Tantadel

agosto 31, 2016

AMLO, sin propuestas; sólo acusaciones

La tercera es la vencida

 En la medida en que los plazos se acortan para competir por la Presidencia de la República, los insultos y las ofensas aumentan de tono y nadie se salva de recurrir a ellos. En tal sentido, los medios de comunicación, siempre a la caza de frases escandalosas, contribuyen. Y lo que vemos entonces son faltas de respeto de unos a otros, en consecuencia con la sociedad que piensa que es normal que los políticos intercambien mentadas en lugar de argumentos.
Dentro de este atroz proceso, hay algunos que se llevan las palmas. Hace poco escuché una entrevista radiofónica que le hicieron a Andrés Manuel López Obrador. Antes de que el periodista acabara de formular su pregunta sobre su extraña declaración 3 de 3, el Mesías tabasqueño ya la había emprendido contra todos: panistas, perredistas y priistas, ninguno está fuera de la “mafia del poder” y como resultado hay una conspiración para impedirle que llegue a la presidencia. Lo interesante es que nadie sabe quiénes integran la mafia del poder que le impide el paso por tercera vez a López Obrador en su camino impetuoso hacia Los Pinos. Fue asombrosa la cantidad de adjetivos que les prodigó a sus contrincantes. Pillos, ladrones, deshonestos, rateros y demás, sin aportar una sola prueba. Son sus enemigos mortales y le impiden llegar a la presidencia para salvar a México. Así de sencillo su discurso y de vacío.
No puedo entender cómo un hombre que se inició hace décadas en la política a través del PRI, que ha militado en el PRD, que ahora posee su propio partido al que maneja como le da la gana, que ha ocupado la jefatura de la hoy Ciudad de México, siga siendo tan elemental y prosaico. Y algo peor: ¿cómo puede tener seguidores que rayan en el fanatismo?
Mentiroso de tiempo completo, López Obrador es un genio porque consigue decir las peores falsedades con naturalidad. Jamás ha esbozado una teoría política, una tesis económica, un proyecto social. Se ha limitado a soltar ocurrencias y chistes, a burlarse de sus oponentes, y con este modesto bagaje cultural es un héroe para millones de mexicanos. La mejor prueba es que Felipe Calderón a duras penas consiguió derrotarlo.
Algo nos pasa como nación, necesitamos sentarnos todos en el diván del psiquiatra para saber qué piensan intelectuales brillantes, multimillonarios exitosos, periodistas reconocidos y quienes arriesgan su prestigio apoyando gracejadas o ideas de la época de Luis Echeverría, de un populismo ridículo que parece enorgullecerlo.
Sus opositores del PRI, del PAN y del PRD tendrían que hacer un severo análisis y un ejercicio de imaginación para ver el futuro y al Peje sentado en la silla presidencial en un país donde el presidente tiene un enorme poder. Pero el caso es que los tiene aterrorizados porque su audacia carece de límites y los demás tratan de mantener formas que él ha despedazado en sus rivales y obtenido una enorme cantidad de votantes que lo siguen a ciegas sin pensar en sus palabras y acciones.
Hace muchos años, una distinguida intelectual, Ikram Antaki, escribió un brillante y documentado ensayo sobre los peligros que entrañaba el ex priista Andrés Manuel López Obrador para México. Fue uno de sus últimos artículos, por desgracia falleció poco después sin ver cómo su vaticinio se lleva a cabo puntualmente.
Hoy de nuevo lo tenemos peleando por la presidencia al amparo de un refrán: “la tercera es la vencida”. Desconocemos su programa político, económico, social y cultural. Pero sus fanáticos están listos para descalificar a quienes osen criticarlo. Ha logrado que uno tenga temor a juzgar sus palabras y sus pobres edificaciones.
Sabemos que en cuanto el artículo o comentario caiga en las redes sociales, sus pejezombis nos insultarán sin piedad. Su política es fascista, consiste en aterrorizar a quienes no están de acuerdo con él.

No hay comentarios.: