ahora no pasa día sin que aparezca una. Descontrolan a la sociedad, a los partidos les provocan sueños y pesadillas, a los periodistas les dan tema para llevar a cabo su innoble trabajo y a todos aquellos que buscan un cargo de elección popular los vuelve locos.
Las encuestas, dicen los expertos en medios de comunicación, sólo son instantáneas, reflejan lo que transcurre en el momento de realizar la pregunta, oprimir la cámara fotográfica o el celular. Segundos después, el panorama es otro y ha padecido modificaciones, a veces graves. Por ejemplo, hace unos días aparecieron varias señalando a los punteros en la carrera presidencial, cuya última parada es Los Pinos. En todas, gana Andrés Manuel López Obrador, quien jura que no las mira ni le importan. La gran encuesta, decía Cuauhtémoc Cárdenas, se lleva a cabo el día de la elección y allí los aspirantes mostrarán su poderío real. Obrador es un caso patológico. De la nada a la gloria, ha estado a punto de conquistar la silla presidencial. Formado en el peor PRI, tiene un solo discurso insensato que habla de salvación como lo haría un sacerdote, y obsesivamente lo repite desde que se hizo caudillo de la mano del citado Cárdenas. Su limitado vocabulario y sus frases demenciales, son mentiras piadosas en un país oprimido. Machaca: Fui objeto de un fraude y de un complot. Por eso, para evitar caos en sus filas de seguidores fanáticos, hizo un partido a la medida y se proclamó desde ya candidato presidencial.
Mientras que AMLO lleva dos años desgañitándose que la “tercera es la vencida”, que llegando a la presidencia venderá el avión presidencial “que ni Obama tiene” y con las ganancias el país tendrá grandeza y los corruptos (la enigmática “mafia del poder”) irán a la cárcel. ¿En qué se basa para afirmar a casi tres años de distancia que ganará? En las encuestas que le favorecen anticipadamente. Una reciente de la empresa Campaigns & Elections, ha logrado averiguar que en todas las posibilidades actuales López Obrador se hará de Los Pinos. Tiene el 27 por ciento de la intención del voto, mientras que abajo aparecen Miguel Ángel Osorio Chong, con el 24; Margarita Zavala tiene el 14 y Miguel Ángel Mancera apenas rasca el 9 por ciento.
Dejemos la fotografía de la semana pasada, las variantes son pocas. Hasta hoy ningún partido, excepción hecha de Morena, tiene candidato presidencial de carne y hueso con habilidades para endilgarnos spots por miles. Todos se mueven con lentitud y bajo reglas que AMLO evade con audacia. En el PAN se barajan los nombres de Margarita Zavala, Ricardo Anaya y Moreno Valle. El PRD espera que su candidato ideal salga de una mágica alianza con Acción Nacional, manejada, desde luego, por un ex priista: Agustín Basave.
Pero la realidad es otra y no acaba de manifestarse porque el país actúa políticamente a la usanza del PRI: nadie se mueve para salir en la foto, lo que no es un impedimento para que los citados y algunos más como Eruviel Ávila, digan aquí estoy yo y me apoya el Edomex, uno de los estados más poderosos del país. Si no voy, o sigo los pasos de El Bronco o me postulo para una coalición PAN-PRD.
Las encuestas sufren cambios y ninguna es definitiva. Suelen ser erráticas y a modo de quien las patrocina o paga. Peña Nieto ha comenzado a mover con timidez sus fichas. Sus mejores hombres se movilizan, ajustan al deteriorado PRI. Aurelio Nuño trata de darse baños de pueblo retratándose con niños pobres de escuelas públicas, las que desconocía hasta que le dieron la SEP. Osorio Chong se siente seguro, sabe que como político de viejo cuño lo mismo se toma una selfie con Luis Miguel que con indigentes o damas de alcurnia. Recordemos que cuando los jóvenes del Politécnico descubrieron que había corrupción en sus escuelas, pararon actividades y fueron a entrevistarse con el hombre que se supone mueve los lazos del poder, el titular de Gobernación. Osorio Chong en mangas de camisa arengó a los estudiantes y dejó las cosas peores. Debe deshacerse de su lado populista (para cubrirlo está López Obrador) y acercarse a figuras elegantes como el Presidente de la República y el Jefe de Gobierno de la flamante y contaminada Ciudad de México.
Las nuevas encuestas irán reflejando los distintos escenarios políticos, cada vez más complejos estimulados por los “independientes”. Pero para quienes leyeron las que desde hace dos años dan por ganador a López Obrador, ya tienen grabado, en caso de perder, sus frases simplonas: Fraude, la mafia del poder nos robó… Y a falta de banda presidencial que ponerse en el pecho y una silla en el Zócalo, cobijado por actrices afamadas y escritoras exitosas, otra vez será “presidente legítimo” y al final dirá con voz estentórea: Si nos despojaron en la tercera, la cuarta es la vencida.
Por favor, dígame usted que no toma en serio las encuestas. Véalas con escepticismo y repítase: no creo en ellas, no creo en ellas, son un negocio mediático.

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